La gran banca minimiza el riesgo de impagos hipotecarios porque ve un escenario totalmente diferente a 2008 y aboga por la negociación individual

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  • En las últimas presentaciones de los resultados de la gran banca, el devenir hipotecario ha sido una de las preguntas recurrentes a los altos directivos. La respuesta generalizada ha sido la misma: por el momento no se están percibiendo dificultades en los pagos. 
  • No estamos en el mismo escenario que en 2008. Este es el mantra que han repetido los banqueros en los últimos días. 

Suben los tipos de interés y con ellos subirán las cuotas hipotecarias de quienes la hayan contratado a tipo variable. 

En los últimos meses, la imparable subida del Euríbor —el indicador al que están indexadas la gran mayoría de hipotecas a tipo variable en España— ha hecho que la conversación tanto particular, como política, gire en torno a cómo afrontarán los hogares estas cuotas más caras.  

En un contexto de galopante inflación, con fuertes subidas en las facturas energéticas y en la alimentación, puede complicar las cuentas de los hogares. 

Los bancos, sin embargo, cierran filas alrededor de la idea de que no será para tanto. En las últimas presentaciones de los resultados de la gran banca, el devenir hipotecario ha sido una de las preguntas recurrentes a los altos directivos. 

La respuesta generalizada de Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell y Bankinter ha sido la misma: por el momento no se están percibiendo dificultades en los pagos. 

La morosidad está controlada, aseguran, y aunque pueda haber repuntes del indicador en el futuro, por el momento no los hay. No estamos en el mismo escenario que en 2008. Este es el mantra que han repetido los banqueros en los últimos días. 

La mayoría de nuevas hipotecas son a tipo fijo

Hay que tener en cuenta varios factores que pueden explicar esta situación. Por un lado, en los últimos años, los bancos han promocionado la oferta hipotecaria a tipo fijo, por los que el porcentaje de hipotecas nuevas de este tipo supera el de hipotecas a tipo variable, el que tradicionalmente se había estado firmando, sobre todo, antes de la anterior crisis financiera. 

En el caso de Santander, el consejero delegado de la entidad, José Antonio Álvarez apuntó en la rueda de prensa posterior a los resultados que aunque actualmente su cartera tiene un componente con mayor peso de las hipotecas variables, un 75%, se tratan de créditos antiguos; mientras que en las nuevas contrataciones ha predominado el tipo fijo. 

La banca trata de evitar el fondo de rescate de hipotecas, que no convence a los expertos, y busca alternativas para evitar impagos

Una mujer revisa los documentos de una hipoteca.

Algo similar a lo que dijo el consejero delegado de BBVA en la rueda de prensa de resultados, donde descartó que el encarecimiento de las hipotecas se pueda convertir en "un problema excesivamente grave" en España. 

En este sentido, cifró en un 80% el porcentaje de las hipotecas firmadas en España en los últimos 5 años a tipo fijo, por lo que no se verán afectadas por el Euríbor, y las hipotecas que se contrataron hace más tiempo sufrirán una subida "moderada", dado que ya han amortizado la mayor parte de los intereses del crédito inicial. 

Los datos de CaixaBank van en la misma dirección, el 72% de la cartera adquisición vivienda constituida en los últimos 7 años es a tipo fijo. En 2022, el tipo fijo supuso más del 90% de los préstamos que se concedieron. 

Sabadell también apuntaba la misma idea en la presentación de resultados. El consejero delegado de la entidad, César González-Bueno, señalaba que el número de hipotecas en riesgo en España por la subida de tipo y del Euríbor no es "significativo" y que, desde 2016, el 75% de la nueva producción hipotecaria es a tipo fijo, por lo que "no están sufriendo los aumentos".

María Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter, explicó que si bien el "cliente tipo" de Bankinter cuenta con un nivel económico medio-alto y, por tanto, tiene mayor capacidad de ahorro para afrontar ciclos económicos difíciles, en el caso de que se presenten clientes con dificultades para afrontar el pago de su hipoteca por la subida del Euríbor y la inflación, el banco les ayudará. 

Los datos del empleo y la subida de los tipos 

Otro de los factores a los que se aferran los bancos es el relativo al paro, los directivos fían al empleo como catalizador del pago de las hipotecas. Si se mantienen los niveles de actividad, los banqueros consideran que los hipotecados harán frente a sus cuotas. 

En plena explosión de la burbuja inmobiliaria, el paro se disparó y acabó superando los 6 millones de desempleados. Las perspectivas en este terreno, por el momento, son diferentes. Los ERTE aprobados en la pandemia minimizaron los efectos de la crisis sumados a los créditos ICO avalados por el Estado. 

Esto se refleja en las cifras, la última encuestas de población activa (EPA) mostró que el número de parados se sitúa por debajo de los 3 millones de personas.  

A esto hay que sumar, que a pesar de la fuerte subida de tipos de interés, los datos difieren en gran medida. En 2008, los tipos de interés estaban en máximos con cifras del 5%; ahora, tras la última subida se situará en niveles del 2%. 

Quizá el problema ahora no es tanto el nivel de los tipos como la brusquedad con la que han subido. De estar en negativo, las dos últimas subidas del BCE han acelerado el incremento en 0,75 puntos básicos de golpe para tratar de frenar la inflación, que es el mandato final que tiene el regulador europeo. 

Sin embargo, la cadena de transmisión entre las decisiones del BCE y la economía real lleva un tiempo en trasladarse y los economistas advierten de que mientras que la subida de las cuotas hipotecarias puede ser más rápida, la bajada de la inflación puede prolongarse. 

A esto, se suma que los salarios no están subiendo, en muchos casos con la premisa de no contribuir a efectos de "segunda ronda" que acaben empeorando la situación de inflación, pero que hacen que en la práctica el poder adquisitivo de los trabajadores caiga. 

Cuándo se notarán las turbulencias en las hipotecas 

Las hipotecas a tipo variable se suelen revisar una vez al año, en función de cuando se haya firmado el préstamo. Por lo que las hipotecas que van a empezar a ver cómo crece de forma sustancial su cuota son las que se revisen a partir de noviembre, cuando se revisarán con el dato de final de octubre, que se espera que cierre en torno al 2,6% 

Los clientes más afectados por esta subida de los tipos en el caso de las variables son aquellos que hayan firmado el préstamo recientemente porque debido al sistema de amortización son los que más notan los efectos de la subida. 

Los expertos de HelpMyCash señalan que las hipotecas que se revisen ahora lo harán con este 2,6%, sumado al diferencial pactado, mientras que hace 12 meses era del -0,477%. Si se actualiza el préstamo con el valor actual de octubre (2,63%, provisionalmente), el interés subirá en 2,617 puntos o en 3,107 puntos, respectivamente.

Ese incremento del interés encarecerá notablemente las cuotas de la hipoteca revisada. Por ejemplo, en el caso de que una persona tenga contratado un préstamo medio de 150.000 euros, a 25 años, con un interés de euríbor más 1% que se revisa anualmente. 

Si se actualiza con el valor de octubre, las cuotas se encarecerán en unos 228 euros al mes. Es decir, que habrá que pagar unos 2.735 euros más durante el próximo año, recuerdan los expertos de HelpMyCash. 

Las negociaciones para un marco común 

En este escenario de subida de las cuotas hipotecarias, la banca y el Gobierno se han sentado a negociar para tratar de encontrar un marco común. Sin embargo, el acuerdo no llega. 

Los banqueros en estas presentaciones de resultados han venido a decir, que están trabajando intensamente para conseguir los mimbres de un acuerdo común, pero que en ningún caso quieren dejar caer a los clientes. Los directivos han repetido, en varias ocasiones, que ellos quieren que los clientes paguen y que adaptarán las condiciones de las hipotecas analizando caso a caso. 

Sin embargo, el acuerdo no llega en un momento de tensión entre Gobierno y sector por el impuesto a la banca, que todavía no ha llegado a aprobarse, pero que ha creado tiranteces con un sector que considera que tuvo un papel responsable en la crisis del covid. 

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