Estos biosensores dérmicos con forma de tatuaje pueden controlar la diabetes a través del color

Hacerse un tatuaje en la espalda

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Los tatuajes son cada vez más frecuentes en las generaciones jóvenes. Se dice que el 38% de la población mundial lleva algún tatuaje, la mayoría tiene más de uno, además de que las personas que más se tatúan tienden a alcanzar un nivel educativo más elevado. Pero no es lo único que puede llegar a ser curioso. España es el sexto país del mundo con más personas tatuadas.

Antes de hacerte un tatuaje, no solo debes pensar en qué zona lo quieres, teniendo en cuenta que algunas áreas son más dolorosas que otras. También debes ser consciente de que un tatuaje es para siempre. Si en algún momento te cansas de él, tendrás que eliminarlo con láser para que no quede ni rastro, lo que no resulta muy agradable.

Los científicos se han cuestionado en numerosas ocasiones por qué los tatuajes no se borran cuando la piel se renueva de forma constante. La respuesta, sin embargo, es bastante sencilla. Los tatuadores introducen la tinta en la dermis, la segunda capa por detrás de la epidermis, que es lo suficientemente profundo para que el tatuaje no desaparezca.

No es el único factor que los hace permanentes. Al introducir la tinta en la piel se produce una herida. Los glóbulos blancos acuden a la zona afectada para absorber todas las partículas extrañas que se encuentren. Estas partículas de tinta que se quedan retenidas en la piel son tan grandes que los glóbulos blancos no pueden acabar con ellas.

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El hecho de que los tatuajes sean para toda la vida ha llevado a un equipo de expertos a pensar en un posible uso de estos como sensores dérmicos inyectables. Por ejemplo, tatuajes que cambien de color para indicar los niveles de glucosa de una persona, algo que sería de gran ayuda para las personas con diabetes. Y en eso se ha centrado su estudio.

Este grupo de científicos ha conseguido elaborar unos biosensores en forma de pigmentos capaces de controlar de forma visual problemas como la diabetes o la insuficiencia hepática. De aplicarse, esto supondría un gran avance, ya que se podría obtener información sin necesidad de pinchazos.

Además, con la ayuda de un smartphone se podrían interpretar las diferentes tonalidades del tatuaje, y así obtener un análisis cuantitativo preciso que no tenga nada que envidiar a las técnicas utilizadas hasta la fecha. El estudio se ha publicado en la Wiley Online Library.

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