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Francia toma la delantera en Europa en la carrera por el tren autónomo

Un tren de alta velocidad TGV
Reuters

El transporte autónomo se perfila como el futuro de los desplazamientos. Pero, mientras empresas y estados invierten en taxis aéreos, autobuses y coches, Francia apuesta por el tren como la solución más económica y eficiente. 

Así, la compañía francesa de ferrocarriles SNFC –la misma que gestó el éxito de los trenes de alta velocidad TGV y que arrastra ingentes niveles de deuda— invertirá en las infraestructuras existentes y desarrollará una tecnología pionera con el fin de desarrollar nuevos trenes que estarán listos en cinco años y contarán con una inversión inicial de 57 millones de euros.

Desarrollo de trenes autónomos

Para el desarrollo del proyecto, SNCF presentó hoy en París dos consorcios con ocho empresas. El primero de ellos se dirige al desarrollo de trenes de mercancías e incluye a las compañías Alstom, Altran, Ansaldo y Apsys.

El segundo se enfoca al desarrollo de un tren regional de pasajeros y aglutina a Bombardier, Bosch, Spirops y Thales, según explicaron los responsables de SNCF.

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En ambos casos se pretende aprovechar la experiencia y las tecnologías que ya se usan o se experimentan en ferrocarriles, pero también en automóviles, aviones y defensa de sus socios.

El proyecto cuenta con una inversión inicial de 57 millones de euros, de los cuales la SNCF aportará el 30%, el Estado francés otro 30% y las empresas participantes el 40%.

Los trenes verdaderamente autónomos (con conducción totalmente automatizada, haya o no personal en la cabina) se probarán entre 2019 y 2023, y su entrada en servicio será en 2025

Implantación del tren autónomo

En una fase previa, la SNCF prevé desplegar desde 2021 un tren de mercancías dirigido a distancia, así como otro convoy de cercanías con un sistema de aceleración y frenado automatizados en un tramo de línea de la región de París a partir de 2023.

Sin embargo, los trenes verdaderamente autónomos (con conducción totalmente automatizada, haya o no personal en la cabina) se probarán entre 2019 y 2023, antes de su entrada en servicio hacia 2025.

El presidente de la compañía estatal, Guillaume Pepy, afirmó que, después de dos años de trabajo, ahora se puede decir que "el tren autónomo está en marcha". Además, añadió, que este tipo de transporte constituye "el futuro" del sector y supondrá "una nueva revolución industrial".

Ventajas de los trenes autónomos

Después de la fase de prototipos, las inversiones necesarias para que circulen trenes autónomos ascenderán a "cientos de millones de euros", señaló Pepy, quien, sin embargo, relativizó la dimensión de esa magnitud recordando los alrededor de 7.000 millones que cada año invierte la compañía estatal ferroviaria.

La primera ventaja que ofrecen los trenes autónomos respecto a los actuales es que permiten una mayor circulación de convoyes, lo que contribuirá a aligerar las líneas saturadas.

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El responsable de Ansaldo Francia, Gilles Pascault, apuntó en este sentido que con los metros automatizados que ya funcionan se ha conseguido un incremento del 30%.

Así, en la línea RER A de los cercanías de París, que utilizan 1,2 millones de viajeros al día, la aceleración y frenado automático en un tramo de 20 minutos ha permitido reducir el trayecto en dos minutos.

Menos consumo de energía

La segunda ventaja estriba en una mayor fluidez y regularidad de los trenes, y la tercera en un menor consumo de energía (en el AVE español, Bombardier ha logrado reducciones de entre el 15 y el 20%).

Más allá de su alianza con las ocho empresas, la SNCF se ha asociado con la compañía alemana de ferrocarriles Deutsche Bahn para promover un estándar de tren autónomo ante las instituciones europeas, con vistas a tener una ventaja competitiva para el desarrollo a escala internacional de este sistema tecnológico.

Ciberseguridad y empleo

En el lado contrario, se sitúan las preocupaciones sobre los riesgos de ciberseguridad. En este sentido, SNCF trabajará, según informa Bloomberg, con la unidad de seguridad cibernética del fabricante de aviones europeo Airbus y Thales para asegurarse de que los trenes estén protegidos.

La agencia nacional de ciberseguridad de Francia también mantendrá una estrecha vigilancia sobre el proyecto.

Los sindicatos ferroviarios podrían constituir otro de los frenos al proyecto. El colectivo se resiste a la importante reforma dentro de la SNCF iniciada por Enmmanuel Macron el pasado mes de abril y rechaza la apertura del sector a la competencia y la supresión del estatuto especial del que gozan los trabajadores de la compañía.

Carrera por el vehículo autónomo

En la situación actual, los fabricantes de trenes podrían vencer en la carrera por los vehículos autónomos a los fabricantes de automóviles, puesto que cuentan como gran ventaja con una infraestructura ya equipada con sensores inteligentes.

Además, los trenes no se enfrentan a los peatones, que constituyen uno de los mayores problemas de los fabricantes de vehículos sin conductor.

 

 Artículo original de Cerodosbé.

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