Pasar al contenido principal

Estas dos abuelas rusas combaten el frío siberiano minando bitcoins

Bitcoin

BBC

  • Dos ancianas de la ciudad de Irkutsk, en Siberia, han decidido combatir el frío minando bitcoins.
  • Las máquinas de criptominado emiten mucho calor, así que suele ser necesario gastar mucho dinero en la refrigeración de los equipos.
  • El frío siberiano se ha convertido en un buen aliado para el minado de criptomonedas, junto con el bajo precio de la luz.

Puede que el Bitcoin esté de capa caída, pero aún existen lugares donde sigue siendo rentable minar bitcoin. Por ejemplo, en Siberia. Dos abuelas rusas combaten el frío siberiano minando bitcoins, y de paso se sacan un dinero extra para mantener su hostal, y para la herencia de sus nietos.

En muchos lugares, el coste de minar bitcoin ya supera a las ganancias. Minar criptomonedas exige una importante inversión en el equipo de minado, ya que se necesita un hardware potente con varias tarjetas gráficas para obtener la suficiente potencia de proceso. Al funcionar tantas tarjetas a la vez, el consumo eléctrico es elevado. En países en donde la electricidad es cara, la caída del precio del bitcoin ha hecho que salga más caro minar, que lo que cobras por él. Ya solo merece la pena en países en donde la electricidad es muy barata, como China o Rusia.

En Siberia, los mineros de bitcoin tienen una ventaja adicional: el frio. Las máquinas de minado emiten mucho calor, así que hay que aplicar un gasto en refrigeración. En Siberia hace tanto frío que se refrigeran solas, así que te lo ahorras. En pleno invierno siberiano, dos abuelas rusas se aprovechan de estas condiciones ideales para ganar dinero minando bitcoins.

En una entrevista en la BBC, Marina Sergeyevna (foto anterior) explica que instaló tres máquinas de minar bitcoin por recomendación de un amigo. En el hostal que regenta tiene espacio para colocar las máquinas de minería en un lugar en donde el ruido no molesta (salvo al gato, que no las soporta).

Sergeyevna afrima que en 8 o 9 meses ya ha recuperado el dinero que le costó las máquinas de minado. Gracias a lo barata que está la luz en Siberia y a que la refrigeración es gratis, obtiene ganancias incluso con el precio del bitcoin bajo. Le ayudan a pagar los gastos de su negocio.

Marina Sergeyevna también obtiene una ventaja adicional: aprovecha el calor que emiten sus tres máquinas de minería para secar calabazas, hierbas aromáticas y hojas de te.

La historia de Valeirya Dromashko (foto de apertura) es distinta. Su hijo tuvo que cerrar su granja de minado de bitcoin (los usuarios alquilan equipo y espacio para minar bitcoins) debido a la caída del precio, pero pudo alquilar espacio en el trastero de un viejo karaoke, y ahí mantiene su negocio. Regaló una máquina de minado a su madre y ahora ella confía en que el bitcoin vuelva a subir de precio para poder ganar un millón de dólares, que le gustaría donar a sus nietos como herencia.

Es la extraña dicotomía del Bitcoin. Historias humanas con sentimientos nobles y entrañables, pero que al mismo tiempo se asientan en la poco ecológica idea de ganar dinero explotando los recursos naturales (consumo masivo de electricidad), sin que tu tengas que hacer nada. Solo consumir y consumir electricidad...

Te puede interesar