El fin del sistema solar llegará mucho antes de lo previsto, según expertos

Sistema Solar.
Elen11

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  • Una nueva investigación publicada en The Astronomical Journal considera que el Sistema Solar podría desintegrarse en poco más de 100.000 mil millones de años, mucho antes de lo previsto.
  • Esto se debe a que el sistema planetario podría sufrir perturbaciones de estrellas cercanas, o lo que es lo mismo, problema de N-cuerpos, alternando las órbitas de los planetas y desplazándolos a otras galaxias.
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Probablemente en el colegio te habrán enseñado que el Sol morirá algún día. La estrella se irá haciendo más y más pequeña hasta que se enfríe del todo convirtiéndose en una enana blanca, pero eso ocurrirá dentro de unos 5 mil millones de años.

Pero, ¿y qué pasará con los planetas del Sistema Solar?

A pesar de que el destino del sistema planetario lleva siendo estudiado desde hace cientos de años, todavía existen infinidad de incógnitas en torno a él, pero una nueva investigación publicada en The Astronomical Journal cree que podría desintegrarse mucho antes de lo previsto.

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"Comprender la estabilidad dinámica a largo plazo del sistema solar constituye una de las búsquedas más antiguas de la astrofísica, que se remonta al propio Newton, quien especuló que las interacciones mutuas entre planetas eventualmente conducirían al sistema inestable", escriben los astrónomos Jon Zink, Konstantin Batygin y Fred Adams en su nuevo artículo.

Hace más de 2 décadas, en 1999, los astrónomos calcularon que el Sistema Solar se iría descomponiendo poco a poco durante un trillón de años, una vez las resonancias orbitales de Júpiter y Saturno desacoplaran a Urano.

Pero ahora el equipo de Zink ha descubierto que estos cálculos podrían haber omitido algunos datos importantes que podrían suponer su fin mucho antes de lo esperado.

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En primer lugar, la pérdida de masa que experimentará el Sol a medida que muera, una vez haya pasado su fase de gigante roja absorbiendo a Mercurio, Venus y la Tierra, tendrá un impacto en su control gravitacional sobre el resto de planetas.

Además, durante todo ese proceso muchas estrellas podrían acercarse lo suficiente como para alterar las órbitas de los planetas.

"Al tener en cuenta la pérdida de masa estelar y la inflación de las órbitas de los planetas exteriores, estos encuentros serán más influyentes", escribieron los investigadores. "Con el tiempo suficiente, algunas estrellas se acercarán lo suficiente como para disociar, o desestabilizar, los planetas restantes".

El problema de N-cuerpos

El equipo llevó a cabo 10 simulaciones sobre las posibles interacciones de los planetas exteriores usando el método Shared Hoffman2 Cluster.

Para ello establecieron 2 fases: la primera comprendía hasta la pérdida total de masa del Sol y la segunda, la fase posterior.

A pesar de que estas simulaciones no revelasen datos sólidos, sí que encontraron un patrón similar, y es que los planetas exteriores permanecerían estables una vez el Sol se haya convertido en una enana blanca gracias a sus órbitas expandidas.

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Sin embargo, esto también haría que el sistema fuese más propenso a sufrir perturbaciones de las estrellas cercanas, o lo que es lo mismo, a sufrir el problema de N-cuerpos.

A causa de esto, después de unos 30 mil millones de años las órbitas de esos planetas restantes se descontrolarán, por lo que acabarán desplazándose a otras galaxias destruyendo lo poco que quede del Sistema Solar.

Los expertos vaticinan que 100 mil millones de años después de la extinción del Sol no quede ni rastro de los planetas actuales del Sistema Solar.

Pero los científicos insisten en que los datos son solo aproximaciones, que además podrían cambiar drásticamente en función de los sucesos que tengan lugar en los próximos miles de millones de años.

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