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España dice adiós hoy a la mitad de sus centrales de carbón

Central térmica de Endesa en As Pontes, A Coruña
Central térmica de Endesa en As Pontes, A Coruña Endesa

  • España cierra hoy la mitad de sus centrales térmicas, como parte del adiós progresivo al carbón, y dejará de contar con 4,6 gigavatios.
  • Echarán el cierre las plantas de Naturgy de Meirama (A Coruña), Narcea (Asturias) y La Robla (León). También la de Andorra (Teruel), Compostilla (León) de Endesa; la de Viesgo de Puente Nuevo (Córdoba) y la de Iberdrola ubicada en Velilla (Palencia).
  • Estas centrales dejan de operar para no incumplir la normativa medioambiental europea que estipula que tienen que eliminar los gases contaminantes que expulsan a la atmósfera.
  • En lo que va del 2020, la aportación del carbón al mix energético se ha ido reduciendo hasta el 2,9%, desde el 15% que concentraba en 2018.
  • Las siete centrales que dejarán de estar operativas desde hoy cuentan con una plantilla de 1.100 empleados.
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España cierra hoy la mitad de sus centrales térmicas. El proceso de transición energética hacia un modelo apoyado en las renovables gana terreno rápidamente al carbón. Las planta térmicas ya no resultan rentables teniendo en cuenta las inversiones necesarias para cumplir con la normativa europea. Así es que, partir de hoy, dejarán de estar operativos los 4,6 gigavatios de las plantas térmicas, algo menos de la mitad de la potencia instalada de carbón en España.

Echarán el cierre las plantas de Naturgy de Meirama (A Coruña), Narcea (Asturias) y La Robla (León). También la de Andorra (Teruel), Compostilla (León) de Endesa; la de Viesgo de Puente Nuevo (Córdoba) y la de Iberdrola ubicada en Velilla (Palencia).

Es peculiar el caso de Lada, en Asturias, que ha solicitado el cierre pero podrá seguir disponible hasta que cuente con la autorización de cierre del Gobierno. Estas plantas térmicas dejan de operar para no incumplir la normativa medioambiental europea que estipula que estas centrales tienen que  eliminar los gases contaminantes que expulsan a la atmósfera.

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De hecho, en entre la serie de factores que han contribuido a detener la operativa del carbón está el coste de las materias primas. El precio de las gas natural apunta una tendencia a la baja mientras el precio de los derechos de emisiones de CO2 no paró de aumentar en 2019. La producción de carbón representaba el 15% de la electricidad producida y fue la tercera fuente de energía en 2018. En lo que va del 2020, su aportación al mix energético se ha ido reduciendo hasta el 2,9%.

Las siete centrales que dejarán de estar operativas desde hoy cuentan con una plantilla de 1.100 empleados entre personal propio y contratas. A ellas se sumarán otras cuatro plantas que ya tienen solicitado el cierre y que cuentan con 800 trabajadores: las de Lada (Asturias) propiedad de Iberdrola; la de As Pontes (A Coruña) y Litorial (Almería) en manos de Endesa; la de Los Barrios (Cádiz) que pertenece a Viesgo. Entre todas suman una potencia de 3,1 gigavatios. 

Todo ello se produce en un marco en el que algunas plantas han permanecido apagadas por la caída de la demanda eléctrica propiciada por el parón del coronavirus. Así es que estos cierres responden a las medidas puestas en marcha desde la Unión Europea de tasar con mayor dureza las emisiones de CO2, cuyo precio de emisión se disparó,  y a una consecuente decisión de las compañías eléctricas que se vieron ante  un mercado que ya no les resultaba rentable. 

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Lo cierto es que la mayor parte de estas plantas comenzaron a funcionar con carbón autóctono pero, ya en los últimos años, su funcionamiento dependía de las importaciones. El carbón de otros países resultaba económicamente más rentable que continuar con la extracción local. 

Estos desmantelamientos podrían durar entre 3 años y medio y 6 años. Y algunas empresas energéticas están poniendo en marcha planes de contingencia apoyándose en las plantas renovables para evitar un duro golpe en el empleo de las zonas. Poco a poco se irán firmando los convenios de transición justa para reactivar el empleo en las zonas afectadas.

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