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Esto es lo que significa el "modelo noruego" al que podría recurrir Reino Unido para el Brexit

Theresa May
Theresa May Getty

LONDRES - Mientras May se prepara para que su acuerdo sobre el Brexit sea rechazado por la Cámara de los Comunes, ha resurgido la corriente de opinión de que la primera ministra británica debería apostar por un "plan B" centrado en replicar para su país la relación entre Noruega y la UE.

Bajo el plan de Boles, que cuenta supuestamente con el respaldo del secretario de Estado de Medio Ambiente Michael Gove y varios miembros destacados del gabinete, Reino Unido copiaría el modelo de relación entre Noruega y la UE durante varios años tras el Brexit, antes de entrar en un nuevo acuerdo de libre comercio con Bruselas. Boles llama a este plan "Norway for now" (Por ahora, Noruega).

Boles considera que un plan similar al modelo noruego podría conseguir una mayoría de apoyos parlamentarios y poner fin al punto muerto en la Cámara.

Esto es lo que significa en la práctica el modelo de Noruega.

¿Qué es el modelo de Noruega?

El modelo de Noruega incluye a dos organizaciones europeas clave: el Acuerdo Europeo de Libre Comercio (EFTA) y el Espacio Económico Europeo (EEA). Noruega, junto a Liechtenstein e Islandia, es miembro de ambas.

La EFTA está compuesta por estos 3 países, además de Suiza. Los 4 países comercian entre ellos en tanto que el grupo tiene acuerdos conjuntos de libre comercio con varios países extracomunitarios, como Canadá, México y otros.

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El EEE, por su parte, se refiere a la colaboración entre los países miembros de la UE junto a 3 países de la EFTA, Noruega, Islandia y Liechtenstein. Todos los países miembros del Espacio Económico, incluidos los miembros de la EFTA, disfrutan de un acceso completo al mercado común europeo.

La entrada en el EEE solo está disponible a los países miembros de la UE o de la EFTA. De este modo, si se aplica un Brexit al estilo noruego, Reino Unido debería dejar la UE, unirse a la EFTA y, por lo tanto, convertirse en el socio número 31 del EEE.

¿Cuáles son las ventajas de un Brexit al estilo noruego?

Brexit Secretary David Davis and the EU's chief Brexit negotiator Michel Barnier.
El secretario británico para el Brexit, David Davis, y el negociador jefe comunitario, Michel Barnier. REUTERS/Francois Lenoir

Formar parte de la EFTA y el EEE permitiría a Reino Unido mantener su acceso al mercado común. Esto supone que no sufriría nuevas barreras arancelarias y mantendría el tratamiento del mercado común a sus servicios, que acaparan en torno al 80% de la economía británica.

La mayoría de las investigaciones dan a entender que este sería el formato menos dañino para el Brexit. El informe gubernamental sobre su impacto concluyó que la opción noruega sería la menos dañina en términos de riesgo económico.

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Y aunque Reino Unido mantendría su acceso completo al mercado único, no se vería obligado a firmar algunas de las políticas más controvertidas de la UE. No estaría obligado a unirse a la Política Pesquera Comunitaria, que ha sido una pesadilla para muchos partidarios del Brexit. También estaría exento de la Política Agraria Común. La Corte Europea de Justicia (ECJ), criticada por muchos parlamentarios euroescépticos, no tendría jurisdicción sobre Reino Unido.

¿Y cuáles son las desventajas?

Aunque Reino Unido se libraría finalmente del ECJ, tendría que responder ante los tribunales de la EFTA, lo que significaría para muchos partidarios del Brexit tener que someterse a otra serie de jueces extranjeros irresponsables y entrometidos.

También está la cuestión de la influencia que tendría Reino Unido como miembro de la EFTA o el Espacio Económico Europeo. Bajo el modelo noruego, Reino Unido contaría con acceso total al mercado común pero menos capacidad para condicionar su normativa de la que tiene actualmente como miembro de la UE. Noruega no participa formalmente en el proceso de toma de decisiones de Bruselas pero ha incorporado en torno a un 75% de la normativa comunitaria a su propia legislación.

¿Qué sucedería con la inmigración?

Nick Boles MP.
El diputado conservador de la Cámara de los Comunes, Nick Boles Grantham Conservatives

La inmigración es el elefante en la habitación. El deseo del público por controlarla fue una de las principales motivaciones que han provocado el Brexit y el gobierno británico ha prometido acabar con la libre circulación de ciudadanos comunitarios.

Los países miembros del EEE deben aceptar las cuatro libertades fundamentales de la UE, incluyendo el libre movimiento de personas. Claramente, esto sería políticamente peligroso para cualquier gobierno y es por eso que no tiene posibilidades de salir adelante.

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Hay un posible atajo. No es realista, pero teóricamente es posible.

El artículo 112 del acuerdo del Espacio Económico Europeo permite a los países extracomunitarios desvincularse de las cuatro libertades si están afrontando presiones económicas, sociales o ambientales. Por ejemplo, Liechtenstein recurrió al artículo 112 para imponer controles a la libre circulación de personas, debido a la preocupación de que un país sin litoral y de tamaño modesto fuese a congregar grandes flujos de gente. Obviamente, Reino Unido es muy diferente de Liechtenstein y probablemente le sería más difícil conseguir esa opción para frenar la inmigración.

¿Qué significaría para la frontera irlandesa?

The Norway model is back on the Brexit agenda — here's what that means
REUTERS/Russell Cheyne

Quizás el mejor argumento a favor de un Brexit al estilo noruego es que serviría para resolver el dilema de la frontera irlandesa. Boles afirma que Reino Unido podría permanecer en modo noruego hasta que consensúe con la UE un nuevo acuerdo comercial que resuelva el problema de la frontera irlandesa y reemplace a la polémica "cláusula de salvaguarda". 

Manteniéndose totalmente alineado con las normas europeas de mercado, Reino Unido evitaría un paquete de barreras no arancelarias que podrían surgir entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda.

No obstante, una relación al estilo noruego no proporcionaría una solución completa para evitar barreras físicas en la isla de Irlanda. Para eliminar las barreras arancelarias, Reino Unido necesitaría o estar dentro de la unión aduanera actual o en una nueva establecida tras el Brexit. Noruega no forma parte de ninguna unión aduanera con la UE.

¿Cuál es la probabilidad de un Brexit al estilo noruego?

Michel Barnier, the European Union's chief Brexit negotiator, and Ireland's Taoiseach Leo Varadkar attend an all All-Island Civic Dialogue on Brexit in Dundalk, Ireland, April 30, 2018.
Michel Barnier, the European Union's chief Brexit negotiator, and Ireland's Taoiseach Leo Varadkar attend an all All-Island Civic Dialogue on Brexit in Dundalk, Ireland, April 30, 2018. REUTERS/Clodagh Kilcoyne

A principios de año, el comité del Brexit liderado por la parlamentaria laborista Hilary Benn publicó un informe en el que pedía a May que emplease la opción noruega como plan B en caso de que no consiguiese sus objetivos mínimos en las negociaciones sobre el Brexit con la UE.

La idea ha ido ganando impulso en las últimas semanas, al mismo tiempo que los parlamentarios han buscado formas de desbloquear las negociaciones del Brexit y evitar el temido escenario de una salida de la UE sin acuerdo. La UE siempre ha asegurado que la opción noruega está disponible para Reino Unido.

Sin embargo, hay varios problemas prácticos.

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En primer lugar, aunque los países de la EFTA y el EEE están abiertos en general a la idea de que Reino Unido se convierta en un socio permanente del club, es una cuestión diferente que vayan a aceptar una unión temporal.

El primer ministro noruego Solberg acabó aparentemente con las esperanzas de una entrada temporal de Reino Unido el pasado martes, asegurando a los periodistas: "Daremos la bienvenida a cualquier cooperación positiva con Reino Unido. Pero entrar en una organización que estás abandonando es un poco más difícil para el resto de nosotros".

Incluso si Noruega, Islandia y Liechtenstein autorizasen una permanencia temporal, Reino Unido podría tardar hasta 12 meses en completar el proceso de adhesión, mientras que su fecha de salida estaría a pocos meses en el momento de la entrada.

Por encima de esta cuestión está la de las aduanas. Para que un modelo noruego resuelva el problema irlandés, necesitaría de una unión aduanera añadida. No obstante, los países de la EFTA han firmado conjuntamente acuerdos con otros países que incluyen acuerdos aduaneros. Reino Unido debería adherirse a estos acuerdos, lo que haría muy difícil si no imposible la posibilidad de llegar a un acuerdo aduanero con la UE.

También queda pendiente la cuestión de la política en Westminster. ¿Podrá May convencer a los parlamentarios favorables al Brexit de una aceptación continuada de las reglas comunitarias y de libre circulación? De momento parece improbable, pero con la volatilidad que azota la política británica, todo puede suceder.

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