Recuperación económica, cambio climático e impuesto de sociedades: las claves de la cumbre de líderes del G20 en Roma

Un trabajador ante el edificio que alberga la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de Roma (Italia)

Reuters

  • Los jefes de Estado y de Gobierno del G20 se reúnen este fin de semana en Roma para debatir la recuperación económica y el cambio climático y aprobar el acuerdo ministerial sobre el impuesto de sociedades.
  • Será la primera cumbre presencial del grupo a la que asista el presidente de EEUU, Joe Biden, en la que se reunirá con los líderes de Reino Unido, Francia, Alemania, Brasil, Argentina, Corea del Sur, Arabia Saudí y España, entre otros.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Tras varias reuniones por videoconferencia y encuentros presenciales de ministros, el G20 vuelve a celebrar este fin de semana en Roma una cumbre de sus jefes de Estado y de Gobierno, coincidiendo con el final de la presidencia italiana de turno del grupo de los 20 países industrializados y emergentes, que asumirá India durante 2022.

Este encuentro de líderes de G-20 será el primero que contará con la participación presencial del presidente de EEUU, Joe Biden, tras haber asistido de forma telemática a comienzos de octubre a una reunión virtual del grupo que se centró en la situación de Afganistán, en la que acordaron la puesta en marcha de ayudas para frenar la crisis económica que asola el país tras la toma del poder por parte de los talibanes en agosto.

Junto a la de Biden, también está confirmada la asistencia a la cumbre de Roma de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, del de Francia, Emmanuel Macron, el de España, Pedro Sánchez, el de Brasil, Jair Bolsonaro, o el de Argentina, Alberto Fernández, o el primer ministro de Italia, Mario Draghi, que presidirá la reunión, que el presidente ruso Vladimir Putin ha asegurado que seguirá por videoconferencia.

El G20 preparará el terreno para el COP26 de Glasgow

Mientras, el presidente chino Xi Jinping ha anunciado que no asistirá a la reunión del G20 ni a la cumbre climática mundial COP26 que Naciones Unidas celebrará en Glasgow (Reino Unido) entre el 31 de octubre y el 12 de noviembre, en la que se busca un consenso internacional para cumplir el Acuerdo de París, en el que se estableció que el objetivo de recortar el calentamiento medio máximo en 1,5 grados.

Ante la cercanía de la COP26, el cambio climático será uno de los temas que centren la reunión de líderes del G20, aunque no será el único punto a debatir durante la cumbre de Roma, en la que el coronavirus volverá a acaparar parte del protagonismo, al igual que la recuperación económica de la crisis provocada por la pandemia y los acuerdos sobre el tipo mínimo global del impuesto de sociedades.

En lo que respecta al cambio climático, los países miembros del G20 afrontan divididos la cumbre en lo que respecta a los límites de emisiones contaminantes y los objetivos de descarbonización para 2050, que Rusia, China e India no se han comprometido todavía a cumplir, según Euronews, que asegura que no se han producido avances significativos desde la reunión de ministros de Energía y Medio Ambiente que se celebró en julio en Nápoles.

Por ello, la reunión de líderes del G20 de Roma intentará preparar el terreno para que se consigan acuerdos significativos en la COP26 que limiten el cambio climático y su impacto económico, pese a que el presidente de la cumbre climática de la ONU, el británico Alok Sharma, ha afirmado que será difícil que en el encuentro de Glasgow se alcancen compromisos a la altura de los conseguidos en la que se celebró en París en 2015, según France24.

Pese a las perspectivas pesimistas, un informe publicado este mes por parte de Transparencia Climática, una iniciativa de la ONU para monitorizar los avances en política ambiental, desvela que los planes de recorte de emisiones de los países del G20 dan a entender que antes de final de siglo la temperatura media aumentará 2,4 grados, superando de largo los objetivos del Acuerdo de París, por lo que ha reclamado compromisos más ambiciosos por parte de sus gobiernos, según EFE.

Esa meta parece complicada, teniendo en cuenta que las reuniones previas a escala ministerial en el seno del G20 no han arrojado resultados concluyentes en su encuentro a mediados de octubre, según Bloomberg, que destaca que varias fuentes cercanas a estas negociaciones las han descrito como un desastre, pese a que reconocen avances con los países más reacios a un acuerdo, como Rusia, Australia o Arabia Saudí.

Coronavirus: el reto de una recuperación y una vacunación menos desigual

Respecto al coronavirus, 2 temas centrarán el debate de los líderes del G20. Por una parte, se analizará el avance del proceso de vacunación en todo el mundo, aunque es previsible que la recuperación económica de la crisis que ha acompañado a la pandemia centre la atención de los presidentes y primeros ministros que se reunirán en Roma.

En cuanto a la vacunación, el secretario general de la ONU, António Guterres, ha reclamado al G20 que recaude 8.000 millones de dólares (en torno a 6.900 millones de euros) para realizar una inyección urgente de fondos que garantice una distribución equitativa de las vacunas, criticando al mismo tiempo la postura nacionalista de los países más avanzados, que han acaparado 3 de cada 4 vacunas contra el coronavirus, según Europa Press.

Por su parte, Ursula von der Leyen anunció esta pasada semana que la Unión Europea pedirá a los líderes del G20 que asuman el objetivo de vacunar al 70% de la población mundial durante el año que viene, asegurando que los 27 están haciendo su parte y donarán unos 500 millones de dosis a los países más vulnerables, que se suman a los 1.000 millones de vacunas contra el coronavirus que han enviado a países con bajos ingresos en los últimos 10 meses.

Mientras, desde el punto de vista económico, los líderes del G20 debatirán sobre la desigual recuperación de la pandemia, que todavía no ha llegado a los países en desarrollo, mientras que en los desarrollados el ritmo de la recuperación se está frenando debido a los problemas que afrontan las cadenas globales de suministro y al fuerte repunte de la inflación a escala global, según East Asia Forum.

No obstante, los ministros de finanzas y los gobernadores de los bancos centrales de los países del G20 ya se comprometieron en su encuentro a mediados de octubre en Washington a seguir sosteniendo la recuperación para preservar la estabilidad financiera y la sostenibilidad fiscal a largo plazo, asegurando que no retirarán las medidas de estímulo ante la pandemia de forma prematura, según recoge EFE.

El acuerdo definitivo sobre el tipo mínimo global del impuesto de sociedades

Ese encuentro en Washington también sirvió para que los ministros y gobernadores de bancos centrales del G20 se sumasen al acuerdo alcanzado por 136 países a comienzos de octubre en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para establecer un impuesto mínimo de sociedades del 15 % y repartir parte de los beneficios en los países donde se generen, que ya había sido respaldado de forma preliminar por el G7 en julio.

La cumbre de Roma tiene como objetivo, precisamente, que los jefes de Estado y de Gobierno del G20 den su respaldo definitivo a esta medida para garantizar una mínima tributación por parte de las multinacionales, que parte de una propuesta que planteó Joe Biden en abril para evitar que las compañías que operan en varios países recurran a paraísos fiscales y que los gobiernos recurran al dumping fiscal para atraer empresas a su territorio.

Con el visto bueno de los líderes del G20, el tipo mínimo del 15% en el impuesto de sociedades para las empresas multinacionales queda listo para entrar en vigor en 2023 y se calcula que podría incrementar la recaudación fiscal en todo el mundo en 125.000 millones de euros, según cálculos de la OCDE, aunque empresas como Amazon podrían eludir este impuesto debido a sus bajos márgenes de beneficio, una posibilidad que la compañía estadounidense ha descartado.

Las grandes farmacéuticas movilizan a sus 'lobbies' para intentar evitar que se les aplique el impuesto mínimo global a las multinacionales del 15% acordado por la OCDE y el G20

De hecho, el tipo mínimo de sociedades del 15% se aplicará a multinacionales con una facturación global superior a 750 millones de euros, mientras que hay un segundo pilar de esta medida que establece que empresas que superen los 20.000 millones de euros y un margen de beneficios del 10% verán asignados sus ingresos a los países donde se consuman sus productos y deberán tributar en esos países por los beneficios que superen ese 10% y no excedan un 25%.

En la UE, la aplicación de este tipo mínimo podría suponer unos ingresos fiscales extra de 48.300 millones de euros, según el European Tax Observatory (Observatorio de Impuestos Europeos), que calcula que España podría incrementar su recaudación en 684 millones. Sin embargo, el proyecto de presupuestos del Gobierno para 2022 augura que esta medida incrementará sus ingresos fiscales en 400 millones y afectará a 1.070 empresas.

Otros artículos interesantes:

Todo lo que debes saber del tipo mínimo global en el impuesto de sociedades que plantea Biden para todas las multinacionales: así repercutirá en todo el mundo

El nuevo impuesto mínimo global de sociedades podría suponer una inyección de 125.000 millones de euros a los Gobiernos de todo el mundo

El coste económico de no actuar contra el cambio climático será de 60 billones de euros antes del fin de siglo, según un informe reciente

Te recomendamos

Y además