Así fue el talk con Sepiia: la bcorp española de las prendas que no se manchan ni se arrugan

SEPIIA
  • La startup española Sepiia está cambiando las reglas de una industria que necesita actualizarse. Su apuesta por una moda mucho más funcional y adaptada a las necesidades de las personas ya está haciendo que muchxs españolxs se planteen lo que tienen en el armario.
  • ¿Cómo será la moda del futuro? ¿Qué papel jugará el consumidor a la hora de definir las buenas prácticas de las empresas textiles? ¿Es asequible para todo el mundo vestirse de forma sostenible y ética?
  • Estas y otras cuestiones se trataron en el debate sobre la moda del futuro que tuvo lugar el pasado 21 de noviembre, de la mano de Business Insider y la marca de moda sostenible Sepiia, en la semana de una fecha tan señalada para el consumo como es el Black Friday.

Este viernes 25 de noviembre tiene lugar el Black Friday, una fecha ineludible de descuentos que marca el pistoletazo de salida para las compras navideñas. Ante tal momento de furor consumista, cabe pararse a reflexionar sobre el modelo productivo en el que se encuentra la industria textil y la viabilidad de nuevas alternativas de las que se habla ahora como la slow fashion o la economía circular.

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¿Cómo se producirá la moda del futuro?

Una ocasión perfecta para marcas como Sepiia que están revolucionando la industria de la moda en España. En su caso, con una propuesta tecnológica que ellos mismos definen como “moda inteligente” y que han basado en un modelo de producción ultra-sostenible (Bcorp Best for the World 2022), con ropa hecha para el día a día, aportando confort con prendas no se manchan -repelen los líquidos-, no se arrugan y, por tanto, necesitan menos horas de plancha y lavado. Todo producido en la Península, bajo una política de transparencia total en los precios y una apuesta clara por la calidad y la durabilidad de los productos. 

Foto SEPIIA

Un punto de inicio perfecto para el debate que tuvo lugar el pasado 21 de noviembre, de la mano de Business Insider, la periodista del medio especializada en retail Marta Godoy, y los testimonios de Federico Sainz de Robles, CEO de Sepiia; Silvia Organista, experta en Desarrollo Sostenible y José María Fernández, experto enEconomía Circular. Estos dos últimos, LinkedIn Top Voices en sostenibilidad y puntas de lanza de la circularidad en España. 

La pregunta era tan simple como compleja: ¿cómo será la moda en el futuro? 

A lo que Fede Sainz, CEO de Sepiia, señaló la importancia de la tecnología a la hora de innovar y conseguir una moda más respetuosa con el empleo de los recursos. Especialmente desde el momento del diseño (el ecodiseño) cuando se imaginan las prendas para tener una vida sostenible en todo su ciclo de vida; desde la producción -local- a la fase de uso. En esta fase, con las prendas Sepiia se reduce el número de lavadoras y no necesita plancha. Esto supone un ahorro de energía en los hogares.

Para Silvia Organista, “la moda será menos moda en el sentido estricto de la palabra” y se tendrá que “apostar por trayectos mucho más largos y modelos mucho más lentos” en los que el consumidor compre por necesidad concreta o no social o de consumo.

De izq a drch: José María Fernández; Silvia Organista; Marta Godoy y Federico Sainz de Robles,

José María F. Alcalá, por su parte, subrayó la importancia de concederle al consumidor las herramientas adecuadas para poder contribuir así a otro modelo productivo en la industria textil.

Tecnología y sostenibilidad: la moda del futuro

Federico, CEO de Sepiia, coincide en que “las prendas están diseñadas para que te aburras de ellas incluso antes de la vida útil” y, quizá por eso, su marca apuesta firmemente por diseños atemporales perfectos para durar mucho más tiempo en el armario. 

Y es que Sepiia nació como una startup dispuesta a cambiar la moda con una tecnología textil que ellos mismos han desarrollado. Esta tecnología crea prendas “inteligentes” pensadas para la vida de hoy en día, ahorrando tiempo y sumando confort: no hace falta plancharlas, repelen las manchas, son ligeras, transpirables, regulan la temperatura, y su cuidado y mantenimiento es muy sencillo. Todo, en talleres y laboratorios de la Península Ibérica

Foto SEPIIA

Además de dar forma a la ropa del futuro, en palabras de Federico, el rol de Sepiia es “proponer una alternativa y soluciones a este tipo de problemas, divulgar y ayudar a otras compañías a hacer esa transferencia ecológica”. Esto último es especialmente relevante, ya que los 3 expertos en moda y sostenibilidad coincidieron además en una cosa: crear un futuro de la moda más ético y respetuoso es tarea de todos.

El futuro pasa por la economía circular

La Fast Fashiones un fenómeno relativamente reciente que se asienta en un modelo que produce, desecha y crea de nuevo a un ritmo vertiginoso. 

Esto no solo tiene consecuencias medioambientales desastrosas, con un empleo de los recursos desaforado y la contaminación del medio natural de muchos países con una normativa medioambiental más laxa: también supone el abaratamiento de los costes imponiendo una mano de obra barata que en ocasiones vulnera los derechos humanos.

“No podemos permitir que se hagan estos desajustes desde el punto de vista medioambiental”, comentó José María, añadiendo que “no estamos haciendo una correcta asignación de los costes” a la hora de contemplar el modelo productivo actual.

Federico Sainz de Robles, CEO de Sepiia

El sistema está pensado para no salir de ahí”, comentó Silvia, aludiendo a que la Fast Fashion es la opción barata, rápida y sencilla en la que mucha gente se escuda. Por eso, señaló lo fundamental de contar con una normativa fuerte al respecto:”las administraciones públicas tienen que legislar”.

Hacia una legislación más justa

En este sentido, José María completaba que se están dando pasos a buen ritmo y apuntaba a la futura responsabilidad ampliada del productor, que implicará a los fabricantes textiles en los costes de los residuos de sus prendas, o a la ley de eliminación de los stocks. 

Además, habló de algunas de las medidas legislativas que nos esperan de cara al 2030 y apostó por la transparencia de los productos a través de herramientas como el pasaporte digital, que nos permita conocer la trazabilidad de un artículo en cuanto a su producción. “El consumidor necesita diferenciar el trigo de la paja en temas comerciales”, concluyó.

Silvia Organista, experta en Desarrollo Sostenible

Y es que solo mediante estas medidas podremos avanzar hacia un horizonte de la industria para que sea, no solo medioambientalmente responsable, sino también más beneficioso e inclusivo para todos. 

En el caso de Federico, la justicia es un valor muy importante en la configuración de su proyecto: “para Sepiia, es muy importante que tanto la persona que compra como la persona que produce la prenda tengan condiciones de vida similares”. Algo que no ocurre en otros países en los que no se cumple una normativa laboral rígida que respete los derechos dentro de las fábricas. Por eso Sepiia apuesta por una producción local y de cercanía, para asegurar la calidad de trabajo en los talleres dando empleo a más de 500 personas a través de 15 proveedores en España y Portugal.

“La mayoría de las prendas se desechan cuando todavía son funcionales”

Además de la exigencia a las empresas de ser más responsables a la hora de idear el ecodiseño de una prenda que tenga en cuenta su salida al final de su vida útil, también se habló de la importancia de tomar decisiones éticas como consumidores.

Silvia explicó que cuando compramos una marca, “es como votar”, ya que se le está enviando un mensaje de “sigue así”. Por eso, es importante que como consumidores también aceptemos nuestra parte de responsabilidad en una industria de la moda más verde.

En esta línea, se compararon los costes de prendas de la Fast Fashion, mucho más baratos a priori, pero más caros a la larga, que los de la slow fashion, con una inversión inicial mayor, pero mucho más duraderos y resistentes.

José María Fernández, experto en Economía Circular

 “El ciclo de vida de un producto no es solo cuánto va a durar, sino lo que va a pasar después de su vida útil”, comentó Federico. Por eso es fundamental tener en cuenta los “costes ocultos” que no son evidentes cuando compramos una camiseta por apenas unos euros.

Además, uno de los pilares en los que se asienta la industria actual es el de la obsolescencia percibida, ya que “la mayor parte de las prendas se desechan cuando todavía son funcionales”, como explicó José María. Este experto apuntó a su vez a soluciones futuras como circuitos circulares que le den a la ropa una segunda vida y la pérdida de la propiedad de las prendas, como ya ocurre con otras industrias como la de la automoción.