Jeff Bezos quiere ir al espacio, pero no es el único magnate interesado en las experiencias extremas: estos son algunos de los pasatiempos más salvajes de la élite mundial

Jeff Bezos, fundador de Amazon.
Jeff Bezos, fundador de Amazon.

Saul Loeb/AFP a través de Getty Images

  • La pasión por las experiencias extremas parece ser común denominador entre los multimillonarios de todo el mundo.
  • Jeff Bezos quiere ir al espacio, Larry Ellison hace carreras de yates y Richard Branson practica kitesurf.
  • Jack Dorsey hizo una vez una meditación silenciosa de 10 días y solo come 7 veces a la semana.
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En apenas unas semanas, Jeff Bezos realizará el vuelo más arriesgado de su vida. Este le llevará casi 100 kilómetros por encima de la Tierra, justo al borde del espacio.

El que pronto será ex consejero delegado de Amazon es todo un aventurero, y no duda en adentrarse ni en el mar ni en las cuevas más profundas. Pero eso no le hace único entre sus colegas; de hecho, la pasión por las experiencias extremas parece ser un rasgo común entre los multimillonarios de todo el mundo.

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Bezos ni siquiera es el único ejecutivo apasionado por los viajes espaciales. Elon Musk, Richard Branson, Paul Allen y Sergey Brin expresaron hace no mucho su interés por salir del planeta Tierra.

Pero si bien el espacio exterior parece ser fuente de fascinación para las personas más poderosas del mundo, hay muchos otros multimillonarios con sus propias inquietudes extremas.

Jeff Bezos ha utilizado sus amplios recursos para financiar viajes extremos... y ahora, viajes espaciales.

El fundador de Amazon, Jeff Bezos.
El fundador de Amazon, Jeff Bezos.

Isaiah J. Downing/Reuters

Aunque Bezos hizo su fortuna de más de 150.000 millones de euros redefiniendo el comercio minorista, parece que su verdadera pasión reside en actividades más emocionantes.

El consejero delegado de Amazon ha dedicado su tiempo de vacaciones a lo largo de los últimos años a una serie de actividades inusuales y, a menudo, exclusivas: recorrió más de 50 kilómetros a caballo por el oeste de Texas junto a su padre y su hermano, Mark; descendió haciendo rapel cientos de metros en cuevas oscuras equipado con un arnés y una linterna frontal; y una vez pasó tres semanas en el mar recuperando piezas del motor de la nave espacial Apolo 11, que llevó a los primeros humanos a la luna.

Incluso en una ocasión su pasión por el aire le llevó a sufrir un grave accidente de helicóptero, lo que supuestamente le alejó de ellos durante años (aunque parece que recientemente se ha reavivado su interés por esta aeronave).

Pero dentro de unas semanas, Bezos se embarcará en su aventura más extrema. Se tratará de un vuelo de 11 minutos hacia el borde del espacio a bordo de la Blue Origin, una nave diseñada en los albores del siglo XXI con el objetivo de democratizar los vuelos espaciales tripulados. El viaje del 20 de julio será la culminación de una obsesión de toda la vida por el espacio.

Richard Branson es conocido por sus extravagantes acrobacias y su pasión por el turismo espacial.

Richard Branson posa en el coche de Fórmula E de DS Virgin Racing para promocionar el Campeonato de Fórmula E de la FIA en el Gran Premio de Nueva York.
Richard Branson posa en el coche de Fórmula E de DS Virgin Racing para promocionar el Campeonato de Fórmula E de la FIA en el Gran Premio de Nueva York.

Brendan McDermid/Reuters

Richard Branson, el multimillonario dueño del conglomerado Virgin, es conocido por sus temerarias aventuras. Saltó desde el Casino Palms de Las Vegas en 2007, hizo kitesurf en el Canal de la Mancha en 2012 (actividad que también ha realizado con una modelo desnuda a la espalda) y se convirtió en el primer hombre en cruzar los océanos Atlántico y Pacífico en un globo aerostático.

En 2011, lanzó Virgin Oceanic con el objetivo de explorar las partes más profundas de los océanos, aunque aquella aventura tuvo poco recorrido.

Sin embargo, quizá sean más ambiciosos que los proyectos submarinos de Branson sus objetivos de turismo espacial. Su empresa espacial, Virgin Galactic, se centra en el turismo suborbital, en el que los pasajeros pueden pagar cerca de 200.000 euros por un lujoso viaje al espacio. La empresa tiene previsto empezar a vender billetes el año que viene.

Sergey Brin es aficionado a todo tipo de objetos voladores, incluidas las naves espaciales.

Sergey Brin con las Google Glass en 2012.
Sergey Brin con las Google Glass en 2012.

Eric Risberg/AP

Brin, el cofundador de Google cuya fortuna está valorada en más de 90.000 millones de euros, es un apasionado de las aeronaves inusuales. Durante los últimos cuatro años, Brin ha estado trabajando en la creación de una empresa más o menos secreta conocida como LTA Research and Exploration. Esta comenzó su andadura en el Centro de Investigación Ames de la NASA y está trabajando en hacer realidad su idea: fabricar aviones sin emisiones.

Aunque el objetivo de Brin es prestar ayuda humanitaria, la nave, similar a un Zeppelin o un dirigible, también está lujosamente equipada, por lo que podría servir de yate aéreo intercontinental para los amigos y la familia de Brin.

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Pero parece que Brin espera llegar más alto de lo que puede llevarle incluso este avión. En 2008, invirtió más de 3 millones de euros en la empresa de turismo espacial Space Adventures. Según Forbes, la inversión era también un depósito para un futuro vuelo espacial.

La empresa ha llevado a cabo vuelos con algún ilustre pasajero, como el multimillonario de Microsoft Charles Simonyi y el fundador del Cirque Du Soleil Guy Laliberté, pero no está claro si Brin se embarcará en un viaje propio ni cuándo lo hará.

Paul Allen tuvo un submarino de lujo y una gran pasión por la exploración submarina.

El cofundador de Microsoft, Paul Allen, en la ceremonia del Premio Ansari XP de 2004.
El cofundador de Microsoft, Paul Allen, en la ceremonia del Premio Ansari XP de 2004.

S. Cordle/Getty Images

Antes de la muerte del cofundador de Microsoft Paul Allen en 2018 a causa de un linfoma de Hodgkin, este era el propietario de una flota de fabulosos megayates. Pero a bordo de aquellos lujosos barcos había algo aún más exótico: submarinos y vehículos subacuáticos capaces de sumergirse cientos de metros en las profundidades del océano.

"Resulta que si te sumerges 1.000 pies en el océano, está muy oscuro y los animales son muy extraños", dijo Allen a Geekwire en 2011. "Pero si pones algo de Pink Floyd, es fantástico".

Los detalles sobre estos yates y los submarinos de Allen han sido siempre un secreto. Fred Rodie, uno de los constructores de barcos de Allen, contó al Seattle Times en 2007 que se suponía que no podía hablar del submarino, pero que sí podía decir que era una construcción lujosa de gran belleza.

El submarino de Allen, llamado Pagoo, medía 12 metros de largo y costó cerca de 10 millones de euros. Tenía capacidad para 8 pasajeros y 2 miembros de la tripulación. Además, era capaz de sumergirse hasta ocho horas, según el Seattle Times y la web personal de propio Allen. ¿Lo mejor? Era de color amarillo.

Allen utilizó su flota de yates, submarinos y vehículos subacuáticos para ayudar a encontrar artefactos perdidos hace mucho tiempo, incluidos los restos de varios acorazados de la Primera y Segunda Guerra Mundial. También estuvo presente en la inmersión del director James Cameron en el fondo de la Fosa de las Marianas en 2012, según Geekwire.

Pero como muchos de sus compañeros, Allen tenía sus propias ambiciones espaciales. En 2011, lanzó Stratolaunch Systems con el objetivo de construir el avión más grande del mundo para lanzar satélites y enviar seres humanos al espacio.

Mark Zuckerberg prefiere deportes como el surf eléctrico y la caza con arco.

Mark Zuckerberg, fundador de Facebook.
Mark Zuckerberg, fundador de Facebook.

Facebook

Aunque las actividades de Mark Zuckerberg están más ligadas a la Tierra que las de otros multimillonarios, también tiene unos cuantos pasatiempos extremos.

El director general de Facebook es un talentoso usuario de la Lift Foils efoil, una tabla de surf eléctrica que se vende por más de 10.000 euros. Se le ha visto varias veces a bordo de esta inusual tabla cerca de su propiedad en la isla hawaiana de Kauai, y ha publicado vídeos en los que navega con éxito por aguas agitadas.

Los intereses de Zuckerberg parecen extenderse a otras actividades al aire libre. Recientemente ha publicado vídeos utilizando un arco y flechas en lo que parece ser una sesión de caza. Cabe recordar que en una ocasión sirvió al director ejecutivo de Twitter, Jack Dorsey, una cabra que había matado como parte de un desafío de 2011 que consistía solo en comer animales que uno mismo hubiera matado.

Jack Dorsey medita durante horas cada día y solo cena.

El consejero delegado de Twitter, Jack Dorsey, en el escenario de la Convención Bitcoin 2021, una conferencia sobre criptomonedas en Miami.
El consejero delegado de Twitter, Jack Dorsey, en el escenario de la Convención Bitcoin 2021, una conferencia sobre criptomonedas en Miami.

Joe Raedle/Getty Images

Para Dorsey, el amor por lo extremo está mucho más orientado hacia el interior. En lugar de hacer kitesurf o explorar el espacio exterior, Dorsey ayuna y participa en meditaciones silenciosas.

En 2018, Dorsey pasó su cumpleaños en Myanmar haciendo una meditación silenciosa de 10 días. Describió la experiencia en Twitter como "extremadamente dolorosa": meditó desde las 4 de la mañana hasta las 9 de la noche cada día; no se le permitió cenar, leer, escuchar música o hacer contacto visual con otros; y terminó con 117 picaduras de mosquito en una sola noche.

Desde entonces, Dorsey ha dicho que intenta meditar durante dos horas cada día y que solo come siete veces a la semana, únicamente la cena.

Larry Ellison ha gastado millones en carreras de yates e incluso ha fundado su propia liga.

El fundador de Oracle, Larry Ellison, a bordo del catamarán Spithill Oracle.
El fundador de Oracle, Larry Ellison, a bordo del catamarán Spithill Oracle.

Marco Secchi/Corbis a través de Getty Images

Aunque Ellison, fundador de Oracle, es un apasionado de la vela desde los 20 años, no se dedicó en serio a este deporte hasta entrada ya la década de los 90, cuando compró un velero de competición al que llamó Sayonara. Pronto empezó a competir en regatas y a ganar campeonatos mundiales, y en una ocasión estuvo a punto de morir en una tormenta en el puerto de Sydney.

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Más tarde empezó a competir en la Copa América, una regata que se celebra cada tres o cuatro años. En 2010, Ellison y su tripulación ganaron esta prestigiosa carrera con el multimillonario de entonces 65 años a bordo.

En la actualidad, Ellison ha gastado cientos de millones de euros en sus carreras. En 2013 obtuvo una segunda victoria en la Copa América y ha lanzado su propia liga de vela, valorada recientemente en más de 150 millones de euros.

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