Pasar al contenido principal

Menos tabúes y más recursos: los jóvenes necesitan que se hable del suicidio

Consulta de un psicólogo
Getty Images
  • La asociación La Barandilla gestiona desde 2018 el único teléfono contra el suicidio atendido por un equipo formado enteramente por profesionales de la salud mental. 
  • Desde que comenzaron han atendido 2.100 llamadas de personas en riesgo de suicidio, un fenómeno que todos los expertos califican como un problema de salud pública, causante de 3.700 muertes en 2017. 
  • La falta de recursos en salud mental y el silencio en torno a un tema considerado tabú dificultan la prevención. 
  • Todos los expertos señalan la importancia de hablar del suicidio, especialmente a los más jóvenes, que encuentran en Internet contenidos muy perjudiciales. 
  • Descubre más historias en Business Insider España.

"Buenos días, teléfono contra el suicidio, ¿en qué puedo ayudarle?", suena al marcar el  911 385 385, el teléfono contra el suicidio puesto en marcha por la asociación La Barandilla en febrero de 2018. 

En un año y medio el teléfono ha atendido 2.100 llamadas, según explica Junibel Lancho, directora clínica del Hospital de Día Lajman y coordinadora del Teléfono contra el Suicidio, en una entrevista con Business Insider España. 

La iniciativa surgió para dar respuesta a lo que todos los expertos describen como un problema de salud pública. Según las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE), en España se quitaron la vida 3.679 personas en 2017, un 3,1% más que en 2016. 

Esto convierte al suicidio en la primera causa de muerte no natural en España, muy por encima de los accidentes de tráfico. 

"La salud pública tiene una deuda con la salud mental" 

"Hay mucha gente necesitada", señala Junibel Lancho, que lamenta la falta de recursos para hacer frente a los enormes desafíos que plantea un problema tan complejo. 

"La salud pública tiene una deuda con la salud mental", asegura Beatriz, una superviviente que participa en el programa de radio de la asociación La Barandilla, al que pudo acudir como invitado Business Insider España. 

La experiencia de Beatriz, que también vivió el suicidio de su madre y un hermano, le lleva a señalar la falta de recursos disponibles en prevención y tratamiento de las personas en riesgo de suicidio. 

El teléfono que gestiona la Asociación de la Barandilla es el único conformado por un equipo formado enteramente por profesionales de la salud mental, la mayoría voluntarios, que atiende las llamas de personas en riesgo de suicidio en toda España los 365 días del año, de 9 a 21 horas. 

"Lo que más nos preocupa son llamadas de gente que ya van a su psiquiatra y su psicólogo y al que no le han comunicado sus ideaciones suicidas", señala Junibel Lancho.

Según los datos del Consejo General de Psicología de 2016, España tiene un ratio de 4,3 psicólogos clínicos por cada 100.000 habitantes, frente a los 18 por cada 100.000 que tiene como media la Unión Europea.

Las cifras del mismo año señalan que España invierte en salud mental 5,5 euros por cada 100 que destina al gasto total sanitario, una cifra inferior a la media de la UE, que alcanza los siete euros. 

En cuanto a los psiquiatras, con algo más de 10 especialistas por cada 100.000 habitantes, España se sitúa como el cuarto país con menos psiquiatras de la Unión Europea, donde la media es de 18.

"No sirve de absolutamente nada que te digan que tu psicólogo te va a ver dentro de dos meses y medio y, además, solo durante media hora", lamenta la responsable del Teléfono contra el Suicidio. Como contraste, las llamadas atendidas en el teléfono pueden llegar a durar hasta dos horas.

Los profesionales que atienden el Teléfono contra el Suicidio se enfrentan a la difícil tarea de mandar un mensaje claro a los que llaman: "el suicidio es evitable y el sufrimiento se puede tratar".

Supervivientes y expertos que forman parte de la asociación y del programa de radio de La Barandilla insisten en un solo mensaje que resume Junibel Sancho: "No es que te quieras morir, porque la vida es lo más preciado que tenemos, solo quieres dejar de sufrir".  

Leer más: Las investigaciones científicas desmontan que los videojuegos y la enfermedad mental tengan relación con la violencia armada: estos son 8 factores que sí influyen

Los jóvenes necesitan un discurso alternativo al que circula por las redes

Y ese es el mensaje que deberían recibir todas las personas, pero sobre todo los jóvenes y adolescentes, señala Junibel Lancho. 

En España, al contrario que en Estados Unidos donde se vive un repunte de los suicidios en la población más joven, lo que se observa es "una importante disminución de los suicidios en estas edades en lo que llevamos de siglo", señalan a Business Insider España desde la Sociedad Española de Suicidología. 

Junibel Lancho señala que están viendo un aumento en las llamadas de los jóvenes entre 20 y 29 años, pero habrá que esperar a las estadísticas para saber si las llamadas son síntoma de que el suicidio está repuntando de manera consolidada en ese segmento de edad, que sí vivió un aumento del año 2016 al 2017. 

En España, el suicidio es la tercera causa de muerte en el grupo de edad de entre los 15 y los 29 años y casi 300 niños y jóvenes menores de 30 años se quitaron la vida en 2017, según datos del 2017. 

La OMS se ha mostrado preocupada ante un "alarmante incremento" en algunos países del suicidio en menores de 15 años. En España, con 13 defunciones en 2017, "se aproximan a las cifras de 2004, 2007 y 2016", explican desde la Sociedad Española de Suicidología.

"Es un mito que por informar de los suicidios exista un efecto llamada", desmonta Lancho. Sin embargo, sí que insiste en que hay que cuidar la información que reciben los adolescentes, que son un colectivo "más vulnerable" a lo que reciben.

Y los adolescentes y jóvenes reciben mucha información a través de las redes sociales y de las películas y series, y no siempre es la correcta. En su libro, Hablemos del suicidio, Gabriel Gómez Ortiz destaca los peligros de no tener una conversación continua sobre el suicidio cuando "ahí fuera hay millones de personas escribiendo en las redes sin ningún tipo de disciplina ni consciencia de los efectos perniciosos que pueden tener sus publicaciones", señala. 

Leer más: Qué es el Síndrome del Impostor, una enfermedad que afecta al 70% de los trabajadores

La famosa serie de Netflix, Por 13 razones, tuvo que eliminar la escena en la que se veía de forma explícita cómo la protagonista se suicidaba ante las acusaciones de que había provocado una aumento de los suicidios entre los más jóvenes. La publicación de un estudio en el Journal of American Academy of Child and Adolescent Psychiatry asegura que sólo un mes después del estreno de la serie, los suicidios en Estados Unidos entre niños y adolescentes de 10 a 17 años aumentaron cerca de un 29%.

El psicólogo español Luis Fernando López, autor del estudio Suicidio, Adolescencia, Redes Sociales e Internet, alerta de la presencia de a la presencia de "páginas, chats y foros de Internet, que recogen diferentes metodologías para el suicidio, aportan motivaciones y medios eficaces o bien ofrecen ayuda asistencial no profesional".

Lo más importante es que los jóvenes tengan un discurso alternativo que combata el que ven en la red. La información que reciben debe incluir las señales que presenta una persona en riesgo de suicido. "Otro de los mitos es que la persona que se va a suicidar no avisa", advierte Lancho.

"No es así, hay muchas señales pero no los vemos porque se habla poco", lamenta. Y se habla poco porque se entiende el suicidio "como un fracaso de toda la sociedad". Al fin y al cabo, una persona que se suicida tiene familia, trabajo y amigos que sufren luego la pérdida — la OMS señala que cada suicidio tiene un impacto sobre, al menos, otras 6 personas — y se quedan preguntándose qué podrían haber hecho. 

Miguel y Vega, padres de un joven de 20 años que se quitó la vida, hablan en el programa de radio de la impotencia y la culpabilidad que queda en los familiares y amigos. 

"Lo más importante a la hora de abordar el riesgo suicidio en general y de la población más joven en particular es ser conscientes de que ese riesgo puede existir", explica la SES. "Una vez sensibilizados hacia ese riesgo, ser capaces de detectarlo, a través de las señales de alerta que, por comportamientos o expresiones, pueda estar emitiendo la persona con ideación suicida. No hay que tener miedo a sacar el tema y hablarlo con esa persona. Por preguntar, no vamos a provocar ideación suicida a alguien que no la tiene y ayudaremos a quien sí la tiene", insisten. 

Algunas de las señales pueden incluir "un descenso en el rendimiento académico, un progresivo aislamiento o frases del tipo 'que bien estaríais sin mí', explica Junibel Lancho. 

Por supuesto, "una cuarta cosa que debemos hacer es derivarle al sistema sanitario para que pueda abordar profesionalmente ese riesgo", concluye la SES. 

Cuando la información sobre el suicidio es eficaz, puede llegar a salvar vidas: "cuando salimos en los medios de comunicación, se nos triplican las llamadas", dice Junibel Lancho. Una muestra más de que, cuando se trata de hablar del suicidio no es el cuánto, sino el cómo. 

Leer más: La película 'Joker' establece una peligrosa e incorrecta conexión entre las enfermedades mentales y violencia

Los expertos piden un Plan Nacional de Prevención del Suicidio 

Para poder coordinar y distribuir mejor los recursos, todos los expertos abogan por la creación de un Plan Nacional de Prevención de Suicidio. 

Actualmente, cada comunidad gestiona sus sistemas de prevención y atención al suicidio. "Necesitamos un plan nacional que establezca el mismo protocolo de actuación para los cuerpos de seguridad y el personal sanitario - médico", pide Junibel Lancho. 

Además, la responsable del Teléfono contra el Suicidio pide que existan "unidades de prevención del suicidio que haga saltar las alarmas desde el médico de cabecera". 

Recursos disponibles 

Teléfono contra el Suicidio: 911 385 385

Teléfono de la Esperanza: 914 59 00 50

Teléfono ANAR de ayuda a niños y adolescentes: 917 26 27 00

Guías para la detección y prevención de la conducta suicida

Guía para el tratamiento del suicidio en los medios de comunicación

Y además