Los ERTE hunden el coste salarial de los trabajadores para las empresas, pero disparan el gasto en prestaciones

En imagen, un trabajador de Ikea.
En imagen, un trabajador de Ikea.

Michael Dalder/Reuters

  • El coste total por trabajador cede un 2,1% mientras el coste en prestaciones se dispara un 43,4% y la recaudación cae.
  • Las diferencias entre los costes salariales de los trabajadores para las empresas son muy notables entre Comunidades Autónomos y entre actividades. 
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Los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) aprobados por el Gobierno para paliar los efectos del COVID-19 en el mercado laboral han evitado la destrucción de centenares de miles de puestos de trabajo y también han repercutido de forma directa en el coste salarial anual que pagan los empleadores por cada trabajador.

Y es que el coste salarial anual por trabajador fue de 22.837,59 euros en el año 2020, marcado por la pandemia, lo que supone un 2,6% menos que en 2019 y el nivel más bajo desde el año 2017, suponiendo el 73,3% del coste laboral, según la Encuesta anual de coste laboral publicada este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Hay que tener en cuenta que el año pasado convivieron trabajadores remunerados con salarios que continuaron trabajando, bien presencialmente o a distancia, y trabajadores acogidos a ERTE, que siguieron perteneciendo a la plantilla de sus empresas, pero no fueron remunerados con salarios sino con prestaciones aportadas directamente por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y, en algunos casos, complementadas por las propias empresas.

Por ello, Estadística señala que la masa salarial total percibida por los empleados no guardó relación con el número total de efectivos de las empresas, pues aunque solo una parte de ellos recibieron rentas salariales, todos estuvieron dados de alta en las plantillas.

Por este motivo, el resultado obtenido para el salario medio a partir de la encuesta está “distorsionado” y su comparación con el resultado de la encuesta de 2019, en el que el pago de salarios era generalizado, “no es apropiada”. Sin embargo, sí tiene sentido el análisis de los resultados desde la perspectiva del coste salarial medio pagado por los empleadores.

El coste total por trabajador cede un 2,1%

Pese al descenso del 2,6% en el coste salarial por trabajador, este supuso el 73,3% del coste total, que el año pasado fue de 31.150,2 euros brutos, un 2,1% menos que el año anterior. Si se restan las subvenciones y deducciones que se recibieron de las administraciones públicas, se obtiene un coste neto de 30.965,76 euros, con un descenso anual del 2,1%.

Respecto a los costes no salariales, las cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social fueron la partida más importante, con 7.335,87 euros por trabajador, un 23,6% del coste laboral, pero inferior a los 7.462,08 euros del año anterior.

En este caso, al igual que los salarios, las cotizaciones sociales a cargo de los empleadores también estuvieron afectadas por la situación creada por la pandemia, ya que las empresas tuvieron exoneraciones de las mismas por los trabajadores que estaban acogidos a ERTE. Los sueldos y salarios más las cotizaciones a la Seguridad Social constituyeron conjuntamente el 96,9% del coste bruto.

El coste en prestaciones se dispara un 43,4%

Además de los salarios y cotizaciones, 561,45 euros anuales se destinaron a beneficios sociales por trabajador (cotizaciones voluntarias a seguros y planes de pensiones, prestaciones complementarias a la Seguridad Social y gastos de carácter social), 206,27 a otros gastos derivados del trabajo (indemnizaciones por fin de contrato, pequeño utillaje y ropa de trabajo, transporte hasta el lugar de trabajo o selección de personal), 153,45 euros correspondieron a indemnizaciones por despido y 55,57 a formación profesional.

Hay que destacar el incremento de las prestaciones sociales directas, que pasaron de 260,83 euros por trabajador en 2019 a 374,02 euros en 2020, un 43,4% más, como consecuencia del aumento de los costes por incapacidad temporal y desempleo parcial (complementos de las prestaciones del SEPE) de los trabajadores. 

La industria, el sector con mayor coste laboral

Según la encuesta, la industria tuvo de nuevo en 2020 el mayor coste total neto por trabajador, con 36.771,48 euros, aunque dicho coste disminuyó un 2,8 respecto al año anterior, con una caída del 3,7% en el coste salarial (26.753,24 euros) y del 0,2% en el coste no salarial (10.018,24 euros).

En el sector de la construcción el coste neto menguó un 0,9%, hasta 31.646,35 euros, debido al descenso tanto del coste no salarial (-0,8%, 22.623,99 euros) como de los costes salariales (-1,2%, 9.022,36 euros).

El sector servicios, por su parte, presentó los costes laborales más bajos en el año de la pandemia (29.886,54 euros), al ceder un 2,5% el coste salarial (22.159,17 euros) y un 0,7% el no salarial (7.727,37 euros).

Diferencias de hasta 50.000 euros entre actividades

Además, las diferencias entre el coste laboral por trabajador según las distintas actividades de la clasificación de actividades CNAE fueron notables en 2020 y oscilaron desde los 13.323,24 euros anuales brutos por trabajador en la hostelería, hasta los 79.544,22 euros por asalariado en suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado.

Las actividades económicas con mayor salario bruto medio anual en 2020 fueron la de un trabajador del sector energético (60.352 euros) y actividades financieras y de seguros (48.180 euros), mientras que aquellas con menor salario fueron las actividades artísticas y recreativas (15.155 euros) y la hostelería (9.377 euros).

Atendiendo a la variación del coste laboral respecto al año anterior, el crecimiento del coste laboral fue mayor en industrias extractivas, administración pública y defensa; Seguridad Social obligatoria y actividades inmobiliarias. Por el contrario, hostelería, actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento y transporte y almacenamiento registraron los mayores descensos.

Las empresas de mayor tamaño pagaron mayores sueldos por trabajador que las empresas medianas y pequeñas, con 28.403,85 euros de media en el primer caso frente a los 18.168,62 euros en el segundo. En consecuencia, las cotizaciones a la Seguridad Social de las primeras también fueron mayores.

El sueldo medio de un trabajador madrileño es un 60% superior al de un canario

Las diferencias son también muy notables entre las CC. AA. Los costes laborales más elevados se dieron en Comunidad de Madrid (37.124,53 euros), País Vasco (36.867,25) y Navarra (34.508,28). Por el contrario, los más bajos se observaron en Canarias (24.062,13 euros), Extremadura (25.051,16) e Islas Baleares (27.003,07).

Los centro de la Comunidad de Madrid (27.774,94 euros) fueron los que pagaron mayores salarios, superando en un 60% al sueldo que abonaron los centros de Canarias (17.301,26 euros). En la parte alta se situó también País Vasco (26.958,09 euros), mientras que en la baja destacó Extremadura (18.482,91 euros).

La mayor parte de los centros (el 94,7%, que corresponden al 86% de los trabajadores), estuvieron regulados por convenios colectivos en el año 2020, siendo el ámbito con mayor proporción el inferior al estatal (convenios sectoriales autonómicos, provinciales, etc.).

Artículo en Economía Digital.

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