Pasar al contenido principal

Finanzas sostenibles: por qué a los bancos les preocupa ahora el medio ambiente

Una marcha por el medio ambiente en Washington.
Una marcha por el medio ambiente en Washington. The Climate Reality Project Follow / Unsplash
  • Las finanzas sostenibles tienen en cuenta el medio ambiente como un factor de riesgo a la hora de realizar inversiones. 
  • Las emisiones de bonos verdes supusieron 131.000 millones de euros en 2017, un 52% más que el año anterior.
  • Los bancos comerciales tienen algunos productos financieros para los minoristas que tienen en cuenta factores de sostenibilidad.

El sistema financiero se tiñe de verde, por lo menos, en el nombre. El término de finanzas sostenibles, a veces unido al adjetivo de ecológicas o verdes, suena cada vez más en las conversaciones relativas a inversiones y el futuro del sistema financiero. La preocupación por el medio ambiente se ha colado entre los riesgos que empiezan a tener en consideración los bancos, gestoras o fondos a la hora de analizar la viabilidad de las inversiones más allá de la rentabilidad. 

La definición de finanzas sostenibles es un término amplio que depende de quién lo explique, explica Ricardo Pedraz, consultor senior de área de Finanzas Públicas de Analistas Financieros Internacionales (Afi) y coordinador del equipo de finanzas verdes, a Business Insider. Por ejemplo, se puede referir a que se tengan en cuenta factores sociales o de gobernanza para poder acceder a la financiación.

Aunque en el caso de la Comisión Europea, su definición sería más amplía y haría referencia a que las decisiones para financiar empresas tengan en cuenta el bien general a largo plazo. Además de estos términos más generales, dentro de las finanzas que sostenibles hay un factor concreto que está cambiando en algunas ocasiones el tablero de juego. "El cambio climático está empezando a ser considerado como un factor de riesgo para las inversiones", señala Pedraz. 

De hecho, el grupo de trabajo Network for Greening the Financial System, que se traduciría algo así como Red para hacer más ecológico el sistema financiero, se reunió en enero por primera después de haberse constituido. Entre sus miembros no hay ecologistas comprometidos con el medio ambiente o afiliados  una ONG preocupados por los casquetes polares, sino que bajo su paraguas se reúnen varios bancos centrales como el Banco de Inglaterra, el Banco de México o el Banco de Francia, poco sospechosos de ser unos exaltados del medio ambiente, pero que han empezado a tener en cuenta este factor que afectará al futuro de las finanzas. 

Leer más: Así afectan las decisiones del BCE a tu bolsillo: si quieres rentabilidad, tendrás que asumir más riesgo

¿Por qué preocupa a la banca el medio ambiente? 

Los bancos, fondos o aseguradoras a la hora de realizar inversiones tienen en cuenta diversos factores como puede ser el entorno macroeconómico, la evolución del sector donde se enmarca la compañías, las perspectivas de beneficio de la empresa,... Estos suelen ser una mezcla de factores a medio y largo plazo que sirven para calcular el riesgo y la rentabilidad que pedirán a sus inversiones. Sin embargo, en el tema del cambio climático se amplían los horizontes a tiempos mucho más amplios con la vista puesta en periodos como 2030 o 2050. 

"En el Acuerdo de París se llegó al consenso de evitar que suba la temperatura del planeta dos grados", apunta el analista de Afi. "Este acuerdo supone cambiar muchos modelos de negocio", añade. Los objetivos de la Cumbre de París de diciembre de 2015 fueron suscritos por 170 países y en ellos se perfilaba el camino hacia una economía baja en carbón concretándose en Europa con el objetivo de reducir las emisiones en un 40% en el horizonte 2030. Para lograr este objetivos se asume que no tiene que haber tantas emisiones de CO2 como ahora, ya que el problema de las emisiones acumulativo y, para frenarlo, hay que tener un objetivo de emisiones cero, por lo que muchos modelos de negocio que existen ahora o cambian o dejarán de existir.

La conclusión es que los grandes fondos de inversión o aseguradoras que invierten en bonos están empezando a tener en cuenta en sus inversiones que si el modelo de negocio en el que están invirtiendo tiene grandes emisiones esto puede ser un riesgo porque lastrará sus cuentas en el futuro, o incluso puede que tengan que dejar de funcionar. El Fondo Soberano de Noruega ya anunció a finales del año pasado su intención de dejar de reducir en su portfolio de inversiones las relativas a gas y petróleo. Una decisión que más que tintes medioambientales, lo que tiene es por objetivo reducir la exposición al riesgo que se deriva de estos negocios. 

Otro caso en esta línea es el de Exxon Mobil. Los accionistas de la petrolera obligaron a la compañía a que publique informes sobre cómo el cambio climático impactará en la evolución de sus negocios. El 62% del capital respaldó la propuesta de pedir esta información que, según aseguraban, les permitiría evaluar la capacidad de recuperación de la empresa en un escenario en el que los gobiernos hubieran adoptado los requisitos pactados para lograr los objetivos para frenar el cambio climático. 

Leer más: Qué puedo hacer si tengo 30 años y quiero añadir 500 euros mensuales a mi pensión cuando me jubile

¿Qué son los bonos verdes? 

En este contexto, las emisiones de bonos verdes han registrado récords diez años después de su creación, según apunta BBVA. Los bonos verdes son títulos de crédito emitidos por instituciones públicas o privadas bajo el compromiso de invertir en un proyecto verde o sostenible. Los datos recogidos cifran las emisiones de este tipo de deuda en 131.000 millones de dólares en 2017, un incremento del 52% sobre la cifra de 2016. Hay que tener en cuenta que a pesar de su crecimiento, el mercado de los bonos verdes todavía es relativamente pequeño comparándolo con las emisiones generales de bonos. 

En este incremento de las emisiones hay varios factores que han tenido que ver. Por un lado las emisiones por parte de los propios gobiernos, como es el caso de Francia, y por otro lado el incremento de emisiones de algunos sectores como es el caso de las utilities. Iberdrola, por ejemplo, cerró en septiembre de 2017 su sexta emisión de bonos verdes por 750 millones de euros. Esta emisión tenía un vencimiento a 10 años (septiembre de 2027), un cupón del 1,25% y fue colocada a grandes inversores internacionales. 

¿Si quiero invertir en productos financieros sostenibles qué puedo hacer? 

Los bonos verdes están en general enfocados a que sean comprados por grandes inversores institucionales, no para el pequeño ahorrador. Aunque hay algunos productos financieros que empiezan ya a ser comercializados por los bancos. Este el caso de los fondos sostenibles que ha lanzado en enero el Banco Santander. La entidad ha creado dos nuevos fondos mixtos bajo la gama Santander Sostenible. 

El fondo Santander Sostenible 1, de renta fija mixta internacional, está dirigido a un inversor de perfil conservador y tiene un mínimo del 75% de su cartera en valores de renta fija, ya sea pública o privada, y el 25% restante en renta variable. El fondo Santander Sostenible 2, dirigido a inversores con un perfil de riesgo más elevado, invierte hasta el 55% en acciones y el resto en renta fija. Estas carteras contarán con green bonds (deuda corporativa diseñada para financiar proyectos sostenibles, verdes, de energías limpias, reducción de emisiones…), fondos temáticos, e inversiones en activos al margen del mercado europeo (bolsa americana, deuda high yield o emergente…)

En el caso de Caixabank, por ejemplo, en su página web cuentan con un apartado donde engloban ecopréstamos. ¿Cuál es el objetivo de estos instrumentos? "Con el objetivo de contribuir a fomentar las inversiones sostenibles que mejoren la eficiencia de los recursos o reduzcan los impactos medioambientales, Caixabank cuenta con una oferta específica de ecoPréstamos y ecoMicrocréditos personales para financiar la compra de vehículos más respetuosos con el entorno, mediante préstamos o renting, y electrodomésticos de clase A+ o superior", apunta la entidad. hipotecas verdes de Triodos. 

Por su parte, Triodos Bank tiene unas hipotecas verdes. La entidad, que es la única española dentro de la Alianza Global para una Banca con Valores, permite incorporar criterios de sostenibilidad en la adquisición de su vivienda. En este sentido, promueve la construcción sostenible y la eficiencia energética de las viviendas "porque los edificios son unos de los mayores generadores de emisiones de dióxido de carbono y consumidores de energía".

Te puede interesar

Lo más popular