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Estos 4 ratios te dirán si aporta valor el gestor al fondo de inversión

Joven con alto poder adquisitivo
Getty Images

El impacto de las comisiones de un fondo de inversión en tu rentabilidad es enorme. Para una misma inversión de 50.000 euros a 10 años y un 6% rentabilidad de inicio, restarle un 1% en comisiones supone dejar sobre la mesa algo más de 8.000 euros. ¿Es mucho o poco? Pues básicamente dependerá de varios, factores, entre ellos la rentabilidad que sea capaz de ofrecer el fondo en relación a otros de su categoría y del mercado.

Y es que las comisiones de gestión que cobran los fondos son necesarias y es lógico que existan, pero también siempre que el gestor se las gane. En otras palabras, que aporte valor y haga crecer tu dinero. En este punto la rentabilidad que obtienes es importante, pero no es el único dato en el que puedes fijarte.

El mejor ejemplo son algunos fondos indexados de grandes bancos que han obtenido rentabilidades positivas al amparo de la subida de bolsa pero también han cobrado cuantiosas comisiones que no estaban justificadas. Y es que si el objetivo de un fondo indexado es replicar un índice, la labor del gestor será muy limitada y también deberían serlo las comisiones que cobra. Las comisiones pueden ser más bajas que las de un fondo tradicional, pero en realidad habría que compararlas con las de uno de su categoría.

Como explica Vicente Varó, CCO de Finect.com “la rentabilidad de un fondo no la podemos conocer a priori, pero los costes sí. Por eso, en fondos con estrategias y carteras similares, será muy importante elegir aquellos que gestionen de una manera más eficiente nuestro dinero”.

Ratios e indicadores en los que fijarte

Para evitar sorpresas como las que acabas de ver, el mundo de los fondos de inversión cuenta con ratios e indicadores que sirven precisamente para saber cuándo unes gestor está aportando valor y si se está ganando la comisión que cobra.

Estos datos los encontrarás en las fichas del fondo y son los que se usan para analizar cada producto:

  • Ratio de Sharpe. Refleja la rentabilidad adicional de un fondo, que se entiende como la diferencia entre el beneficio que obtiene y el que se obtendría en un activo sin riesgo y si volatilidad, entendida como su desviación típica. Es la más popular dentro de las estadísticas técnicas de los fondos y “muestra la rentabilidad que es capaz de lograr el gestor por cada riesgo que asume”, relata Vicente Varó. En fondos similares “técnicamente aportará más rentabilidad aquel fondo con un ratio de sharpe más alto”. 
  • Ratio de información. Compara el rendimiento de la cartera en relación al tracking error y sirve para medir el valor añadido del gestor al fondo. Para ello evalúa la diferencia de rentabilidad de la cartera con su benchmark o referencia. Este dato, desarrollado por William Sharpe, como el anterior que lleva su nombre, es una media estadística que compara la rentabilidad del fondo con la del mercado.
  • El Alfa. Es otro ratio técnico que mide la rentabilidad extra que el gestor del fondo es capaz de ofrecer independientemente del índice de referencia o tras descontar el efecto del mercado en el resultado del fondo. Para que lo entiendas mejor, sería como restar al resultado del fondo las subidas del mercado para saber qué parte del beneficio se debe a la labor del gestor. Vicente Varó lo define como “cuánto es capaz de añadir el gestor con su selección de inversiones más allá de la propia rentabilidad y riesgo que ofrecen esos activos por si mismos. O, dicho de otra manera, cuánto aporta la gestión activa del gestor frente a lo que conseguiría un inversor contratando un fondo de gestión pasiva”. Si el alfa es positivo, es que el gestor ha aportado valor.
  • Máximo Drawdown. Este ratio es mucho más sencillo de entender y se puede traducir como el ratio de caída máxima. Muestra cuál ha sido el mayor descenso de cada dese su máximo hasta el siguiente mínimo y es, en cierto sentido, una medida de la volatilidad del fondo. Como inversor, “en fondos similares nos ofrece información muy valiosa de la de la capacidad del gestor en entornos negativos” recalca Varó.
Ratio de coste total de un fondo de inversión
rawpixel / unsplash

La rentabilidad también cuenta

Evidentemente, la rentabilidad también es importante. Y es que un fondo será caro o barato y un gestor bueno o malo en función de la rentabilidad que obtenga. Para que lo entiendas mejor, ¿preferirías pagar un 0,4% de comisión de gestión para ganar un 3% anual o un 1,5% y ganar un 10%? Seguramente te decantes por el primero, ya que al final el coste de un fondo, la comisión que cobra, tiene mucho que ver con el beneficio que te ofrece.

Si existe un balance adecuado, tú ganarás dinero y la gestora también. El problema llega cuando se rompe ese equilibrio y la otra parte ganan mucho más. Un ejemplo de esta situación es la de uno de los fondos más grandes del sector, el Bankia Soy Así Cauto. Imagina que inviertes 50.000 euros a 20 años en este fondo. Extrapolando los resultados de los últimos tres años podrías perder 80 euros tras descontar las comisiones del 0,92% de media. Durante ese tiempo, la entidad habría ingresado 9.193 euros en comisiones.

¿Ocurrirá lo mismo con otro fondo de la misma categoría, aunque las comisiones sean mayores? Si tomamos el fondo M&G Optimal Income Euro con la misma inversión y al mismo plazo, el resultado es que podrías ganar 34.0,46 euros y la entidad ingresaría 18.861 euros en comisiones, un 36% del beneficio con una comisión total media de 1,42% al año. Como puedes ver, las comisiones son mayores en porcentaje, pero donde no hay color es en el coste real del fondo.

Por eso mismo es importante atender también a la rentabilidad y al coste total de cada fondo para saber si el gestor se está ganando su comisión.

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