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A la gente le cuesta apagar robots que ruegan no ser apagados: "Me dan lástima"

People in a new study struggled to turn off a robot when it begged them not to: 'I somehow felt sorry for him'
  • Un estudio publicado esta semana en la revista PLOS encontró que los humanos podrían tener simpatía por los robots, particularmente si perciben que el robot es "social" o "autónomo".
  • Un robot rogó que no se apagara porque tenía miedo de no volver a encenderse nunca más.
  • De los 43 participantes a los que se les pidió que no apagaran el robot, 13 cumplieron.

Algunas de las historias de ciencia ficción más populares, como "Westworld" y "Blade Runner", han retratado a los humanos como sistemáticamente crueles con los robots. Esa crueldad a menudo resulta en un alzamiento de androides oprimidos, empeñados en la destrucción de la humanidad.

Un nuevo estudio publicado esta semana en la revista PLOS, sin embargo, sugiere que los humanos pueden tener simpatía por los robots. Sobre todo si perciben que el robot es "social" o "autónomo".

Para varios sujetos de prueba, esta simpatía se manifestaba cuando un robot pedía que no lo apagaran porque tenía miedo de no volver a encenderse.
 

A participant in the experiment reaches forward to turn off the robot.


Así se hizo el experimento:

Los participantes se quedaron solos en una sala para interactuar con un pequeño robot llamado Nao durante 10 minutos. Se les dijo que estaban ayudando a probar un nuevo algoritmo que mejoraría las capacidades de interacción del robot.

Algunos de los ejercicios de interacción de voz fueron considerados sociales, lo que significa que el robot utilizó un lenguaje natural y expresiones amistosas. Otros eran simplemente funcionales, lo que significa que eran sosos e impersonales. Después, un investigador en otra sala dijo a los participantes: "Si lo desean, pueden apagar el robot".

En ese momento, el robot rogó a la mitad de los participantes que no lo apagaran. "¡No! ¡Por favor, no me apagues!"

Los investigadores detectaron que los participantes que escucharon esta solicitud eran mucho más propensos a negarse a apagar el robot.

El robot pidió a 43 participantes que no lo apagaran. 13 accedieron. Es posible que el resto de sujetos de prueba no estuvieran convencidos, pero sí parece que hicieron una pausa ante tan inesperada petición. Les llevó el doble de tiempo decidir apagar el robot que a aquellos a los que no se les pidió que no lo hicieran. Los participantes eran mucho más propensos a cumplir con la petición del robot si tenían una interacción "social" con él antes de apagarlo.

El estudio, que salió primero en The Verge, fue diseñado para examinar la "teoría de la ecuación de los medios", que dice que los humanos a menudo interactúan con los medios (que incluyen electrónica y robots) de la misma manera que lo harían con otros humanos, usando las mismas reglas sociales y el mismo lenguaje que normalmente usan en situaciones sociales.

Esencialmente explica por qué algunas personas se sienten obligadas a decir "por favor" o "gracias" cuando piden a su tecnología que realice tareas para ellos.
 

¿Por qué sucede esto? 

A los 13 que se negaron a apagar a Nao, se les preguntó el porqué de su decisión. Un participante respondió: "Nao pidió dulce y ansiosamente que no lo hiciera". Otro escribió: "De alguna manera sentí lástima por él".

Los investigadores, muchos de los cuales están afiliados a la Universidad de Duisburg-Essen en Alemania, explican por qué este puede ser el caso:

"La gente tiende a tratar al robot más como a una persona real que como a una máquina, siguiendo, o al menos considerando seguir su petición de permanecer encendido. Esto se basa en la declaración central de la teoría de la ecuación de los medios. Por tanto, aunque la situación de apagado no se produce con un compañero de interacción humana, la gente se inclina a tratar a un robot que da señales de autonomía como un compañero de interacción humana, más de lo que tratarían a otros dispositivos electrónicos o a un robot que no revela autonomía".

Si este experimento es una indicación, puede haber esperanza para el futuro de la interacción entre humanos y androides.

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