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Así gastan su fortuna los grandes genios de la informática como Bill Gates, Jeff Bezos o Elon Musk: equipos deportivos, islas privadas y obras benéficas

Bill Gates
Bill Gates en un partido de tenis. Reuters
  • A Bill Gates -cofundador de Microsoft- se le estima una fortuna superior a los 100.000 millones de dólares mientras que a Jeff Bezos (Amazon) se le atribuye una riqueza de más de 118.000 millones de dólares.
  • Fortunas de semejante tamaño dan para muchos ahorros, para solucionarle la vida a tus hijos y conocidos y para alguna que otra excentricidad.
  • Los gastos más habituales de los milmillonarios tecnológicos van desde equipos de baloncesto hasta islas privadas, pasando por grandes mansiones, coches de lujo e incluso relojes que darán la hora durante 10.000 años.
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El sector tecnológico es uno de los más pujantes en la actualidad y, fruto de ello, algunas de las mentes más brillantes que operan en esta industria se han hecho de oro a lomos de los colosos digitales omnipresentes en nuestras vidas.

Por ejemplo, a Bill Gates —cofundador de Microsoft— se le estima una fortuna superior a los 100.000 millones de dólares mientras que otros rostros conocidos, como Jeff Bezos, amasan riquezas que muchos no podemos ni imaginar: más de 118.000 millones de dólares, según Bloomberg.

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Pero, ¿en qué se gastan todo este dinero? Fortunas de semejante tamaño dan para muchos ahorros, para solucionarle la vida a tus hijos y conocidos y para alguna que otra excentricidad. A continuación os mostramos algunos de los dispendios más locos de los genios de la informática moderna.

Grandes mansiones

Una de las parcelas en que más dinero se dejan los genios de la informática moderna es en su vivienda. Aunque la inmensa mayoría de ellos quiere pasar desapercibido y afirman ser humildes en sus dispendios cotidianos, sin ninguna excentricidad, prácticamente ninguno se priva de una gran mansión en un barrio de excepción y, a poder ser, con buenas vistas y privacidad asegurada.

A las afueras de Seattle se encuentra la mansión frente al mar de Jeff Bezos, el fundador y director ejecutivo de Amazon. En el frente, no hay mucho que ver, con la puerta y los altos setos bloqueando la vista.
Harrison Jacobs/Business Insider

Es curiosa la dupla de Jeff Bezos y Bill Gates, los dos milmillonarios considerados más humildes de todo el plantel, que además son vecinos de Seattle (concretamente, de la costera localidad de Medina) y que, en cambio, rivalizan por la vivienda más lujosa de la zona.

En el caso de Bezos, el fundador de Amazon se dejó 10 millones de dólares por una propiedad de 22 hectáreas con una casa principal de 1.900 metros cuadrados y otra secundaria de 770 metros cuadrados. Por su parte, Gates cuenta con una finca llamada 'Xanadú 2.0' de 6.132 metros cuadrados, valorada en 127 millones de dólares, con siete dormitorios y 18 cuartos de baño.

También en la misma zona vive Steve Ballmer, sucesor de Gates al frente de Microsoft y propietario de Los Angeles Clippers de la NBA. Su mansión 'solo' tiene 8.100 metros cuadrados, cuatro dormitorios y un valor de venta de 26 millones de dólares.

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Bajando por la costa californiana llegamos hasta la zona de la bahía de San Francisco, epicentro del sector digital y de las 'puntocom' que sobrevivieron al estallido de la burbuja en el año 2000. En esas lides vive, por ejemplo el CEO de Twitter -Jack Dorsey- en una casa relativamente pequeña (347 metros cuadrados, con 'solo' dos habitaciones y dos baños) pero que tiene vistas directas al Golden Gate, en el marco de uno de los barrios más exclusivos de la ciudad.

Entrando en el valle encontramos residencias de dos de los grandes líderes tecnológicos de nuestros tiempos. Por un lado, Larry Page, cofundador de Google y CEO de Alphabet, que tiene una casa histórica en pleno Palo Alto, valorada en 7,2 millones de dólares, de estilo renacentista colonial español y con partes heredadas de una antigua capilla. Por otro, el CEO de Facebook -Mark Zuckerberg- quien se hizo con dos terrenos colindantes en el Lago Tahoe. 

La residencia de Zuckerberg está adornada aparentemente con un "asistente artificialmente inteligente hecho a medida" llamado Jarvis.

Una de las propiedades, apodada 'Carousel Estate' (Finca Carrusel), cuenta con 8 habitaciones, 9 baños completos y un aseo y ocupa en total más de 14.000 metros cuadrados. La otra propiedad, 'Brushwood Estate' (Finca Brushwood), se encuentra en un terreno 24.000 metros cuadrados y se remonta a la década de 1920.

Coches de lujo

Y si en la casa se va una buena porción de la fortuna de los genios de la informática, en sus garajes hay otra buena parte del pastel. Así pues, raro es el directivo de una compañía tecnológica que no toma el volante de un bólido mítico (y muy caro) en su día a día.

Por ejemplo, Elon Musk -dueño de Tesla- se permite el lujo de rodar con coches que no produce en sus fábricas, como el Jaguar E-Type Roadster de primera generación. Asimismo, también tubo un McLaren F1 que compró al poco de fundar PayPal y con el que sufrió un accidente de circulación.

Tesla Roadster frontal
Tesla Roadster frontal

Precisamente un Tesla Roadster, el primero de la historia, duerme en el garaje de Larry Page, CEO de Alphabet. Por su parte, Zuckerberg se 'conforma' con un Pagani Huayra de dos millones de dólares y un motor biturbo de 730 CV. Toda una bestia para un padre de familia que presume de una vida modesta y casera.

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Pero esta competición por los gastos más locos en vehículos no puede quedarse solo en la carretera: hemos de mirar también hacia la mar. En ese sentido, Paul Allen -cofundador de Microsoft- es dueño del ‘Octopus’, hasta 2009 considerado el mayor yate que no era propiedad de un jefe de Estado. Actualmente es el octavo yate de lujo de mayor tamaño, con más de 126 metros, capacidad para dos helicópteros, piscina a bordo y dos submarinos para explorar el fondo marino. 

Equipos deportivos

Y como no es lo mismo jugar al baloncesto en la pista privada de su mansión o navegar en sus playas privadas que hacerlo a lo grande, algunos de estos milmillonarios han hecho particulares inversiones en equipos deportivos de primer nivel, con desigual rendimiento.

El más famoso de todos ellos es Steve Ballmer, quien adquirió en 2014 el equipo de baloncesto Los Ángeles Clippers por algo menos de 2.000 millones de dólares. Su marcha por la NBA desde que tomara el mando ha sido bastante poco reseñable. También en esa liga, la más importante del baloncesto mundial, compró Paul Allen los Portland Blazers.

Oracle Team USA
Airbus

Y en el mar es donde Larry Ellison, presidente y CTO de Oracle y uno de los diez hombres más ricos de la Tierra, ha hecho su propia aventura deportiva. Este empresario, visionario de las bases de datos, es propietario del mejor equipo de vela del mundo y fue el responsable de que la Copa América dejara su sede en Valencia para instalarse en San Francisco, mucho más cerca de la mansión de Ellison.

Islas privadas

Pero no nos alejamos mucho de la fortuna de Ellison porque el fundador de la segunda mayor compañía de software empresarial del mundo es también el orgulloso dueño de Lanai, una isla en Hawai que le costó nada menos que 500 millones de dólares. Dentro de esta isla de 88.000 acres de terreno hay dos hoteles de lujo, campos de golf y 3.000 habitantes que trabajan en exclusiva para él.

La compra más costosa de Ellison fue en 2012 cuando compró el 98% de la isla hawaiana de Lanai.
Forest & Kim Starr/Wikimedia Commons

Hawai es un destino reiterativo para los grandes líderes tecnológicos. Sin llegar a comprarse la isla entera, Mark Zuckerberg también adquirió una propiedad de 284 hectáreas en la costa norte de la isla hawaiana de Kauai, incluyendo una playa privada de 233 metros de arena. A su vez, Michael Dell, fundador de Dell Technologies, pasa sus vacaciones en la "Residencia Raptor" en la Isla Grande, también en ese archipiélago.

Obras benéficas

En un país con un Estado del Bienestar tan inexistente y que deja tanto que desear como es Estados Unidos, no es de extrañar que gran parte de la fortuna de estas mentes brillantes se vaya a obras benéficas, tanto dentro como fuera de sus fronteras.

La práctica totalidad de ellos contribuye de forma destacada con ONG de carácter local tanto en la zona de la bahía de San Francisco como de distintos puntos de EEUU, además de subvencionar becas universitarias en las mejores instituciones del país (en la mayoría de los casos a través de fundaciones o de sus propias empresas). Por no contar que todos y cada uno de los líderes tecnológicos forma parte de la lista de donantes de al menos uno de los grandes partidos políticos (demócratas principalmente).

Bill y Melinda Gates
Bill y Melinda Gates Ted S. Warren/AP

Pero si hay un rostro que destaca por encima de los demás en esto de la filantropía, ese es el de Bill Gates. Junto a su esposa Melinda crearon una fundación homónima, a la que han donado nada menos que 35.800 millones de dólares en acciones de Microsoft. A través de esta entidad ha destinado fondos a la lucha contra las enfermedades contagiosas en África, a la investigación del Alzheimer o el desarrollo de programas de prevención de enfermedades en lugares subdesarrollados, como la potabilización de aguas o la gestión de residuos.

Y más gastos locos

Hasta aquí la parcela de gastos comunes, si eres un milmillonario. Pero como buen genio que se precie, en ocasiones puede que se te vaya un poco la cabeza con ideas algo peregrinas (y que cuestan un riñón).

Por ejemplo, el cofundador de Google -Sergey Brin- se dejó 300.000 dólares en un proyecto de tres meses para crear una hamburguesa de carne sintética, replicando las más de 20.000 células madre del músculo de una vaca.

Por su parte, Jeff Bezos ha dilapidado 40 millones de dólares en construir un reloj que será capaz de ‘dar la hora’ durante los próximos 10.000 años. Una aventura prodigiosa, que tiene como objetivo hacer pensar a la gente sobre el paso del tiempo y la evolución de la civilización humana, pero que estará bien resguardada en su mansión de Texas.

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