Pasar al contenido principal

Una experta revela cuál es el mayor problema de los sistemas de conducción semiautónoma como el Autopilot de Tesla

Semi-autonomous driving systems rely on unrealistic expectations about human behavior, according to Duke professor Mary Cummings.
Semi-autonomous driving systems rely on unrealistic expectations about human behavior, according to Duke professor Mary Cummings. Beck Diefenbach / Reuters
  • Los sistemas de sistemas de conducción semiautónoma, como el Autopilot de Tesla, están diseñados para reducir el estrés a la hora de conducir mediante la automatización de tareas de conducción como acelerar, girar o frenar. No obstante, el conductor debe estar pendiente en todo momento.
  • Estos sistemas se basan en expectativas poco realistas acerca de cómo los seres humanos son capaces de prestar atención a la carretera y reaccionar rápidamente si el sistema falla y el humano tiene que tomar el control, según Mary Cummings, profesora en la Universidad de Duke que estudia la interacción entre los seres humanos y los sistemas de conducción autónomos, en declaraciones a Business Insider.
  • "No podemos mantener la atención de manera constante, especialmente en entornos aburridos como en una autopista.” Comenta. “Esperar que el ser humano sea capaz de reaccionar a tiempo cuando no está prestando atención es un gran problema."

Los sistemas de conducción semiautónoma como los que utilizan marcas como Tesla están diseñados para tomar el control del acelerador, freno y la dirección. Eso sí, bajo determinadas circunstancias y siempre con la condición de que el conductor esté atento y preparado para tomar el control en cualquier momento. Eso es un problema según Mary Cummings, profesora de la Universidad de Duke estudia la interacción entre los humanos y los sistemas de conducción semi-autónoma.

"La confianza en el ser humano para intervenir en caso de necesidad urgente es un muy alta. Difícilmente los humanos seremos capaces de reaccionar a tiempo para convertir a estos sistemas completamente seguros", afirma.

"Sistemas como el Autopilot de Tesla, el Nissan ProPilot o el Pilot Assist de Volvo se basan en unas expectaciones poco realistas de cómo el ser humano es capaz de prestar atención y reaccionar lo suficientemente rápido en caso de que el sistema falle y haga falta tomar el control."

"No podemos mantener la atención continuamente, especialmente en entornos aburridos como en una autopista. Esperar que el ser humano sea capaz de reaccionar a tiempo cuando no está prestando atención es un gran problema".

Un portavoz de Tesla nos indicó que visitásemos esta página web que describe la seguridad de sus coches y algunas de las estadísticas sobre accidentes, tanto con el Autopilot encendido como sin él.

"Creemos en una combinación de seguridad pasiva, activa y la asistencia automatizada al conductor para conseguir que no solo el conductor y los pasajeros de un Tesla estén seguros, sino todos los conductores de la carretera", se puede leer en esta sección de la web de Tesla.

Leer más: Así es el coche autónomo del ejército español

Durante el cuarto trimestre de 2018, Tesla afirma que solamente se produjo un accidente por cada 4,61 millones de kilómetros recorridos por los Tesla con el Autopilot activado, comparado con las cifras que arrojan los Tesla sin el piloto 'semi-automático' activado: un accidente por cada 2,54 millones de kilómetros. Una cifra que es positiva teniendo en cuenta la media de Estados Unidos, que dice que se produce un accidente por cada 700.000 km.

Pero Tesla no tiene en cuenta otros factores, como por ejemplo el entorno en el que se activa el Autopilot: la mayoría de su uso se produce en autopistas, el lugar donde menos accidentes se producen.

Nissan y Volvo no han respondido a la solicitud de información de Business Insider.

Hay ciertas funcionalidades 'semi-autónomas' que sí resultan interesantes para Cummings, como por ejemplo las señales que te avisan cuando el vehículo está saliendo del carril sin usar los intermitentes o el control de crucero adaptativo, capaz de acelerar y frenar en función de las condiciones de tráfico. El peligro viene cuando es el vehículo el que toma el control total de la situación a alta velocidad.

"Soy una gran fan de los sistemas de conducción autónoma a baja velocidad", añade. "Es cuando empezamos a aumentar la velocidad y el entorno no está perfectamente estructurado cuando los imprevistos pueden aparecer y el sistema deja de ser completamente seguro".

Te puede interesar