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Los gadgets con los que el barrio de Gràcia venció al ruido

Tecnología autogestionada, cooperación vecinal y un proyecto de la Unión Europea (UE), estos son los gadgets con los que el barrio de Gràcia venció al ruido.
Tecnología autogestionada, cooperación vecinal y un proyecto de la Unión Europea (UE), estos son los gadgets con los que el barrio de Gràcia venció al ruido. Pixabay
  • Los vecinos de Gràcia registraron momentos de hasta 100 decibelios, casi el doble del ruido recomendado.
  • Un sonómetro auspiciado por la Unión Europea ayudó a los vecinos de Gràcia a apagar el ruido de la Plaza del Sol, que sentará precedente.
  • El proyecto quiso apostar por un gadget que no sólo diera resultados en tiempo real, sino que también empoderara a los vecinos.

Los habitantes del barrio barcelonés de Gràcia encontraron en la tecnología autogestionada, la cooperación vecinal y el impulso de un proyecto de la Unión Europea (UE) las claves para resolver el problema del ruido que les afectó durante años.

Un reportaje de la BBC sobre las "ciudades de mañana" destaca a Barcelona por haber creado el precedente de un modelo con el que otras ciudades podrán vencer al exceso de sonido: un sonómetro de bajo coste que brinda información en tiempo real.

Lo logró con la ayuda de Making Sense, un proyecto financiado por la UE para involucrar a las comunidades en torno a la cultura "creadora" digital. La organización diseñó en 2012 un sensor para medir el ruido, la humedad, la luz, la calidad del aire y la temperatura.

Exceso de sonido

Making Sense primero llevó el invento a ciudades como Pristina y Ámsterdam para analizar la calidad del aire. Tras recibir mensajes de algunos vecinos de Gràcia agobiados por el ruido de la Plaza del Sol, lo pusieron a prueba en el distrito barcelonés.

La organización explica que el consistorio de Ada Colau tenía un número de dispositivos medioambientales que sólo se podían acceder mediante petición y cuyos resultados únicamente se mostraban promediados.

Leer más: De cómo Barcelona ha renacido como motor de 'startups' del sur de Europa

El proyecto quiso apostar por un gadget que no sólo diera resultados en tiempo real, sino que también empoderara a los vecinos. El sensor que habían creado en 2012 fue enviado a una veintena de familias de Gràcia para empezar las pruebas.

El área de estudio era, naturalmente, la Plaza del Sol, ocupada por jóvenes durante casi todas las noches de la semana para pequeñas fiestas o reuniones al aire libre que solían extenderse hasta altas horas de la madrugada.

Medidas frente a la contaminación acústica

Los vecinos colocaron los sensores en sus balcones y empezaron a ver los resultados. Mientras la Agencia Europea del Medio Ambiente cifra en 55 decibelios el límite de ruido saludable, las familias reportaron noches con picos superiores a los 100 decibelios.

Con estos datos en mano, el grupo de vecinos acudió al Ayuntamiento para solicitar ayuda. Como consecuencia, algunos de los lugares donde solían sentarse personas toda la noche ahora están cubiertos por plantas y macetas.

Además, los agentes policiales tienen órdenes de evacuar la Plaza del Sol todos los días a las 23:00 horas, y el horario de los servicios de limpieza cambió para que ahora se realicen durante las horas de la mañana.

"Esto no fue sólo acerca de participar en un proyecto científico, sino también acerca de permitir la acción política" dijo a la BBC Tomas Diez, quien dirige Fab Lab Barcelona, un taller de fabricación digital que se involucró en el proyecto de la mano de Making Sense.

El proyecto también puso a prueba su sensor en Sant Antoni, donde además de utilizarlo para analizar el ruido también midió la calidad del aire.

 

   

  Artículo original de Economía Digital.

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