Pasar al contenido principal

Funcas rebaja tres décimas la previsión de crecimiento y admite desaceleración, pero no recesión

Trabajadores en la fábrica de Seat en Martorell
REUTERS/Albert Gea
  • Funcas ha rebajado las previsión de crecimiento para la economía española en 2019 hasta el 1,9% y medio punto para 2020 hasta el 1,5%. 
  • "Efectivamente los datos apuntan a una desaceleración, pero no a una recesión", Carlos Ocaña, director general de Funcas. 
  • Apuntan que existe un menor dinamismo en el consumo y la inversión así como una menor creación de empleo, que no solo reflejan la mala evolución de los mercados internacionales sino también que hay peores expectativas para los consumidores y empresas.

Las dudas sobre la economía se ciernen sobre el horizonte. Ahora, Funcas ha rebajado las previsión de crecimiento para la economía española en 2019 hasta el 1,9% y medio punto para 2020 hasta el 1,5%. Se suma así al Banco de España que también revisó a a baja sus previsiones para la economía española. 

Hay una parte de este ajuste que se debe a una revisión histórica del INE y de las estimaciones de la primera parte del ejercicio, concretamente dos décimas, y la décima restante se debe a un menor crecimiento del esperado de la demanda interna. 

A pesar de esta rebaja en las perspectivas de futuro para el PIB consideran que esta situación puede alertar más bien de una desaceleración, pero no de una recesión. 

"Efectivamente los datos apuntan a una desaceleración, pero no a una recesión. Pese al mal entorno internacional, los fundamentos de la economía española no muestran los desequilibrios que la lastraron durante la última crisis", ha dicho Carlos Ocaña, director general de Funcas.

Hay varios factores que consideran que afectan a la evolución económica del país. De esta manera, explican que la parálisis política y la ausencia de reformas suponen un coste para la economía. En este sentido, para elaborar las previsiones han tenido que partir de los Presupuestos Generales prorrogados aunque han introducido algunos cambios como la posible revalorización de las pensiones o la revisión de las entregas a cuenta a las Comunidades Autónomas. 

Además, apuntan que existe un menor dinamismo en el consumo y la inversión así como una menor creación de empleo, que no solo reflejan la mala evolución de los mercados internacionales sino también que hay peores expectativas para los consumidores y empresas. 

Raymond Torres, director de coyuntura de Funcas, ha apuntado que el consumo se está ralentizando tras años de fuertes incrementos por el efecto de la "demanda embalsada", como denominan al consumo que se pospuso durante la crisis, que se materializó a medida que la recuperación se fue consolidando, mientras que la inversión, el componente más sensible a las crecientes incertidumbres, está perdiendo vigor. 

Torres explica que en su opinión el contexto internacional seguirá pesando en la economía en los próximos trimestres. Este entorno está marcado por la guerra comercial, el fin del ciclo económico en Estados Unidos o el Brexit. 

La economía española, en 2020 

Para 2020, las previsiones de Funcas apuntan que el PIB crecerá un 1,5%, cinco décimas menos de lo esperado anteriormente.

Las previsiones de Funcas estiman que la fase de desaceleración se prologará durante los próximos trimestres, antes de que pueda comenzar una leve recuperación. De esta manera en sus perspectivas, la demanda interna apenas aportará un 1,2% de crecimiento en 2020, menos de la mitad que durante la fase de recuperación 2014‐2018.

Además, apuntan que todos los agregados de la demanda crecerán a un ritmo moderado, tanto el consumo privado, como el público y a inversión. En el primero de los casos se deberá a una pérdida de vigor de la renta disponible de los hogares mientras que el consumo público estará limitado por la situación presupuestaria y la inversión se verá afectada por las incertidumbres y el contexto global. 

También señalan que el débil comportamiento de la demanda interna frenará las importaciones, a la vez que incentivará la búsqueda de mercados en el exterior. El resultado es que el sector exterior aportará tres décimas de actividad, facilitando que el crecimiento del PIB se sitúe en el 1,5%.  

Y además