Fábricas de coches en Cataluña: así están las dos plantas que producen el 19,2% de los vehículos en España

Presentación seat Arona
El Seat Arona se fabrica en Barcelona, cosa que se quiso remarcar en su campaña de lanzamiento SEAT

¿Se quedarían en una Cataluña independiente las fábricas de Nissan y Seat? Los 838.000 coches que se producen en la provincia de Barcelona (19,2% del total nacional) se exportan a decenas países, pero el 81,26% se venden en la UE y no pagan impuestos al viajar entre sus estados. La tasa mínima que se le aplicaría a una Cataluña independizada sería del 10%. 

Desde las fuerzas independentistas, se ha afirmado que Cataluña podría adherirse a la EFTA. Formada por Liechtenstein, Finlandia, Noruega y Suiza, esta organización mantiene un área de libre comercio con la EU. Sin embargo, el octubre pasado un representante de este organismo ya advirtió de que, para poder acceder al mismo, además de la aprobación de la EFTA, Cataluña necesitaría la de todos los estados miembros de la Unión Europea.

Así, parece prácticamente imposible que Seat, Nissan y otros productores industriales de Cataluña pudiera evitarse aranceles tras una independencia, lo que dejaría en una clara desventaja las fábricas allí. Y hay todavía más razones por las que Cataluña no tendría acceso al mercado europeo.

Y, en todo caso, de conseguirse algo así, requeriría años de negociaciones previas. También hay quien, desde otros lugares de España, pueda pensar que esto serían buenas noticias -los sindicatos se han quejado de varios ofrecimientos de pueblos en Castilla-La Mancha para el desplazar allí las fábricas de coches catalanas-.

Sin embargo, si esas plantas se fueran de Cataluña, la probabilidad de que acabaran instalándose en otra provincia de España es muy baja: no se inaugura una nueva en este país desde hace más de tres décadas. Según la memoria Anfac 2016, Seat y Nissan dan trabajo directo a 23.000 personas en España, la mayoría de ellas dependen también directamente de sus dos fábricas en Cataluña.   

Cataluña produce el 16% de los coches que se venden en España y sus dos grandes empresas pagan unos 900 millones de euros -impuestos incluidos- en salarios en esa región, según Anfac e IDESCAT. En todo caso, hay dos realidades muy diferentes, porque una cosa es Nissan y otra Seat. 

A continuación, puedes leer qué es lo que dicen los expertos y los representantes del sector y de ambas marcas sobre lo que está pasando, aunque no todos se mojen respecto a una posible salida de las fábricas de coches de Cataluña. Y es que nadie en esta industria trabaja con el horizonte de la independencia

1. Seat es marca España, pero también es Cataluña

Seat Luca de Meo
Seat ya abortó la acción para dar nombre a su SUV grande este otoño. La ciudad que lo iba a nombrar era Tarragona SEAT

Seat tiene sus únicos tres centros industriales en la provincia de Barcelona: Martorell (10.544 trabajadores), Barcelona (1.192 trabajadores) y el Prat de Llobregat (1.087 trabajadores). Su facturación conjunta (7.000 millones de euros) representan un 0,8% de PIB español.
    
La planta de Martorell es más que la joya de la corona, de allí salen los Seat Ibiza, Arona, Audi Q3, Audi RS Q3 y el Seat León en todas sus variantes y carrocerías. Con una 449.000 turismos montados en 2016, es de las plantas más productivas de España y está, prácticamente, al máximo de su capacidad. 

Además, el centro técnico de Seat en Martorell es el único lugar de España con capacidad para desarrollar vehículos completos, allí trabajan 1.000 ingenieros para tareas de todo el Grupo Volkswagen. De ahí que, el 2,9% de todo lo que España invierte en I+D+I corra a cargo de esta empresa. 

Seat Luca de Meo y Alcaldesa de barcelona
Luca de Meo, presidente de Seat, muestra uno de sus modelos a Ada Colau, Alcaldesa de Barcelona SEAT

Sea o no una anécdota, la siglas de Seat significan "Sociedad Española de Automóviles de Turismo". En todo caso, su contribución fiscal no es para nada anecdótica: 700 millones de euros al año si se suman el IVA, la Seguridad Social a cargo de la empresa, el IRPF, los tributos locales y el impuesto de sociedades. 
    
El presidente de Seat, Luca de Meo, envió en octubre un mensaje de tranquilidad a toda la plantilla: “Hasta el momento, no hemos tenido que tomar ninguna decisión porque hemos podido desarrollar nuestra actividad operativa con normalidad”. En todo caso, hay que recordar que 3.000 empresas ya han movido su sede fuera de Cataluña a causa del procés.

El ejecutivo, sin embargo, añadía: “Un cambio de sede de Seat solo se haría por la búsqueda de protección jurídica y tendría sentido en el momento en el que entendamos que esta ya no se da en el territorio en el que estamos ubicados”. Aunque insistía: “Somos una empresa industrial cuyos activos fijos están vinculados al territorio”.

2. Nissan, una planta clave, pero al 50% de su capacidad

Pick-up global de Nissan
El Pick-up global de Nissan se fabrica en Barcelona también para Renault y Mercedes-Benz Nissan

La planta de Nissan en Barcelona produce motores diésel, los industriales Nissan Pulsar, NV, e-NV200 y un Pick-Up comercializado por Nissan, Renault y Mercedes. Hay grandes esperanzas puestas en este último modelo, que acaba de empezar a comercializarse en muchos mercados y que podría ser el que más volumen aporte. 

Falta hace, porque este tipo de vehículos tienen una vida comercial muy larga, de unos 10 años, y aseguraría el empleo en la segunda línea de la instalación. La primera línea de Nissan Barcelona es la más infrautilizada, ya que solo se emplea para la furgoneta eléctrica y el Pulsar, dos modelos de escaso volumen. 

Aunque Nissan tiene en el puerto de Barcelona, a 4 km de la planta, un magnífico centro de distribución que aporta gran flexibilidad, esta se encuentra a media capacidad (105.000 unidades en 2016, 3.500 trabajadores). Y Nissan también tiene allí un centro técnico, de hecho, uno de los únicos 5 que tiene en todo el mundo. 

En total, Nissan Motor Ibérica emplea más de 5.100 personas de manera directa y, según la firma nipona, se generan unos 25.000 puestos de trabajo indirectos por su actividad. Aproximadamente un 90% de los vehículos producidos en la planta de Nissan en Barcelona se destinan a más de 40 mercados, la mayoría a los países de la UE.  

Desde Nissan afirman para este medio: “Hay realidades políticas que pueden afectar, pero no pueden alterar tanto a la estrategia industrial, porque esta se fija a 10 años vista. Es evidente que el impacto del procés en el mercado ha sido grande, pero en la fabricación ha sido nulo”. Una afirmación que se demuestra por el bajo seguimiento que tuvo, tanto en su planta como en las de Seat, la huelga general convocada tras el 1 de Octubre.

3. Qué dice la patronal de los fabricantes (Anfac)

fábricas cataluña nissan
Anuncio del inicio de producción en Nissan Barcelona Nissan

Las ventas de turismos a particulares subieron en noviembre un 4% menos en Cataluña que en el resto de España, según Anfac. Aunque en octubre se resintieron algo más y hay indicadores mucho más alarmantes, como el índice de confianza industrial, que según IDESCAT, cayó un 2,9% en el mismo periodo. 
 
La patronal de los productores, o mejor dicho España, no solo perdería el 19% de su volumen de fabricación, aunque se conservaría por poco la posición de quinto fabricante mundial de turismos. Desde Anfac afirman al respecto de la actual situación: “Las empresas lo que necesitan para el habitual desarrollo de su actividad es un entorno estable, tanto desde el punto de vista jurídico como económico.”

4. Qué dicen los vendedores (Ganvam)

Tomás Herrera, director general de Ganvam, la asociación nacional de vendedores de vehículos, confirma para este medio la visión de los vendedores de coches sobre el procés catalán: “La independencia de Cataluña es una hipótesis que no nos planteamos”.

“De salir Cataluña, las empresas de distribución que están allí, deberían firmar nuevos acuerdos de importación, pero ese no sería un gran impedimento técnico. Nadie cree que la economía catalana fuera a crecer, por lo menos a corto plazo. El problema no sería dónde se fabrican los coches, sino quién los compraría, como vimos en España a partir de 2007, el mercado puede desplomarse en muy poco tiempo”, apunta. 

De hecho, Herrera puntualiza sobre la caída de ventas en Cataluña que el tráfico en los concesionarios ha llegado a descender más del 30% y que, si todavía no se está mostrando un comportamiento peor, es porque los datos de las ventas de octubre y noviembre corresponden a encargos hechos meses anteriores. “Queremos pensar que las elecciones del 21-D van a dar una estabilidad en Cataluña a medio plazo”, concluye. 
 

5. Y la industria de los componentes 

Nadie de la industria catalana de componentes de automoción ha querido valorar la posibilidad de una secesión o de una salida de las plantas de coches de Cataluña. En todo caso, en este sector, las cifras que aporta IDESCAT (Institut D´Estadística de Catalunya) son casi tan rotundas como en el caso de las plantas de Seat y Nissan en Barcelona.

El sector de componentes de automoción daba empleo en 2014 (último año de las cifras oficiales) a otras 20.393 personas. Según el organismo de estadísticas catalán, la plantas de Seat y Nissan pesan el 98% de una cifra de 9.503.102 millones de negocio que, a su vez, representa unas compras de componentes al resto de provincias españolas de 3.063 millones de euros cada año. 

Cualquier movimiento hacia la independencia tras el 21-D no será una buena noticia para la economía de Cataluña, el sector del automóvil español en su conjunto y tampoco para el de fabricación. Este último cuenta con un número creciente de rivales desde que, a los países del Este de Europa, se les ha sumado Marruecos como polo de atracción de las nuevas fábricas de coches.

En general, para este sector sería mucho más sano preguntarse por qué un fabricante como Byd elige a Marruecos para su nueva planta de coches eléctricos, en lugar de qué tendrán pensado los políticos catalanes para el 22-D.

Te puede interesar