Solo un 25% de los laboratorios que manejan algunos de los patógenos más letales del mundo tienen bioseguridad de alto nivel, lo que podría conducir a otra pandemia

Los virólogos Lisa Oestereich y Toni Rieger trabajan en el nuevo laboratorio de Nivel 4 de Seguridad Biológica del Instituto Bernhard Nocht de Medicina Tropical (BNI) en Hamburgo, Alemania, el 25 de enero de 2013.
Los virólogos Lisa Oestereich y Toni Rieger trabajan en el nuevo laboratorio de Nivel 4 de Seguridad Biológica del Instituto Bernhard Nocht de Medicina Tropical (BNI) en Hamburgo, Alemania, el 25 de enero de 2013.

Christian Charisius/picture alliance via Getty Images

  • Hay 59 laboratorios de nivel 4 de bioseguridad (BSL-4) en el mundo, pero solo unos pocos puntúan alto en seguridad. 
  • En estos lugares, los investigadores trabajan con los patógenos más peligrosos del planeta
  • Un nuevo informe ha revelado que solo una cuarta parte de los países con estos laboratorios tienen puntuaciones elevadas en bioseguridad.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Solo alrededor de una cuarta parte de los países con laboratorios de nivel 4 de bioseguridad, donde los investigadores trabajan con los patógenos más letales del mundo, tienen puntuaciones altas en bioseguridad, según un nuevo informe.

Mientras las agencias de inteligencia de EEUU están investigando la posibilidad de que el virus del COVID-19 se filtrara del Instituto de Virología de Wuhan de China, surgen más preguntas sobre la seguridad de los laboratorios similares en todo el mundo.

Gregory Koblentz, profesor asociado de biodefensa en la Universidad George Mason, y Filippa Lentzos, del King's College de Londres, han trazado un mapa de todas estas instalaciones mediante una investigación de código abierto. Sus conclusiones pueden consultarse aquí.

Según su informe, hay al menos 59 laboratorios de nivel máximo BSL-4 en funcionamiento, en construcción o en proyecto en todo el mundo. Abarcan 23 países, entre ellos Reino Unido, Estados Unidos, China e India.

3 trabajadores del laboratorio de Wuhan presentaban síntomas de COVID-19 en noviembre de 2019: se reabre el debate sobre el origen del coronavirus, según 'The Wall Street Journal'

La mayor concentración de laboratorios BSL-4 se encuentra en Europa (25), mientras que América del Norte y Asia tienen cifras aproximadamente iguales, con 14 y 13 respectivamente. Tres cuartas partes de los laboratorios están ubicados en centros urbanos.

Pero solo alrededor de una cuarta parte de los países con laboratorios BSL-4 han recibido puntuaciones altas en bioseguridad, según Índice de Seguridad Sanitaria Global, data el informe.

"Nuestro estudio también ha revelado que había un margen significativo para mejorar las políticas vigentes para garantizar que estos laboratorios funcionaran de manera segura y responsable", escriben Koblentz y Lentzos en The Guardian.

"La gran mayoría de países con laboratorios BSL-4 no supervisan el tipo de investigación de ganancia de función que ha sido una característica central en el debate sobre el origen de COVID-19, como potencialmente responsable de la posible filtración de Wuhan Instituto de Virología ”, añaden.

Estos experimentos denominados ganancia de función refieren a toda investigación médica que altera un organismo o enfermedad de una manera que aumenta la patogénesis, la transmisibilidad o el rango de hospedadores que un microorganismo puede infectar.

De la fuga en un laboratorio de Wuhan al salto natural desde los murciélagos: pruebas de cada teoría sobre el origen del coronavirus

El informe tiene a algunos expertos preocupados de que los controles y regulaciones laxos en algunos lugares puedan conducir a otra pandemia.

"Cuanto mayor es el número de instituciones y mayor el número de personas con acceso a estos agentes peligrosos, mayor es el riesgo", dice a Financial Times Richard Ebright, profesor de biología química en la Universidad de Rutgers. "Los accidentes y las fugas ya ocurren en grandes cantidades, especialmente en lugares que tienen estándares de bioseguridad más débiles".

"Necesitamos fortalecer las reglas de bioprotección y bioseguridad en todo el mundo", añade Ebright.

Los laboratorios BSL-4 se construyen para que los investigadores puedan trabajar con seguridad con agentes patógenos que pueden causar enfermedades graves y para los que no existe tratamiento ni vacuna. Los científicos que trabajan en ellos están altamente capacitados y deben usar equipos de protección personal.

Hasta la fecha, se han registrado más de 176 millones de casos de coronavirus en todo el mundo, según un rastreador de la Universidad Johns Hopkins. Más de 3,8 millones de personas han muerto.

Otros artículos interesantes:

El fármaco de AstraZeneca contra el COVID-19 fracasa en ensayos: Pfizer se mantiene como el único fabricante de vacunas que podría también desarrollar un medicamento

16 sitios que deberías evitar aunque no haya restricciones porque aumentan tus probabilidades de contagiarte con el COVID-19

7 cosas que tienes que saber para convivir con el coronavirus en el futuro

Te recomendamos

Y además