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El Gobierno se enroca con la tasa Google: la ministra de Economía dice que "no renuncian" al impuesto, aunque hace falta un Gobierno estable para aprobarla

Nadia Calviño
Nadia Calviño, ministra de Economía Marta Fernández Jara - Europa Press
  • “Nosotros no renunciamos y tenemos la intención de volver a poner sobre la mesa la creación de un impuesto sobre determinados actividades digitales”, ha dicho Nadia Calviño, ministra de Economía.
  • "Es fundamental desarrollar un marco internacional para esta imposición, pero que si no es posible llegar a un acuerdo en el G20 y la OCDE, acuerdos que nosotros estamos impulsando muy directamente, habrá que hacerlo a nivel europeo y si no a nivel nacional” ha apuntado a los periodistas después de inaugurar el 33 encuentro de Economía Digital que organiza Ametic en Santander en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.  
  • Calviño ha recordado que el Ejecutivo ya comenzó con la tramitación de este impuesto en la anterior legislatura y que es necesario formar Gobierno para poder avanzar en este tema. 
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La tasa Google seguirá adelante, aunque para eso hace falta un Gobierno estable. “Nosotros no renunciamos y tenemos la intención de volver a poner sobre la mesa la creación de un impuesto sobre determinados actividades digitales”, ha dicho Nadia Calviño, ministra de Economía.

Calviño ha recordado que este gravamen ya había sido aprobada por el consejo de ministros, pero que la legislatura se vio truncada por el bloque de los presupuestos, por lo que se paró la tramitación legislativa.  

“Es fundamental desarrollar un marco internacional para esta imposición, pero que si no es posible llegar a un acuerdo en el G20 y la OCDE, acuerdos que nosotros estamos impulsando muy directamente, habrá que hacerlo a nivel europeo y si no a nivel nacional” ha apuntado a los periodistas después de inaugurar el 33 encuentro de Economía Digital que organiza Ametic en Santander en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.  

Precisamente, esta asociación fue una de las críticas cuando se aprobó por el consejo de ministros esta nueva imposición fiscal. Ametic en aquel momento señaló, según recoge Business Insider, que este nuevo gravamen impactaría "negativamente" en la economía. 

Lo que no ha precisado es si el acuerdo acordado en el G7 entre Francia y Estados Unidos podría replicarse en España. Ambos gobiernos acordaron en Biarritz que si cuando se apruebe la tasa internacional esta supone una menor cantidad para las compañías, las empresas podrían tener derecho a una devolución de lo pagado vía créditos fiscales. 

Leer más: Francia y Estados Unidos llegan a un acuerdo sobre la tasa Google francesa: esto es lo que debes saber

“No podemos renunciar a tener una estructura justa de imposición digital porque las empresas de la economía tradicional o fascia si están pagando impuestos allí donde se presta la prestación del servicio, se trata de una adaptación que creo que cuenta con un apoyo muy amplio de toda la sociedad” ha dicho Calviño. 

La conocida como Tasa Google, que en términos oficiales se denomina Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales (IDSD) se aprobó en consejo de ministros en enero. El objetivo era adaptar el marco fiscal para gravar con un 3% a aquellas plataformas tecnológicas que cuenten con unos ingresos anuales de 750 millones de euros con una facturación superior a los tres millones de euros en España.

Un impuesto similar al que acabó aprobando Francia y que se ha visto afectado por la ira de Estados Unidos, cuyo presidente Donald Trump amenazó con devolver la maniobra con un impuesto al vino francés.  Finalmente, en la reunión del G7 de hace unos días los presidentes de ambos países llegaron a un acuerdo

La aprobación de estos impuestos nacionales para gravar a las plataformas digitales se produce en un contexto donde existe una negociación internacional en el marco del G20 y de la OCDE para tratar de crear un impuesto internacional que adapte el marco normativo a las empresas del siglo XXI. Sin embargo, como casi todas las iniciativas donde es necesaria la cooperación internacional, las negociaciones avanzan lentamente. 

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