La ley de 'riders' dibuja una nueva normalidad para Glovo, Deliveroo o Uber Eats: qué puede pasar a partir de ahora según repartidores, sindicatos y empresarios

Glovo copa la lista de financiación en España durante los 6 primeros meses de 2021.
Glovo copa la lista de financiación en España durante los 6 primeros meses de 2021.

Reuters

  • Deliveroo, Glovo, Stuart y Uber Eats y las asociaciones de repartidores que reclaman ser autónomos rechazan la ley, mientras que Just Eat o Deelivers apoyan la medida mientras los sindicatos y Riders X Derechos aseguran que "queda mucho por hacer".
  • “Las pequeñas ciudades dejarán de ser rentables y veremos una salida y adaptación de servicios que generará nuevas oportunidades de negocio para otros agentes”, anticipa el responsable en España de Mox, una startup logística de última milla seguida de cerca por los fondos que cuenta solo con repartidores asalariados.
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La ley de riders ya es una realidad. El mismo día en que se cumplían 2 meses de que el Gobierno y los agentes sociales acordasen el contenido de esta medida siguiendo la doctrina establecida en la sentencia del Tribunal Supremo que consideraba a los repartidores de Glovo como falsos autónomos, el Consejo de Ministros la ha aprobado como proyecto de ley, lo que permitirá que los partidos incluyan enmiendas durante su tramitación parlamentaria.

Sin embargo, tras la aprobación de esta nueva normativa que regula las condiciones laborales de los trabajadores de reparto a domicilio de las plataformas digitales, las principales reacciones a esta nueva normativa no han llegado del ámbito parlamentario, sino de las propias plataformas y otras empresas del sector, las asociaciones que representan a los riders y los sindicatos, mostrando una amplia división de opiniones entre sus distintas posturas.

Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se anticipó a posibles críticas. "Los trabajadores no deben temer los cambios tecnológicos y las empresas no deben temer a los derechos laborales", ha afirmado, destacando que la mayoría de las empresas cumplen las normas y que era necesario atajar la competencia desleal y cumplir las resoluciones de los tribunales.

'Riders' asalariados, autónomos y falsos autónomos: así son sus condiciones laborales, según los propios repartidores

Sin embargo, los 2 principales elementos de la ley de riders, la presunción de laboralidad de los repartidores y la aplicación del derecho de información a los empleados sobre las herramientas algorítmicas que afecten al desempeño de su trabajo, que se aplicará a todas las plataformas digitales y no solo a las de reparto de comida a domicilio, han generado críticas a la medida, al igual que el plazo de 3 meses que se concede a las empresas para adaptarse a la nueva normativa.

Glovo, Deliveroo, Stuart y Uber Eats se oponen; Just Eat, Mox o Deelivers, están a favor

Por el lado de las plataformas digitales, la división de opiniones es total entre las que no recurren a trabajadores autónomos, como Just Eat, y las que han defendido la inviabilidad de su negocio si se les obligaba a contratar a sus repartidores, como Glovo, Deliveroo, Uber Eats o Stuart, que podrían tener que asumir un coste de hasta 120 millones de euros anuales en cotizaciones sociales si sus riders adquiriesen la condición de asalariados.

Estas 4 empresas, agrupadas en la Asociación de Plataformas de Servicios bajo demanda (APS), han enviado este martes un comunicado a los medios en el que critican la medida y las condiciones en las que ha sido aprobada. "Lamentamos la aprobación, por la vía de urgencia y sin debate parlamentario, de un decreto que pone en riesgo el desarrollo de un sector que aporta más de 700 millones de euros al PIB español y que ha sido elaborado sin tener en cuenta a sus principales actores", aseguran.

"Mientras España se reivindica como nación start-up, esta es la primera ley en Europa que incluye la obligación de revelar sus algoritmos a una empresa tecnológica", critican desde la APS, destacando que la ley de riders se ha aprobado mientras la Unión Europea sigue elaborando su normativa sobre el empleo en plataformas digitales, por lo que acusan al Gobierno de añadir incertidumbre al desarrollo de la economía digital en España.

Por su parte, David Guasch, director de Stuart en España, ha criticado también la nueva ley, asegurando que se trata de un "fracaso" del diálogo social "que pone en peligro 15.300 empleos" y que la CEOE no ha apoyado a las plataformas, a las que denuncia que se ha excluido de la negociación. Pese a que reconoce que se adaptarán a la nueva ley, Guasch critica que revelar sus algoritmos supone una vulneración del secreto comercial que prevé que dañe la competitividad del sector digital.

De hecho, las críticas desde estas empresas a la patronal no son una novedad y ya provocaron que Glovo abandonase a finales de abril la CEOE, alegando "reiterada omisión de representación" tras el acuerdo para la ley, como recuerda a Business Insider España Badr Eddine, presidente de la Asociación Autónoma de Riders (AAR), que atribuye esta decisión a que "la CEOE ha preferido apoyar a Telefónica y Endesa que a Glovo" para que la ley se ciñese solo a las plataformas de reparto a domicilio.

Mientras, Just Eat ha mostrado una opinión totalmente opuesta a la de sus principales rivales tras anunciarse la aprobación de la ley. "Desde Just Eat Takeaway.com celebramos la nueva regulación, ya que genera la seguridad jurídica necesaria para operar con 2 principios fundamentales: garantizar los derechos de los repartidores dándoles un contrato de trabajo y asegurar que todos los operadores del sector desarrollen su actividad bajo las mismas reglas", reza su comunicado. 

Just Eat ha destacado además que el modelo de contratación de repartidores por cuenta ajena que incluye la ley es el que aplica su plataforma en más de 160 ciudades de Europa. "Refuerza la necesaria protección jurídica de los trabajadores y sitúa a nuestro país como un referente europeo", ha señalado la compañía, destacando que han participado en el debate regulatorio y que todavía "queda mucho camino por recorrer para el desarrollo de la economía digital".

También ha respaldado la ley de riders Adrián Pena, CEO y fundador de Deelivers, empresa que gestiona la contratación de repartidores para que presten servicios a distintas plataformas en cumplimiento con la nueva ley. “Desde nuestros inicios hemos defendido un modelo laboral que entiende que los repartidores deben ser trabajadores asalariados y que ha convivido con el modelo de trabajador autónomo durante muchos años", ha asegurado a Business Insider España

Pena ha señalado las posibilidades que ofrece la nueva normativa de repartidores tanto a las empresas como a sus empleados. "A día de hoy supone una alternativa tanto para las plataformas como para los trabajadores. Es un modelo compatible para ambos para estar dentro del marco de la nueva ley”, ha afirmado el fundador de Deelivers.

Una postura similar ha mostrado Gregorio López Martos, el CEO del Grupo Mox, una startup logística de última milla que cuenta solo con repartidores asalariados desde sus inicios. "La existencia de una legislación que regule el sector marca un antes y un después. Es necesario que todos los agentes del mercado tuviéramos un marco legislativo al que atenernos para competir en igualdad de condiciones y, sobre todo, para que los propios repartidores sepan si su situación es legal o no", ha afirmado.

Mientras, el responsable en España de Mox, Jaume Boada, ha destacado que los cambios que implica la nueva ley supondrán "una pequeña revolución" a medio plazo. “Las pequeñas ciudades dejarán de ser rentables y veremos una salida y adaptación de servicios que generará nuevas oportunidades de negocio para otros agentes”, ha apuntado, lo que podría impactar en Mox, que cuenta con más de 1.000 repartidores asalariados con los que reparte para clientes como Día, Alsea o Just Eat.

Las asociaciones de repartidores rechazan la ley, los sindicatos y Riders X Derechos la consideran insuficiente 

Entre los trabajadores de reparto y las distintas asociaciones y colectivos que les representan, la división de opiniones es todavía más palpable. En el caso de los sindicatos CCOO y UGT, que participaron en su elaboración, hay críticas a la insuficiencia de la ley aprobada, señalando que solo se regula a los riders de empresas digitales de comida a domicilio y no a los de todas las plataformas de otros sectores de la nueva economía digital.

Así, desde UGT, su secretario general, Pepe Álvarez, ha asegurado que la aprobación de la norma es una gran noticia, pero ha criticado que la ley se queda corta. "El acuerdo es muy importante. No es lo que nosotros queríamos, pero nos parece que abrimos una puerta importante", ha asegurado este martes en una entrevista a TVE, mientras que su sindicato ha reclamado en un comunicado una regulación más completa de las plataformas digitales y la derogación de la reforma laboral.

Por su parte, Carlos Gutiérrez, secretario de Juventud y Nuevas Realidades del Trabajo de CCOO, ha destacado que el acuerdo de los agentes sociales con el Gobierno ha dado lugar a una ley positiva, por reforzar la laboralidad de los repartidores, sus derechos laborales y la transparencia en el uso de algoritmos, aunque ha puntualizado que la norma se queda corta. "Este texto no es suficientemente ambicioso", ha destacado, en referencia a la regulación de otras plataformas.

Desde Riders X Derechos, Núria Soto ha señalado a Business Insider España que la nueva ley es un paso insuficiente. "España se ha tomado como ejemplo de muchos países por la cantidad de sentencias a nuestro favor que ponen en evidencia que no hay ningún tipo de inseguridad jurídica; teniendo al Supremo de base, se le dejaba al Gobierno una oportunidad para ir más allá de los riders, que tenía sentido si entendemos que esto no es un problema sectorial, sino de modelo económico", ha afirmado.

Soto ha destacado que la ley tiene aspectos incompletos, como la regulación de los algoritmos, que considera que es una medida positiva pero que solo beneficiará a aquellos repartidores que cuenten con comités de empresa. "Para tener comité de empresa y que el sindicato pueda acceder al algoritmo primero, los trabajadores tienen que ser reconocidos como trabajadores", ha recalcado, señalando la importancia de los algoritmos para poner en evidencia la naturaleza de la relación laboral.

Núria Soto ha defendido la conveniencia de que esta ley viniese acompañada por la derogación de la reforma laboral, para evitar que las plataformas pasen de su actual modelo a uno centrado en subcontrataciones, como explica que sucede en Just Eat. Además, ha criticado que retrasar hasta agosto la entrada en vigor de la ley implica el riesgo de despidos ante la bajada de demanda y ha denunciado que no se ha tenido en cuenta a las personas indocumentadas que trabajan como riders.

Mientras, otras asociaciones, como la Asociación Profesional de Riders Autónomos (APRA) y Repartidores Unidos, han convocado manifestaciones este martes para pedir a los diputados que no aprueben la ley de riders cuando llegue al Congreso. El presidente de APRA, Jordi Mateo, ha criticado que la ley les discrimina al prohibirles ser autónomos y que ha sido redactada a sus espaldas, además de dejar indefensos a los inmigrantes pendientes de regularizar que trabajan como repartidores.

Por su parte, Badr Eddine, presidente de la AAR, ha asegurado a Business Insider España que asociaciones como la suya, que reclaman que se les permita trabajar como autónomos, son mayoría en el sector y han sido excluidos de la elaboración de la ley. "Nos han excluido de la mesa del diálogo social y no han tomado en consideración nuestras reivindicaciones ni nuestros consejos porque el Gobierno ha tenido una agenda política que cumplir y nos han sacrificado".

Eddine ha asegurado que la ley traerá "desgracias y precariedad" a su colectivo, generalizando el modelo de subcontrataciones similar al de Just Eat, que ha explicado que implica contratos precarios de apenas 15 horas semanales, y provocando que Glovo, Deliveroo y Uber Eats estudien prescindir de "por lo menos" un 70% de sus repartidores. "No pueden afrontar ni los costes de la Seguridad Social ni la necesidad de mercado, por lo que la mayoría de nosotros nos veremos en el paro", añade.

El presidente de AAR ha detallado que esa situación ya se dio en Ginebra, donde un tribunal obligó a Uber Eats a contratar asalariados y provocó que la plataforma prescindiese del 70% de su flota. Además, Eddine ha criticado el "interés partidista" de Yolanda Díaz, asegurando que la ley no fue aprobada antes por intereses electorales en la Comunidad de Madrid y que el Ministerio de Trabajo se niega a recibirles, aunque ha precisado que sí han mantenido reuniones con el de Economía.

Badr Eddine ha destacado que la AAR y otras 3 asociaciones han remitido una carta al comisario europeo de empleo, Nicolas Schmidt, reclamando su intervención para frenar la ley de riders. Además, ha negado que su asociación y las que defienden el modelo autónomo estén bajo el control de las plataformas, como defienden los sindicatos y Riders X Derechos, asociación a la que Badr acusa de estar formada por afiliados de Podemos y de financiarse con dinero público del Ayuntamiento de Barcelona.

Del mismo modo, el presidente de la AAR ha criticado a los sindicatos de no negociar la inclusión de los riders en el convenio de mensajería, sino en el de hostelería, que incluye sueldos más bajos, y la patronal CEOE por "sacrificar" a los repartidores en beneficio de compañías como Endesa o Telefónica, que han conseguido evitar la regularización de sus instaladores, que también se rigen por plataformas.

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