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Estos investigadores chilenos quieren monitorizar los residuos en las playas mediante satélites

Residuos en las playas
DICYT
  • Unos científicos chilenos han estudiado mediante espectrorradiómetros la luz de los residuos en las playas para, posteriormente, caracterizarlos y monitorizarlos a gran escala a través del GPS.
  • La prueba del modelo en tres playas del archipiélago de Chiloé demostró que el 86,9% de los residuos eran principalmente plásticos.
  • El objetivo de estos investigadores es extender este sistema a otras áreas geográficas y entender mejor los flujos por los que llegan los residuos a la costa para tomar mejores medidas de corrección.

La contaminación de los plásticos en el océano lleva siendo documentada por investigadores desde 1970. En la actualidad, se estima que ocho millones de toneladas de plástico terminan en el océano cada año y se estima que la cifra aumentará a 60 toneladas por minuto para el año 2050 si no le ponemos remedio.

Unos residuos que se acumulan de forma dramática en muchas playas, constituyendo un reflejo claro de este fenómeno que poco dice de nosotros como sociedad. Y es por ello que la comunidad científica se afana por monitorizar el alcance del problema y buscar soluciones a este desafío.

Al respecto, investigadores del Laboratorio de Análisis de la Biósfera de la Universidad de Chile han dado vida a un ambicioso proyecto que busca emplear la tecnología satelital para medir -en una escala amplia- los residuos de muchas playas.

Leer más: Ocho ideas para acabar con la contaminación de plástico en los océanos

La iniciativa, llamada PREDRES y centrada inicialmente en tres playas del archipiélago de Chiloé, comenzó visitando los lugares a evaluar, donde el equipo obtuvo muestras de los residuos marinos antropológicos alojados, tras lo cual realizaron una caracterización espectral de las mismas.

Una suerte de huella dactilar de los residuos a la que se le aportó un valor determinado, tanto en peso como en espacio ocupado. "Tiramos una grilla en un punto del lugar donde hubiera concentración de basura; allí sacamos un punto de GPS y lo caracterizamos: tiene un kilogramo de plumavit, otro de boya, botellas, etc., y eso lo llevamos a una caracterización espacial”, dicen los científicos.

A todo ello se le sumaron otros 200 puntos que sólo tuvieran arena, sólo piedra, arena y piedras, sólo boyas, solo plumavit, etc., con lo cual se podía caracterizar cada tipo de zona de la playa, según recoge DICYT.

Posteriormente, los investigadores chilenos usaron el GPS para calibrar y validar estas imágenes y calificaciones espectrales junto a las grillas estudiadas. ¿El resultado? Estos expertos lograron identificar que el 86,9% de los residuos eran principalmente plásticos.

De cara al futuro, el proyecto PREDRES quiere lanzar una aplicación con las bases de datos y caracterización de los materiales para extender su alcance a otras áreas geográficas. Asimismo, los científicos también buscan estimar el flujo de residuos marinos en las costas de Chiloé, de modo que se pueda cuantificar cada cuanto tiempo se contamina la playa para poder orientar los planes de gestión de residuos de la región.

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