Europa presentará en cualquier momento su nueva directiva para regular a las tecnológicas: los principales desafíos legales para Google, Apple, Amazon y Facebook

Careta de Jeff Bezos, CEO de Amazon.
Careta de Jeff Bezos, CEO de Amazon.
REUTERS/Michele Tantussi
  • Europa puede presentar su nueva Directiva de Servicios Digitales en cualquier momento, y las grandes tecnológicas como Google, Apple, Facebook y Amazon están en el foco.
  • La nueva norma pretende fomentar la competencia y las gigantes tendrán que compartir sus datos con sus rivales más pequeños, además de atenerse a nuevos reglamentos.
  • Google y su posición en el mercado publicitario, Apple y el cansancio de los competidores de sus servicios, Facebook y la privacidad y Amazon y sus precios, en el candelero.
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Europa le va a cerrar el cerco a las grandes tecnológicas antes de que acabe el año. 

La Comisión Europea propondrá durante el último trimestre de 2020 la nueva Ley de Servicios Digitales con las que obligará a las multinacionales a compartir parte de sus datos con sus pequeñas competidoras. El Viejo Continente está decidido a acabar con el monopolio digital de compañías estadounidenses.

La nueva Digital Services Act ya ha superado su período de exposición pública y recabado el feedback de muchos agentes sociales y empresariales de todo el globo. Que las gigantes compartan sus datos solo es la punta de iceberg: la Comisión Europea incluye un paquete de medidas con esta norma que podría cambiar todo el panorama de la economía digital en los países miembros.

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Además, la publicación de esta nueva normativa europea es un paso más en la tensión que viven desde hace años Silicon Valley y Bruselas. La Comisión Europea ha impuesto multas millonarias a las tecnológicas californianas, como Facebook, Apple o Google. A la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, y al comisario de Mercado Interior, Thierry Breton, no les tiembla el pulso.

Un paso más en esa tensión que no parará ahí: la Comisión Europea ya ha advertido que en 2021 será el año en el que plantee su propia tasa Google en caso de que en el marco de la OCDE no se alcance ningún acuerdo. Entre tanto, países como Francia y España ya tienen sus impuestos aprobados. La tasa Google española entrará en vigor a mediados de enero del año que viene.

Las compañías tecnológicas que más damnificadas se verán cuando prospere la Ley de Servicios Digitales son las conocidas como GAFA, acrónimo de Google, Apple, Facebook y Amazon. Ya han tenido sus más y sus menos con las autoridades estadounidenses, después de que una comisión de la Cámara de los Representantes de aquel país culminase una investigación de meses zanjando que las cuatro disfrutan de una situación de monopolio en sus respectivos negocios.

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La ley también llega en un controvertido año 2020 que, pandemia aparte, también ha visto cómo resurgía el debate de las cuotas que cobra Apple por vender servicios y aplicaciones a través de sistemas operativos como iOS; o cómo la Administración Trump presionó para que redes sociales extranjeras como la china TikTok operasen en su suelo bajo la servidumbre de una tecnológica estadounidense.

Así están afrontando estas GAFA las regulaciones e imposiciones que están llegando por parte de Europa, y así afrontarán la nueva normativa de Servicios Digitales.

Dominio en el mercado publicitario y multas millonarias: Google

El CEO de Google, Sundar Pichai, en una foto de archivo.
El CEO de Google, Sundar Pichai, en una foto de archivo.
REUTERS/Jim Young

El gigante del buscador tiene un largo historial de conflictos con las instituciones europeas. En febrero de este año comenzó el primero de los tres juicios que dirimirán si las sanciones por valor de 8.200 millones de euros contra Google y su matriz, Alphabet, son aplicables.

En concreto, son 3 sanciones. La primera, al ser acusada de aventajar los servicios de Google Shopping sobre competidores menores. El segundo por favorecer sus aplicaciones en terminales con Android. La tercera, por abuso de posición dominante en el mercado publicitario.

Este verano, durante el período de exposición pública de la nueva Ley de Servicios Digitales, Google remitió un extenso comunicado en el que advertía de los riesgos que podría suscitar esta nueva normativa. Por ejemplo, "los derechos fundamentales" que se podrían ver afectados si las grandes tecnológicas "deben priorizar la rapidez al eliminar contenidos o ser cuidadosos a la hora de tomar esas decisiones".

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Una de las cuestiones que regulará precisamente esta nueva normativa es que las tecnológicas se hagan responsables de los contenidos que se publican en ellas. Google, junto con Facebook y Twitter, ya han pedido que esto no sea así. También perseguirá las prácticas monopolísticas por las que los fabricantes preinstalan sus apps en los móviles que venden.

No solo Europa escruta a Google. Autoridades de protección de datos de países miembros le siguen de cerca la pista. La belga, por ejemplo, impuso una sanción de 600.000 euros hace unos meses al buscador por vulnerar el derecho al olvido de un político. Italia abría hace unas semanas una investigación por presunto monopolio en el mercado publicitario, algo por lo que ya fue sancionado en Francia.

Google es consciente de que lo suyo con la UE no es precisamente un idilio, y la tensión ha vuelto a recrudecerse ahora que se ha filtrado un documento interno de la compañía en el que se detalla cuál es su estrategia para combatir el intento regulatorio europeo.

Impuestos y las denuncias de Spotify: Apple

El CEO de Apple, Tim Cook
El CEO de Apple, Tim Cook

Reuters

El afán regulatorio europeo responde, entre otras cosas, al entramado fiscal que las grandes tecnológicas han desarrollado en el Viejo Continente para eludir el mayor número de impuestos posibles. La Unión Europea falló contra Apple, y exigió al fabricante del iPhone que devolviese 13.000 millones de euros en impuestos no pagados a Irlanda, país que nunca mostró mucho interés en el caso: más bien al contrario.

De hecho, el Tribunal de Justicia de la UE acabó fallando este verano que Apple no tendría que devolver esa cantidad. Ahora, la comisaria Vestager se veía en la compleja situación de reexaminar el caso o aceptar el fallo judicial.

Al igual que Apple, Google, Facebook y otras tantas tecnológicas —como Booking o Microsoft, que demandan un marco de actuación más concreto para la nueva Ley de Servicios Digitales—, la tecnológica ha presentado un escrito con su postura ante la nueva normativa.

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A Apple, en concreto, le preocupaba que la nueva regulación abordase demasiados frentes y no concretase demasiado cómo podrá ofrecer la suficiente flexibilidad como para permitir "contenidos diversos" a tenor de que las tecnológicas tendrán que responsabilizarse incluso de los contenidos que publiquen los usuarios.

Rakuten y Spotify han unido fuerzas y han solicitado a la UE que investigue a Apple por monopolio. Los motivos son muy similares a la multa que se está dirimiendo en la justicia contra Google: critican a la compañía por priorizar sus servicios, como Apple Music, frente al de sus competidores. La Cámara estadounidense vio claro que había monopolio.

Eso no va a frenar a los de Cupertino, y menos después de que hayan anunciado Apple One, un producto que centraliza los pagos en una sola cuota de varios de sus servicios con una rebaja muy competitiva.

Por si pocos fueran sus frentes, Apple también se negó a aceptar la idea de regular, por parte de Europa, el crear un cargador universal.

Envío de datos europeos a EEUU y la privacidad en Facebook

Mark Zuckerberg, CEO de Facebook.
Mark Zuckerberg, CEO de Facebook.
REUTERS/Erin Scott

Lo decía hace escasas semanas el comisario de Mercado Interior, Thierry Breton: Europa se ha perdido la primera oleada de los datos, la de los datos personales. No se puede permitir perder la segunda oleada, la de los datos industriales.

Solo unas pocas estadounidenses capitalizan el mayor flujo de datos del mundo entero. Y Facebook está en esa cesta, con sus más de 2.200 millones de usuarios participando en la mayor red social del globo. Por eso, Facebook, que también se ha visto señalada por el Congreso de EEUU, está en la picota. Por eso, y porque ya ha protagonizado escándalos como el de Cambridge Analytica.

En sus alegaciones a la nueva regulación, Facebook considera que sin "la suficiente armonización" y sin un "conocimiento profundo" del sector y sobre cómo mejorar el Mercado Único, la Unión Europea podría poner palos en las ruedas "a la capacidad de innovación, a la habilidad para escalar y podría forzar muchas deslocalizaciones fuera de la UE".

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Este verano también fue noticia la publicación del fallo del TJUE sobre el convenio para enviar datos de usuarios europeos a Estados Unidos. El marco legal se conocía como Privacy Shield —escudo de la privacidad— y la sentencia estima que el tratamiento de datos que se da en EEUU a los datos no cumple con los mismos escrúpulos y estándares.

El falló llegó tras las denuncias que interpuso noyb, una asociación de activistas en defensa de la privacidad europeos. Después de la sentencia, plataformas como Facebook —que también posee WhatsApp e Instagram— siguieron desviando datos de sus usuarios a EEUU alegando que estaban haciendo uso de otro marco legal, las SCC, cláusulas contractuales "estándar".

Estas SCC son el mecanismo legal que utilizan las compañías para enviar datos de usuarios europeos a terceros países no comunitarios, siempre y cuando estos cumplan los estándares europeos.

Ahora el balón está en el tejado de los reguladores nacionales: los organismos de control y protección de datos de cada estado miembro. El primero en tomar la iniciativa ha sido el irlandés y Facebook ha llegado a amenazar con marcharse de Europa por esta razón.

Abuso de terceros vendedores y espionaje a trabajadores: Amazon

El fundador y CEO de Amazon, Jeff Bezos.
REUTERS/Kimberly White

El gigante del retail es una de las multinacionales tecnológicas con más frentes abiertos ahora mismo en Europa. Alemania, por ejemplo, está investigando si sus políticas de precio pueden incumplir alguna norma antimonopolio, un extremo que contempla la propia Comisión Europea desde hace más de un año. El Congreso de EEUU ya da por constatado que Amazon practica ejercicios anticompetitivos contra los vendedores que utilizan su plataforma.

La Comisión Europea ha abierto hace apenas unos días una investigación contra la plataforma por esa misma razón. En España, varios empresarios han denunciado al gigante por impagos valorados en cerca de un millón de euros.

También tiene frentes abiertos en otros ámbitos, como el del consumidor o el laboral. En el primero, una asociación europea de consumidores determinó este verano que plataformas como Amazon deberían responsabilizarse de los productos defectuosos o peligrosos que se venden mediante su marketplace, a pesar de que estos sean provistos por terceros usuarios.

En el segundo campo, también este año se han registrado peticiones para que los eurodiputados investiguen desde Bruselas si Amazon espía a trabajadores para evitar que se sindicalicen. Pocos días después de conocerse esta demanda, una filtración reveló que Amazon utilizaría incluso un software para tal fin.

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Precisamente la pandemia de coronavirus ha hecho que las instituciones europeas escruten con mayor intensidad este tipo de plataformas, tras darse casos de subidas abusivas de precios en productos como mascarillas, o la venta de productos que declaraban falsamente ser milagrosos contra el COVID-19.

La Comisión Europea ya ha anunciado sus movimientos contra las tecnológicas como Amazon, y países como Francia o Países Bajos también han hecho lo propio. Todo, en un marco en el que durante los últimos años, la Administración Trump ha practicado un proteccionismo por el cual ha llegado a amenazar con la implementación de nuevos aranceles en caso de que prosperase una tasa Google a nivel global en la OCDE.

Ahora, está por ver si ocurrirá lo mismo con la Administración Biden.

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