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Francia va a empezar a usar su propia app de identificación por reconocimiento facial, aunque los expertos cuestionan la legalidad de que su uso sea obligatorio

Feria de tecnología de reconocimiento facial
Reuters
  • La aplicación de identificación digital de los ciudadanos a través de reconocimiento facial que prepara el ministerio francés de Interior estará lista antes de Navidad, según avanza Bloomberg.
  • Todos los ciudadanos franceses deberán descargar la aplicación, denominada Alicem, en su teléfono para poder identificarse de forma digital.
  • La aplicación es gratuita y, de momento, solo estará disponible para dispositivos Android.
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Francia está cada vez más cerca de implantar el reconocimiento facial como forma de identificación digital de sus ciudadanos, mediante un sistema similar al que ya se está empezando a aplicar en otros países como China o Singapur. El país galo avanza así hacia una tecnología que no está exenta de problemas legales, dado que no está claro si su aplicación contraviene la normativa europea de protección de datos (GDPR).

La aplicación de identificación digital a través de reconocimiento facial que está desarrollando el ministerio francés de Interior podría comenzar a aplicarse a partir del mes de noviembre, según ha adelantado Bloomberg. De este modo, estaría en marcha pocas semanas antes de la Navidad, un periodo en el que aumentan los desplazamientos por avión y las compras online, 2 aspectos que se verían afectados por esta tecnología.

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El medio económico estadounidense ha podido probar la aplicación, denominada Alicem, a partir de las siglas de autenticación en línea certificada por móvil, y señala que por el momento solo estará disponible para dispositivos Android. Además, asegura que el registro en la aplicación será único y no se conservarán los datos ni se integrarán en las bases de datos oficiales.

Por ello, Alicem se combinará con el uso de un pasaporte biométrico, que contará con un chip que almacenará la fotografía escaneada y 2 huellas digitales del titular del documento. Bloomberg señala que la aplicación cotejará la imagen del usuario con la foto de su pasaporte biométrico cada vez que se requiera una identificación digital.

En principio, el Gobierno francés aspira a que Alicem proporcione acceso a aproximadamente 500 servicios públicos disponibles en Francia,, como el pago de impuestos o el seguro médico, entre otros, además de servir para la identificación personal en aeropuertos y puntos de control o para el uso de aplicaciones bancarias.

Sin embargo, el regulador francés que gestiona la aplicación de la GDRP, la Comisión Nacional de Informática y de las Libertades (CNIL) ya ha advertido de que esta iniciativa puede vulnerar la normativa comunitaria. El CNIL ha señalado que la aplicación puede degenerar un uso indebido de los datos de los ciudadanos, al tiempo que ha dudado de la legalidad de que su uso sea obligatorio.

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Últimamente, la tecnología de reconocimiento facial ha estado en el centro de la polémica. De hecho, la Unión Europea se estaría planteando una regulación más estricta sobre el uso de esta tecnología, según desveló en agosto el Financial Times, con el fin de restringir al máximo la vigilancia masiva pública así como otorgar mayores derechos sobre sus datos a los ciudadanos del territorio.

Esta semana, New York Daily News ha desvelado que Google está pagando a mendigos con vales de regalo para que les permitan usar su imagen y mejorar su sistema de reconocimiento facial. Mientras, el uso de esta tecnología en el ámbito escolar ya ha generado polémica, y un colegio sueco ha sido recientemente multado por utilizarlo pese a contar incluso con el consentimiento expreso de los padres.

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