El gran problema de Tesla se llama Elon Musk

Elon Musk Tesla

Mike Windle/Getty Images; Jenny Chang-Rodriguez/Business Insider

  • Según una encuesta, muchos usuarios están renunciando a comprar coches Tesla por las declaraciones públicas de su CEO, Elon Musk.
  • Aunque Musk lo niega, los conductores han afirmado que las declaraciones racistas y antisemitas del CEO han provocado que no quieran montar uno de sus vehículos.

Parece que los problemas de ventas de Tesla no se debe a la difícil situación que está atravesando el sector de los coches eléctricos. Todo apunta que el principal responsable de que los usuarios se decanten por otras marcas es su propio CEO: Elon Musk.

Elon Musk es un hombre peculiar que siempre copa los titulares de los medios por sus declaraciones y sus actos excéntricos. Esto, durante muchos años, ha hecho que los inversores y usuarios le riesen las gracias y se lo recompensasen siendo fieles devotos de sus marcas, en especial de Tesla.

Sin embargo, en los últimos meses sus chistes han dejado de tener gracia para los consumidores, que se han alejado del gigante de los coches eléctricos para acercarse a su competencia, sobre todo a las marcas chinas como BYD, su principal rival. 

Hace unos días, la compañía informó de que sus ventas globales en el segundo trimestre cayeron un 4,8% respecto al mismo periodo del año anterior, después de una caída del 8,5% en los tres primeros meses del año.

Sin embargo, Musk siempre ha mantenido siempre que sus declaraciones públicas y su imagen no afectan a las ventas de Tesla. "Fabricamos los mejores coches", afirmó en la cumbre DealBook de The New York Times en noviembre. "Tanto si me odias, como si te gusto o eres indiferente, ¿quieres el mejor coche o no quieres el mejor coche?".

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En una encuesta realizada a más de 7.500 de sus lectores, The New York Times descubrió que una "gran mayoría" de los encuestados criticaba las opiniones políticas y el comportamiento errático de Musk. Y, lo que es crucial para los resultados de Musk, esos sentimientos parecen extenderse a sus opiniones sobre los coches de Tesla.

Algunas de las más de 7.500 personas que respondieron al cuestionario de The New York Times afirmaron sentirse ofendidas por lo que percibían como antisemitismo por parte de Musk, algo que él niega. 

Aaron Shepherd, un diseñador de productos de Microsoft con sede en Seattle, explicó al periódico que está planeando comprar el SUV eléctrico ID.4 de Volkswagen en lugar de un Tesla debido a la política del multimillonario.

"Básicamente, estás conduciendo un gigantesco sombrero rojo de MAGA (por las siglas en inglés de Make America Great Again)", afirmó Shepherd. El sombrero MAGA hace referencia a la intención de voto republicano, ya que su candidato, Donald Trump, puso de moda esta gorra roja. Musk siempre se ha pronunciado a favor del candidato republicano.

Esta no es solo la opinión de Shepherd. El Hay pocas pruebas de que el giro a la derecha de Musk haya atraído a más conservadores a comprar Teslas. De hecho, el 77% de los republicanos y los votantes de tendencia republicana dijeron este año que no estaban interesados en los coches de batería, frente al 70% que dijo lo mismo el año pasado, según el Pew Research Center.

Otro lector, el trabajador informático Achidi Ndifang, citó el aparente racismo contra los negros de Musk como la principal razón de su desdén por Tesla.

"Mi madre estaba debatiéndose seriamente la compra de un Tesla", declaró al periódico Ndifang, que vive y trabaja en Baltimore. "Como persona negra, sentí que sería un insulto para mi madre conducir un Tesla".

Esto no son casos aislados. Muchos fans de Musk han dejado de serlo, según alegan, con el giro que ha dado a la derecha. 

"Hubo un tiempo en que le habría dado un órgano a Musk si lo necesitara", afirma Tim Yokum, un ingeniero de software de Chicago. Ahora, el Tesla Model S que conduce actualmente será el último que posea.

"Puede que esté ganando a algunas personas a las que les gustan sus posturas", declaró Greg Silverman, director mundial de economía de marca de Interbrand, una consultora que asesora a clientes sobre estrategias de marketing. Pero, añadió que las probabilidades de que Musk esté atrayendo a más clientes en lugar de alejarlos "son muy bajas".

La investigación de Interbrand indica que un jefe ejecutivo u otro representante de la empresa que ofende a los clientes puede reducir las ventas hasta en un 10%.

Tales comentarios ayudan a iluminar las encuestas que muestran que la reputación de Tesla ha sufrido recientemente. La compañía cayó al puesto 63 en el 2024 Axios Harris Poll 100, que preguntó a los encuestados acerca de sus puntos de vista sobre las marcas corporativas. En 2021, la empresa ocupaba el octavo lugar.

Y, aunque hay muchos dirigentes que consigue que sus palabras no se asocien a sus empresas, en el caso de Musk no pasan estas cosas. 

"Musk es un auténtico pararrayos", señaló Ben Rose, presidente de la empresa Battle Road Research. "Hay gente que jura por él y gente que jura contra él. Sin duda, algunos de sus comentarios desaniman a algunas personas. Para un subconjunto, lo suficiente como para comprar otra marca".

Aunque no se sabe cuánto ha tenido que pagar Tesla por las declaraciones de Elon Musk, lo cierto es que su postura, sumado a la no modernización de los diferentes modelos de coches, así como el gasto de mantenimiento, ha hecho que los usuarios se hayan desencantado con la marca. 

 

Sin embargo, hay muchas personas que siempre van a seguir siendo defensores de Elon Musk y le defienden a capa y espada. En este sentido, subrayan que "ha liderado una empresa que ha trastocado con éxito una industria automovilística corrupta y perezosa", afirma Julian Mehnle, un ingeniero de software que vive en San Francisco. 

Robert Dean, un arquitecto que vive en Redding, Connecticut, se hizo eco de esos sentimientos: "Musk es un talento gigantesco y disruptivo con un efecto transformador y positivo en el mundo en que vivimos. También es una personalidad extraña, pero no me voy a casar con él; voy a comprar coches de una empresa que dirige brillantemente".

Más allá de los usuarios, Musk cuenta con el apoyo más imprescindible que necesita: los inversores. La mayoría de los accionistas de Tesla siguen apoyando en gran medida al CEO. El mes pasado, los inversores respaldaron un plan de compensación de 45.000 millones de dólares para él por un amplio margen.

Todo esto puede ser realmente preocupante para los planes de Tesla con sus coches autónomos. Musk ha prometido presentar un taxi autónomo el 8 de agosto. La tecnología no puede tener éxito sin la confianza de los consumidores.

"Si la gente piensa que los directores ejecutivos de otras empresas son santos, en mi opinión son un poco ingenuos", afirmó Jan Leys, propietario de Tesla en Zúrich. "Simplemente no tienen una boca y/o plataforma tan grande como Elon Musk", concluye.

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