La española que hace zapatos y bolsos con hojas de piña para Chanel, Mango o H&M: a sus 69 años está entre los 15 finalistas para optar al premio europeo de la oficina de patentes gracias a su 'falso cuero' y triunfa en plena pandemia

Carmen Hijosa

Carmen Hijosa

  • La asturiana Carmen Hijosa, de 69 años, se encuentra entre los 15 finalistas del premio que otorga Oficina Europea de Patentes, en la categoría de pyme, pero además puede optar también al premio popular.
  • Piñatex es su marca de material textil, hecha a partir de hojas de piña, que se utiliza en el mundo de la moda como alternativa al cuero. 
  • Ya colabora con más de 3.000 marcas de todo el mundo, como Hugo Boss, Chanel o H&M. 
  • Business Insider España ha hablado con Carmen Hijosa para conocer su historia.
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La Oficina Europea de Patentes (EPO) ya ha anunciado el nombre de los 15 finalistas que optan a los diferentes premios que otorga esta entidad. Entre ellos se encuentra  Carmen Hijosa, la mujer española  que ha conseguido obtener un tejido similar al cuero a partir de las fibras de las hojas de las piñas. Todo esto, a una edad a la que muchos estarían ya jubilados. Y es que, con sus 69 años, no le tiene miedo a nada.

Este proyecto lleva en marcha desde hace más de 12 años, pero realmente ella lleva toda la vida en el mundo de la moda. De hecho, su empresa, Piñatex, colabora con más de 3.000 marcas a nivel mundial, entre las que se encuentran Hugo Boss, Chanel, Mango o Ecoalf. 

Desde 2016, cuando lanzaron el primer prototipo —obtuvieron un beneficio de 300.000 euros—, han ido duplicando sus beneficios año tras año. Incluso, en 2020, pese a ser complicado para todos los sectores por la pandemia, Carmen asegura que Piñatex creció un 40% respecto a 2019. 

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Actualmente se encuentran en un momento de transición y están dando el paso para subir el siguiente escalón: pasar de ser una empresa mediana a aumentar su volumen de negocio. Pero todo este éxito no es casual. Piñatex es un viaje de esfuerzo, iniciativa, cooperación, confianza y responsabilidad social. 

Esta es su historia.

1993: Un viaje que cambió el curso de todo

Recolecta de hojas en Filipinas.
Recolecta de hojas en Filipinas.

Piñatex

Era tan solo una joven de 19 años cuando se mudó a Irlanda y comenzó a estudiar y trabajar al mismo tiempo. En ese momento Carmen ya formaba parte del mundo de la moda. Trabajaba en una pequeña empresa de no más de 30 empleados, pero con un gran potencial. 

Paradójicamente trabajaban con cuero como producto de lujo, ya que lo vendían para empresas como Harrods, Liberty o Takashimaya en Japón. 

Este prestigio le hizo dar su siguiente paso profesional y comenzó a trabajar como consultora para la Comunidad Europea y el Banco Mundial. Esto le permitió viajar y conocer qué había detrás del producto con el que ella trabajaba. 

En 1993 viajó a Filipinas para ver cómo se podía mejorar la calidad de este material desde su producción. 

Allí fue a una de las curtidurías del país. Asegura que el choque al ver las condiciones en las que trabajaba la gente fue tan tremendo que dejó su trabajo al instante. 

"Así, sin tener un plan B ni nada, me prometí que no iba a trabajar más con cuero. Y eso fue en realidad lo que cambió mi vida", confiesa Carmen. 

En el mismo lugar donde se topó con el problema, encontró la solución

Dra. Carmen Hijosa (centro) y Cecilia Martinez-Miranda (abajo a la derecha) con el equipo de recolectoras de hojas en la Cooperativa T'Boli, Filipinas.
Dra. Carmen Hijosa (centro) y Cecilia Martinez-Miranda (abajo a la derecha) con el equipo de recolectoras de hojas en la Cooperativa T'Boli, Filipinas.

Piñatex

Asegura que las inspiración no vino tan rápido como la gente puede esperar, sino que fue un proceso muy lento de análisis y de estudiar qué podía hacer con el producto local de Filipinas. Empezó a trabajar con el Centro de Diseño del país, se puso en contacto con agricultores, con tejedoras que trabajaban a mano, y se involucró en primera persona. 

Para Carmen era la única manera de vincularse realmente con lo que quería conseguir. "Fue trabajando íntimamente con el producto, cuando empecé a darme cuenta de que lo que buscaba era posible. Probaba y probaba y sentía que la fibra empezaba a hablarme seriamente".

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Encontró en las hojas de piña una posibilidad muy interesante: "Sus fibras son muy finitas, pero también son fuertes y flexibles, así que pensé: con esto puedo hacer una malla". 

De Filipinas a España, un viaje largo, muchos 'noes' por el camino y una tenacidad infinita

Extracción de la fibra de las hojas de piña.
Extracción de la fibra de las hojas de piña.

Piñatex

Carmen comenta con una sonrisa que, pese a que relate todos los casos de éxito de inversores que quisieron ayudarle en su proyecto, antes se topó con muchos muros. "No es fácil encontrar a gente que tenga una visión de futuro y que sepa mirar dónde tú lo estás haciendo". 

Después de crear la malla de fibras en Filipinas, necesitaba desarrollar la capa de encima, esa que, una vez estuviera tratada, fuera la que creara ese falso cuero. Le ayudó la Universidad de Barcelona, a la que está infinitamente agradecida, y otras empresas como Bonditex, Acabados González o la Universidad de Diseño e Ingeniería Elisava.

Para Carmen Hijosa, uno de los momentos clave de todo el proceso de creación fue la obtención de la patente en 2011. "Trabajar tranquila, con un producto respaldado te da la oportunidad de seguir creciendo, esta es la importancia del premio al que estoy nominada". 

Botas de "cuero" de Piñatex.
Botas de "cuero" de Piñatex.

Carmen Hijosa

En 2016, dio con el producto final: un cuero vegano que aboga por la responsabilidad ética, y que ha día de hoy colabora con miles de marcas a nivel internacional. Piñatex ayuda a crear conciencia sobre la importancia del camino que debe tomar el mundo de la moda hacia la sotenibilidad, con un ejemplo palpable y de éxito. 

Para Carmen su gran logro es que con su empresa, ayuda a miles de familias en Filipinas, a grupos de mujeres que necesitan esos trabajos para poder llevar a sus hijos al colegio y que, además, respeta el medio ambiente, lucha contra el Green Washing ofreciendo un producto limpio, hecho a partir de residuos y sin productos contaminantes.

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