Clases online de madrugada: la vida al revés de los estudiantes internacionales que no han podido volver a China desde que comenzó la pandemia

Estudiantes mostrando los resultados de sus pruebas de coronavirus a los trabajadores para poder entrar en la estación de tren de Xian Norte (China).
Estudiantes mostrando los resultados de sus pruebas de coronavirus a los trabajadores para poder entrar en la estación de tren de Xian Norte (China).

REUTERS

"Yo comencé mis estudios de manera presencial en China, pero solamente pude cursar el primer cuatrimestre", explica Paula Rodríguez de Viguri, estudiante de Ingeniería, en una entrevista con Business Insider España.

Rodríguez de Viguri fue becada por el Gobierno chino para cursar sus estudios de grado en el país asiático. Tras un año estudiando el idioma para alcanzar el nivel necesario, comenzó unos estudios que se vieron truncados por una pandemia que sacudió el mundo. 

"Era el Año Nuevo chino, en enero de 2020, y yo me compré billetes para volar a España a ver a mi familia", recuerda Rodríguez de Viguri, haciendo referencia al desconocimiento general que en ese momento existía sobre el COVID-19

La estudiante tenía su vuelo de vuelta para finales de enero, pero la cancelación de los visados no fue hasta marzo. Sin embargo, las universidades cerraron las puertas a los estudiantes como ella: "Nos amenazaron directamente con que no podíamos volver al campus hasta nuevo aviso".

Rodríguez de Viguri explica que el segundo cuatrimestre de ese curso las clases fueron a distancia, incluso para los residentes en el país, porque en China también "estaba la situación muy mal". Y agrega: "Fueron online para todo el mundo y los profesores daban sus clases, todo perfecto".

Ese cuatrimestre, con la diferencia horaria entre China y España, tenía que levantarse de madrugada para poder conectarse a sus clases: "Algunas empezaban a la una y media, otras a las 2, pero eran entre las 2 y 5 de la mañana".

La vuelta al modelo presencial

Pese al horario, Rodríguez de Viguri asegura que era llevadero porque todos sus compañeros se encontraban en la misma situación. El problema llegó cuando los alumnos residentes retomaron las clases presenciales en agosto de 2020. 

Desde ese momento, los profesores dejaron de prestar tanta atención a los estudiantes que se conectaban a distancia y se centraron en atender a los que acudían físicamente.

"Algunos profesores han tenido buena voluntad y a veces me comparten la pantalla", agradece Rodríguez de Viguri, que asegura que otros directamente le han mandado el libro de la asignatura como único material: "Me dan el tocho y yo me lo estudio".

Si está pudiendo aprobar, confiesa, es gracias a sus compañeros, que le pasan apuntes y le cuentan qué tiene que hacer: "También lo entiendo porque el profesor no puede estar en dos cosas".

Esta estudiante de Ingeniería afirma que necesita volver a China para poder graduarse porque tiene varias asignaturas prácticas que su universidad no permite cursar a distancia. 

"Desde el Gobierno chino dicen que la prioridad es dar regreso a los estudiantes pero, a día de hoy, lo que marca por qué unos están volviendo y otros no está siendo la nacionalidad", señala. 

Distinto trato en función del país de origen

En su universidad, hay estudiantes internacionales que no abandonaron el país antes del confinamiento y han podido cursar sus clases de forma presencial. La estudiante asegura que sus compañeros le han contado que hay estudiantes de otros países que han podido volver.

"Los estudiantes de Corea del Sur volvieron hace muchísimo, creo que a finales de 2020", apunta. Es el caso también de los estudiantes de universidades privadas estadounidenses, de los estudiantes nicaragüenses, de los tailandeses o de los rusos, sostiene Rodríguez de Viguri.

Señala "que China no ha dado ninguna explicación formal, no creo que la tenga", pero sí que ha ido confirmando de manera informal que "los países amigos de China tienen prioridad".

Ante a esta situación, Rodríguez de Viguri cuenta a Business Insider España que, junto a otros estudiantes españoles en su misma situación, intentaron ponerse en contacto con la embajada de China en España y con los organismos españoles pertinentes, pero no obtuvieron respuesta.

"Me siento abandonada tanto por China como por España", confiesa. "Lo que nos sienta peor es que en ningún momento hayan contactado con nosotros ni nos hayan dicho ‘lo entendemos, estamos viendo qué se puede hacer’".

Para la elaboración de este reportaje, Business Insider España ha intentado recabar el testimonio de la embajada de China en España y de la embajada de España en China. En ambos casos, ha sido imposible encontrar un portavoz. 

Organizaciones que denuncian la situación

Frente a esta situación, que no solo afecta a españoles, sino a universitarios de otros países europeos como Francia o Irlanda, los estudiantes han decido organizarse. 

"Me uní al movimiento #TakeUsBackToChina en febrero de 2021, traté de crear un grupo francés e intenté contactar con un sinfín embajadas, pero todo fue en vano", asegura en una entrevista con Business Insider España una estudiante francesa portavoz del colectivo EU Movement.

Otro estudiante irlandés y ella ejercen como portavoces de este movimiento y, a su vez, como representantes de sus respectivos países dentro del mismo. El EU Movement fue creado hace algo más de un mes para trabajar por el regreso de los estudiantes europeos a China.

Ambos estudiantes han pedido expresamente permanecer en el anonimato de cara a la publicación del reportaje por miedo a "ser objeto de algún tipo de represalia" por parte del Gobierno chino. 

La portavoz francesa, a diferencia de Rodríguez de Viguri, no cree que el hecho de que estudiantes de determinados países hayan podido volver y otros no se deba a que esos países tengan buena relación con el país asiático, sino a que sus gobiernos han presionado más.

"Es el caso de India, cuyos estudiantes podrán reanudar sus estudios en breve", explica la estudiante de Medicina. Achaca la situación en Europa al hecho de que son muy pocos los estudiantes que se encuentran en esta situación.

"En Francia hemos reunido a 30 estudiantes con necesidad actual de volver y otros 52 que estarían estudiando en China en septiembre de 2022", apunta. 

La portavoz del EU Movement explica que, en su caso, sí consiguieron reunirse con la embajada de Francia en Pekín, pero estos organismos "no parecen realmente involucrados" en facilitar su regreso. Además, apunta que "tampoco parecen conocer el camino para ayudarnos".

Tanto los gobiernos como las instituciones de la Unión Europea aseguran  no poder hacer nada frente a esta situación, pero ellos saben que "no es del todo cierto". Y agrega: "Hemos visto la forma en que el Gobierno de Pakistán y el India han presionado para alcanzar una solución".

El impacto en la salud mental de esta situación

Su compañero de portavocía en el EU Movement, un estudiante irlandés de Medicina, habla en términos similares. Asegura sufrir ansiedad, una condición que le ha causado "mucho estrés" y con la que tiene que lidiar a diario al tener que levantarse a mitad de la noche para acudir a clase. 

"Estudiar una carrera práctica como Medicina online es extremadamente complicado, sobre todo porque no tenemos contacto con los profesores", afirma. 

Confiesa que, al principio, se limitaba a mirar la web de la embajada en busca de alguna actualización, pero luego decidió involucrarse a través de sindicatos estudiantiles para intentar averiguar cuándo les llamarían de vuelta. 

Explica que ha intentado contactar con la embajada de China en Dublín, pero le derivan a consultarlo con su universidad y estos le vuelven a pasar la pelota a la embajada: "Dicen que no pueden tomar esa decisión y que debo consultar a la embajada".

"Intento no perder la esperanza. Estos últimos meses han sido extremadamente difíciles tanto para mis estudios como para mi salud mental", confiesa. 

Desde el EU Movement van a empezar a colaborar con un psiquiatra especializado en salud mental de estudiantes para evaluar el estado de los alumnos que están teniendo que pasar por este proceso: "Espero sinceramente que el resultado de esa colaboración sensibilice a nuestros gobiernos".

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Representación en España del movimiento europeo

Esta organización estudiantil también cuenta con representación española. Elina Ivanova, estudiante de Relaciones Internacionales, es la portavoz del movimiento en España y Portugal

"Los estudiantes de cada país hemos dicho que cada uno cree un perfil en Twitter de su propio país para así poder sumar más estudiantes a la causa", explica Ivanova a Business Insider España

La portavoz española del movimiento relata que este empezó en Instagram, donde vieron que "hay muchos más estudiantes" de los que se podían imaginar atravesando esta situación. 

Ivanova cree que la decisión de no dejarles retomar sus estudios va más allá de las restricciones pandémicas: "Creíamos que era por el COVID pero, habiendo vuelto estudiantes de 8 países no europeos y nosotros, los de Europa, no, creemos que va más allá".

En su caso, está cursando un máster que se imparte el primer año en China y el segundo en Inglaterra pero, al no poder acudir al país asiático y no poder completar el primer curso, no puede comenzar el segundo. 

"La gente piensa que no es nada importante e igual no en comparación con el COVID y todos los fallecidos, pero si ofrecen esos estudios es porque hay forma de cursarlos", sostiene. 

"Estamos dispuestos a hacer cuarentena, a vacunarnos… Si no nos quieren ni así, creemos que los únicos que nos podrían ayudar son nuestros propios gobiernos".

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