Escritorios calientes, ¿la solución de las empresas para afrontar el teletrabajo?

Escritorios calientes, ¿la solución de las empresas para afrontar el teletrabajo?
  • Muchas empresas están apostando por los llamados "escritorios calientes", o que los trabajadores no tengan un lugar fijo en la oficina. 
  • En cierta manera, esta mayor flexibilidad ayudar a escapar de la rutina a la que se resisten muchos empleados jóvenes. 
Primero en Upday Cintillo

El trabajo híbrido y la flexibilidad laboral se han convertido en una realidad cada vez generalizada en muchas empresas. Y aunque existen estudios que apuntan a que el teletrabajo no tiene por qué reducir la productividad de una compañía, es cierto que muchos negocios se encuentran con una realidad complicada: tienen las oficinas vacías

Eso por no hablar de que hoy resulta más difícil que nunca retener al talento joven, que cada vez parece menos interesado en vincularse durante mucho tiempo a un mismo puesto. 

Ante esta situación, muchos expertos apuestan por una respuesta que puede ayudar a adaptarse a los tiempos que corren: los “escritorios calientes”. Es decir, puestos de trabajo sin un dueño fijo. 

¿Qué son los escritorios calientes?

Conocida en inglés como “hot desking”, los escritorios calientes son una alternativa por la que algunas compañías llevan decidiéndose ya algún tiempo. Básicamente, se trata de una práctica en la que los empleados no tienen escritorios asignados permanentemente. En lugar de eso, los trabajadores utilizan cualquier espacio de trabajo disponible cuando llegan a la oficina. 

Poco a poco, y principalmente a raíz de la pandemia y el aumento del teletrabajo y la flexibilidad laboral, los escritorios calientes se han convertido en una propuesta muy habitual en Estados Unidos, y que cada vez más compañías también hacen suya en Europa. 

Las ventajas de los escritorios calientes

Desde el punto de vista de una empresa, es habitual que los escritorios calientes permitan un ahorro considerable en alquileres y mantenimientos. Al no necesitar un escritorio fijo para cada empleado, estas pueden reducir significativamente el espacio necesario de oficina, lo que se traduce en menores exigencias de alquiler y mantenimiento.

Además, si actualmente algunos empleados (o muchos) teletrabajan ocasionalmente o están fuera de la oficina por la razón que sea (viajes, visitas al cliente), sus puestos no quedan vacíos, sino que pueden ser utilizados por un compañero. Algo que aumenta el uso eficiente del espacio laboral. 

Una mayor colaboración

Al no tener puestos fijos, las empresas que apuestan por los escritorios calientes pueden crear vínculos más variados entre sus trabajadores, permitiendo más equipos de trabajo o, en muchos casos, una interacción mayor entre diferentes departamentos de una misma compañía. 

Sin olvidar que de esta forma se puede reducir la sensación de rutina que mucha gente joven asocia con acudir a la oficina de manera presencial. Y ya se sabe que, a menos estrés, más satisfacción presentan los empleados. 

Adaptarse a los tiempos actuales

En muchos sentidos, puede decirse que los escritorios calientes complementan mejor las políticas actuales de teletrabajo de muchas empresas que cuando se apuesta únicamente por puestos fijos, ya que permiten una flexibilidad mayor de cara a los trabajadores. 

Por no hablar de que la propia empresa lo tiene más sencillo cuando cambia su estructura, por ejemplo contratando a más gente o viéndose obligada a reducir una plantilla. Las reconfiguraciones no son tan complicadas cuando se toma esta política.

¿Y los inconvenientes?

¿Es todo lo relacionado con los escritorios calientes de color de rosa? Obviamente, no. Algunos trabajadores pueden sentirse más incómodos al carecer de un lugar asignado, los cargos también pueden desdibujarse (aunque esto no siempre resulta algo negativo) y es necesario contar con la tecnología suficiente, como ordenadores portátiles en lugar de fijos. 

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