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Este es el motivo por el que España lidera el crecimiento en la eurozona a pesar del frenazo de la economía europea

Trabajadores en una línea de montaje de coches Seat en Martorell (Barcelona)
Reuters
  • España parece inmune a la ralentización económica de las principales economías de la eurozona y lidera el crecimiento en el continente, al menos de momento.
  • Varias instituciones y analistas coinciden en que la fortaleza del consumo privado es la que está manteniendo el empuje de la economía española.
  • Sin embargo, a medio y largo plazo advierten de que, si Europa no se recupera e impulsa las exportaciones españolas, el motor de crecimiento de España podría agotarse.

Si hace 10 años, en pleno inicio de la recesión económica, alguien nos hubiese dicho que España lideraría el crecimiento en la eurozona, sin duda le tacharíamos de loco. Y, sin embargo, así está sucediendo desde hace varios trimestres, especialmente por la desaceleración de las 3 economías más grandes que la española, Alemania, Francia e Italia, con esta última en plena recesión.

La economía española cerró 2018 con un avance del 2,5%, su quinto año consecutivo de crecimiento y superando en un punto a Alemania y Francia. Para este año, el Banco de España, el FMI, Funcas o BBVA Research prevén que el alza del PIB sea de un 2,2%. Otros, como el Consejo General de Economistas (CGE), difieren en una décima de este pronóstico, pero advierten de que 2020 puede suponer el inicio del frenazo en España.

España crece por el impulso del consumo doméstico

¿Cómo se explica que el país con el mayor número total de desempleados de la UE y que es además el único de los 28 que continúa bajo el procedimiento de déficit excesivo de la Comisión Europea sea el mismo que lidera el crecimiento en el Viejo Continente? Según los expertos, más allá de factores macroeconómicos o relaciones comerciales, es el consumidor local el que sustenta la locomotora española.

Leer más: El crecimiento del PIB y el déficit público cierran 2018 mejorando las expectativas del FMI y el Banco de España

Financial Times fue el primero en acuñar el término locomotora improbable para referirse al comportamiento de la economía española en un artículo publicado el mes pasado.

El financiero británico señala que España ha sabido prosperar a la sombra de la debacle italiana y de las turbulencias políticas en Cataluña y Reino Unido gracias al aporte del consumo privado, que se ha convertido en el principal componente del PIB, como muestra el siguiente gráfico del Banco de España.

Crecimiento del PIB y componentes en la zona euro y España desde 2014
Banco de España / Eurostat

En nuestro país, María Jesús Fernández, economista senior de Coyuntura y Estadística de Funcas, ha defendido recientemente que "el origen de la divergencia" entre el crecimiento español y el frenazo europeo es "la fortaleza de la demanda nacional, tanto consumo público como consumo privado e inversión, que impulsa la actividad en la construcción y los servicios compensando el impacto negativo de la debilidad exterior sobre el sector industrial".

En la misma línea se expresa Antonio Pedraza, presidente de la Comisión Financiera del CGE, que afirma que "el PIB español está creciendo gracias sobre todo al consumo interno, que está fuerte porque la capacidad adquisitiva no está disminuyendo en términos reales, sino que está aumentando, con una inflación competitivamente más baja que la del resto de Europa".

Mientras, el último informe Situación España, publicado este lunes por BBVA Research, ha reducido del 2,4 al 2,2% del PIB su previsión de crecimiento para 2019 y advierte de que "es posible que se produzca una ralentización en el crecimiento del consumo como consecuencia del agotamiento de la demanda embalsada durante el periodo de crisis".

Las exportaciones se frenan por el contagio europeo

IHS Markit, la firma de análisis que publica el PMI, habla de un repunte de la actividad de las empresas españolas que "responde al fuerte crecimiento observado en el sector servicios", que atribuye a la demanda interna.

Por ello, su economista Paul Smith considera que España vive un "desequilibrio sectorial ya que la economía del sector servicios mostró un fuerte comportamiento en comparación con un sector manufacturero más moderado".

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IHS Markit atribuye la caída de las exportaciones a "la persistente incertidumbre política y económica". Del mismo modo, las turbulencias del Brexit y la amenaza de recesión en Alemania llevan a Financial Times a concluir que España "se ha beneficiado temporalmente de lo que a menudo se han considerado debilidades", como el menor peso de la industria y el comercio exterior respecto a de otras economías vecinas.

El presidente de la Comisión Financiera del CGE coincide "en una parte mínima" con el diagnóstico del diario británico. "El peso de la industria en España es mucho menor que en Europa pero ¿cuánto influye eso? Hay otros contrapesos como el turismo, el sector servicios y el inmobiliario que están dando unos años brillantísimos en España y que pueden tener el mismo peso o más que el peso del sector industrial en el país", afirma.

Analizando los componentes del crecimiento español, los analistas describen los factores que podrían acabar con este fenómeno.

María Jesús Fernández, de Funcas, no augura "un ajuste brusco de la demanda nacional", lo que, de momento, permite compensar la reducción de las exportaciones, pero asegura que abundan riesgos, como un Brexit sin acuerdo, que pueden hacer "inevitable" el contagio europeo.

Hasta cuando tirará la locomotora española

La economista de Funcas condiciona el cumplimiento de las previsiones a que el "parón económico en Europa sea un fenómeno transitorio, lo que en estos momentos constituye la opinión más generalizada". Sin embargo, señala que seguir creciendo a base de demanda interna provocará un descenso en el superávit por cuenta corriente, un aumento del déficit estructural y una mayor caída del ahorro de los hogares.

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Además, los últimos datos macroeconómicos en Europa parecen alejar una posible recuperación europea. Así, las exportaciones de Alemania han caído un 1,3% en febrero, un dato que se suma a la caída del PMI de la industria de este país en marzo hasta su peor nivel en los últimos 6 años, una situación que empieza a reproducirse en Francia.

Por su parte, Antonio Pedraza asegura que si Europa sigue desacelerándose "el año que viene las exportaciones volverán a tener signo negativo en la aportación al PIB". Junto a este riesgo externo, Pedraza destaca que "las medidas procíclicas del Gobierno", como las subidas del salario mínimo y los sueldos de los funcionarios, son factores internos que pueden facilitar el frenazo económico.

El impacto de las políticas gubernamentales

Para el experto del CGE este año no habrá tiempo para que estas medidas den fruto, por lo que prevé que será en 2020 cuando se note su efecto en el empleo y el gasto público. En su opinión, se trata de propuestas electoralistas y "populistas, que van de alguna forma van en contra de lo que sería razonable en este momento, que sería bajar los impuestos e inversión pública", asegura.

Pedraza advierte de que el problema de que el motor que supone el consumo se sature es que "la tasa de ahorro de las familias, paradójicamente, está por los suelos", lo que supone un riesgo extra. Además, recuerda que "el PIB catalán, que supone el 20% de aportación al PIB nacional y que crecía 3 o 4 puntos por encima del PIB español, ahora están igualados en el 0,6%", lo que resta aún más potencial de crecimiento.

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El Informe España de BBVA Research afirma que "la incertidumbre también va en aumento por el impacto que puedan tener algunas medidas implementadas durante el inicio del año", señalando directamente el aumento del salario mínimo interprofesional (SMI), que prevén que puede ayudar a que el paro baje al 12% en 2020, o la nueva regulación de alquiler de vivienda.

Aunque considera que "es pronto para evaluar el impacto que está teniendo el aumento del SMI", el servicio de estudios del BBVA estima que el crecimiento del empleo podría ser entre un 0,1 y un 0,4% menor debido a esta medida. Para que esta posibilidad no se cumpla, afirma que dependerá "de si las empresas absorben el aumento salarial o lo trasladan a precios".