La falta de microchips aprieta la electrificación y la salida a bolsa de Porsche

Mecánicos trabajando en el Porsche 981 en Alemania.

REUTERS/Ralph Orlowski

A falta de 8 días para la salida a bolsa de Porsche, la insignia de lujo ha detallado a los problemas a los que se está enfrentando. La escasez de microchips, un obstáculo que llevan gestionando los fabricantes desde 2020, se ha recrudecido. Esto está provocando que Porsche no cumpla con sus objetivos de electrificación.

Según informa Cinco Días, Porsche ha detallado en su folleto de salida a bolsa de todos los problemas a los que se enfrenta. El principal es la crisis de semiconductores. Es cierto que los objetivos de electrificación de la compañía son muy arriesgados. Porsche pretende que el vehículo eléctrico suponga más del 50% de sus ventas en 2025 y más del 80% para 2030

Para cumplir con estos propósitos, Porsche indica que "necesitará un número significativamente mayor de semiconductores en los próximos años a medio plazo, ya que ampliará sistemáticamente su gama de vehículos eléctricos y digitalizará aún más sus coches".

Una incertidumbre que no remitirá ni aunque los problemas de abastecimiento de semiconductores mejoré, como hizo a mediados de 2021.  "Permanecerá una incertidumbre significativa con respecto a los problemas de capacidad estructural subyacentes más amplios", añade Porsche. 

Sin embargo, el conflicto entre China y Taiwán ya está haciendo peligrar esta posible recuperación, ya que es en el continente asiático donde más empresas especializadas en la fabricación de semiconductores hay. De hecho, Taiwán es el principal productor de microchips del mundo. 

Dentro del grupo Volkswagen se le dio prioridad a Porsche para que recibiera estos chips. Es decir, se abasteció a esta marca de lujo por encima de otras más generalistas como Seat o Skoda. Esta selección se basó en los beneficios que les reporta cada una de ellas, siendo Porsche la más prolífera. 

 

La consecuencia de esta elección ha sido que las dos marcas más comerciales no están pudiendo cumplir el plazo de entregas y, por ende, las han tenido que reducir al no poder producir al mismo ritmo que la demanda.  

"Aunque Porsche se ha beneficiado en el pasado de la asignación preferencial de semiconductores de Volkswagen, dicha asignación preferencial puede no continuar en el futuro", explica VW. 

Además, la compañía alerta que "tampoco hay seguridad de que el propio grupo Volkswagen tenga suficientes suministros de semiconductores para asignar a Porsche en el futuro, incluso si continúa con sus políticas de asignación preferencial".

No cumplir con los objetivos de electrificación, uno de los puntales para Porsche, puede afectar también a su salida a bolsa. El próximo 29 de septiembre, el fabricante de lujo alemán comenzará a cotizar en la que se espera que sea la segunda mayor oferta pública inicial de la historia en Alemania y la tercera mayor salida a bolsa de Europa. 

La valoración de esta operación ronda los 75.000 millones de euros. Precisamente, tomar la decisión de salir a bolsa se hizo con la intención de conseguir fondos para financiar su transformación al vehículo eléctrico. Esta electrificación esperan que tenga un coste de más de 80.000 millones. 

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