Más concejalas que nunca: así ha evolucionado la representación de las mujeres en las elecciones municipales de los últimos 20 años

Mesa de votación en las elecciones generales de noviembre de 2019.

REUTERS/Jon Nazca

  • La brecha entre concejales y concejalas electos en los últimos 20 años se ha reducido en 25 puntos porcentuales.
  • En las municipales de 2003 mujeres solo fueron el 32% de los concejales electos, mientras que en las de 2019 la cifra creció hasta el 45%.
  • La nueva ley de paridad que el Gobierno ha aprobado este mismo año, a la espera de que se tramite en las Cortes, podría aumentar esa cifra en próximas citas.
Cintillo Elecciones autonomicas y municipales 28 de mayo

Cuando en 2007 el Gobierno de Rodríguez Zapatero aprobó la ley de igualdad se generó todo un debate nacional que hoy las estadísticas pueden dar por superado. Se habló entonces de las famosas "cuotas". La norma, entonces, contempló que en los tramos de cada 5 puestos en las papeletas electorales "ninguno de los 2 sexos podrá tener una presencia inferior al 40%".

El PP llegó a recurrir la norma al Constitucional, que acabó fallando apenas un año después que la reforma de la ley electoral que incluía aquella ley de igualdad ni favorecía ni discriminaba a ninguno de los sexos ni suponía una "discriminación compensatoria" a favor de la mujer.

Todavía hoy existen posiciones políticas en el Congreso de los Diputados que rechazan la necesidad de esas cuotas. Sin embargo, un vistazo a los datos que ofrece el Ministerio de Interior refleja cómo desde la entrada en vigor de esa ley de igualdad esta ha conseguido mejorar la representación de la mujer en los ámbitos políticos más inmediatos: los plenos municipales.

La brecha de género en los concejales y las concejalas electas en 2003 era de 35 puntos porcentuales. Esa barrera se ha reducido hasta los 10 puntos porcentuales que se registraron tras las elecciones municipales de 2019, en las que los concejales que consiguieron ser electos por los ciudadanos representaron el 55% y las concejalas representaron el 45%.

Para destacar esta evolución es importante tener en cuenta que no solo ha crecido el censo, también lo han hecho los cargos políticos a ser designados. En 2019 se votaron a 27.508 concejales mientras que en 2003 la cifra solo superaba por poco los 20.000. Sin embargo, estos datos solo reflejan los resultados en municipios de más de 3.000 habitantes. Es decir, los de 1.722 municipios.

Esto se explica con la ley electoral. Cada municipio es una circunscripción única y la magnitud de su pleno local responde al censo de población: para pueblos de menos de 100 habitantes el ayuntamiento será de 3 concejales. Para pueblos entre 100 y 250 habitantes, 5 concejales. 7, en el caso de que la localidad tenga menos de 1.000 residentes.

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Así la cifra va ascendiendo: 9 ediles si el municipio es de menos de 2.000 habitantes, 11 si es de menos de 5.000, 13 si es de menos de 10.000, 17 si es de menos de 20.000, 21 si es de menos de 50.000 y 25 si es de menos de 100.000.

Superado ese umbral, por cada 100.000 habitantes más se suma un nuevo concejal, y en caso de que la cifra resultante de esa suma arroje un número par, otro más, con la intención de evitar en la medida de lo posible empates en los plenos municipales.

En 2003 el número de concejalas fue de solo 6.475 mujeres tras los resultados de las municipales de aquel año. El número no es desdeñable, pero sí se quedó muy atrás de la cifra de concejales hombres: en aquellos comicios salieron electos 13.554, prácticamente el doble. En 2019 salieron electas 12.382 concejalas y electos 15.126 concejales.

Una progresión similar en todas partes y en todos los partidos

La consistencia de los datos revela además que esta progresión se ha mantenido férrea en prácticamente todas las partes del país. Tras los resultados electorales de 2019 solo se detectó un retroceso en esa proporción de mujeres en política local en 2 comunidades autónomas, Cantabria y Ceuta. La ciudad autónoma, además, cayó de nuevo por debajo del umbral del 40% legal.

Los principales partidos que concurrieron a las elecciones locales de 2019 también aportaron buenos datos. 

El PSOE, que tiñó de rojo numerosos municipios hace 4 años, logró que el 48,4% de sus concejales electos fuesen mujeres. El PP logró que la proporción alcanzase un 44,2%. EH Bildu logró la mayor proporción, con un 49,7%. Unidas Podemos-IU-Equo también alcanzaron un 45,5%, pero con una muestra baja —146 concejalas y 175 concejales—.

Muy por detrás se quedaron partidos como Ciudadanos, en el que solo el 36,7% de sus concejales que habían logrado asiento en plenos fueron mujeres —584 concejalas frente a 1.032 concejales electos— o Vox, que cosechó la peor cifra de todos los grandes partidos con solo un 30,9% pero también con una muestra significativamente inferior —140 concejalas frente a 313 ediles–.

Son, en cualquier caso, cifras superiores a las que cosecharon PP, PSOE o IU en las municipales de 2007. En aquel año el estudio se ciñó a 1.258 municipios, los mayores de 5.000 habitantes. Los socialistas lograron una cuota del 43,5% de mujeres concejalas electas. Los populares, del 40,2%. Y en el caso de Izquierda Unida, la cifra se cayó a un 34,8%.

El horizonte que abre la nueva ley de paridad

En la víspera del pasado 8 de marzo el Consejo de Ministros aprobó el proyecto de ley de la nueva ley de paridad, que ya recorre su tramitación parlamentaria con la esperanza de que salga adelante antes de que termine la legislatura.

La norma extiende la obligatoriedad legal del 40% de representación paritaria en papeletas electorales y la extiende también a grandes empresas, tanto cotizadas como no cotizadas. En el caso de estas últimas, para arrogarse a este nuevo texto legal las compañías deberán tener un mínimo de 250 empleados y una facturación superior a los 50 millones de euros anuales.

De este modo, los órganos de dirección del tejido productivo tendrán que cumplir con la norma, que llega a España en forma de transposición de una directiva comunitaria y también plantea novedades en la confección de las futuras listas electorales, y cuyas consecuencias tal vez se puedan medir a partir de los comicios de 2027.

Entre esas nuevas obligatoriedades destaca la aparición de las listas cremalleras. Si en la ley de igualdad se planteaba que cada 5 puestos tenía que existir una representación equilibrada de género —en un 40%—, con la futura ley de paridad las papeletas electorales se tendrán que confeccionar alternando a hombres y mujeres en cada número.

Irene Sánchez Vitores, profesora de Ciencias Políticas de la Rey Juan Carlos, explicaba hace semanas a Newtral que algunos partidos, ante cuotas, lo que hacían era "colocar solo a hombres en puestos de salida". La norma que anunció el Ejecutivo de coalición en marzo de este mismo año busca dar respuesta a esas triquiñuelas.

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