La innovación en salud necesita una cuarta revolución industrial y tendrá que ir más allá de tratar los problemas clínicos no resueltos, según el presidente de Additum Blockchain

Javier Colás
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  • Javier Colás es médico ingeniero y presidente de la compañía de medicina digital Additum Blockchain, así como director de innovación en el Healthcare Institute de Esade Business School. 
  • En una entrevista con Business Insider España, Colás explica por qué la salud necesita superar su cuarta revolución industrial y llevar la innovación más allá de las necesidades clínicas no cubiertas. 
  • La demanda inagotable de salud está haciendo que el gasto sanitario crezca cada día más, por lo que Colás aboga por utilizar la tecnología para aumentar la eficiencia de los procesos y reducir costes. 
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La salud debe atravesar su cuarta revolución industrial para que el sector sufra una verdadera transformación que reduzca costes y dirija la innovación en la dirección adecuada, asegura Javier Colás. 

Javier Colás es médico ingeniero y presidente de la compañía de medicina digital Additum Blockchain, así como director de innovación en el Healthcare Institute de Esade Business School.

Experto en la creación de valor en la industria sanitaria—fue presidente de Medtronic durante 25 años—, Colás anticipa en una entrevista con Business Insider España el mayor reto al que se enfrenta la innovación en salud y explica por qué debe ampliar su foco más allá de las necesidades clínicas no resueltas si quiere causar un verdadero impacto. 

"Los sistemas sanitarios han crecido alrededor de los episodios clínicos, por lo que no hemos tenido esa percepción de lo que el individuo puede hacer por cuidar de su salud antes de caer enfermo", reflexiona el experto. 

La demanda de salud es inagotable, señala Colás, que explica que la tecnología que puede transformar la industria se aplica en una sola cosa: "Tenemos necesidades clínicas no cubiertas y entonces dedicamos la mayor parte de la innovación a tratar de resolver problemas". 

El experto asegura que eso ha llevado a un incremento cada vez mayor del gasto sanitario en España: "Siempre crecía el gasto sanitario por encima del crecimiento de la economía". Y considera que este es el gran desafío al que se enfrenta el sistema. 

Sin embargo, en 2014 aparece lo que Colás define como un nuevo paradigma, importado de la Harvard Business School: "Financiar la salud basándose en el valor creado y no en las actividades realizadas". 

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Antes de eso, lo que un hospital ponía en su anuario era, por ejemplo, cuántas válvulas cardíacas había implantado o cuántas amputaciones de pies había realizado a diabéticos, recuerda el presidente de Additum Blockchain. 

"Esto no es crear valor", señala Colás. El nuevo paradigma venía a indicar que era mucho mejor que amputar pies a diabéticos  prevenir que la diabetes evolucionara hasta ese punto y acabara creando una persona discapacitada con un alto coste para la salud. 

Este paradigma, explica el experto, apuntala la importancia de comprender el proceso de la salud en su totalidad, empezando desde la educación en salud, que permitiría al paciente adoptar hábitos de vida saludables que evitarían llegar a esos casos tan críticos. 

"Y esto es importante porque, entre otras cosas, es mucho más barato prevenir que curar", señala Colás, que indica que la inversión en políticas de salud pública orientadas a la prevención es una asignatura pendiente en España.

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El sector privado parece haber empezado a comprender lo que señala Colás. Recientemente, Clara Campàs, managing partner de Asabys Partners, aseguraba en una entrevista con Business Insider España que el cuidado de los pacientes a través de dispositivos médicos estaba cobrando fuerza a medida que las compañías muestran interés por expandirse más allá de la atención tradicional basada en medicamentos. 

Los últimos movimientos en la industria le dan la razón. El gigante farmacéutico Pfizer acaba de cerrar un acuerdo, cuyo valor se calcula en torno a los 8 millones de dólares (7 millones de euros), con la startup Sidekick, que ofrece una aplicación que anima a las personas a adoptar hábitos más saludables, como comer bien, dormir lo suficiente y hacer ejercicio, y tomar sus medicamentos cuando se supone que deben hacerlo.

En la línea de lo que defiende Colás y de la tendencia que Campàs detecta en el sector hablaba un portavoz de Pfizer, que señaló que, incluso antes del coronavirus, los sistemas de salud y los gobiernos buscaban modelos de pago que premiaran la calidad de la atención, no solo la cantidad. 

"De pronto, hemos tenido que mirar todo el proceso y eso nos está llevando también a ver que hay que cambiar o ampliar el foco de la innovación. Ya no es suficiente con invertir en descubrir cómo tratar problemas médicos que todavía no están resueltos, sino que es muy importante mejorar la eficiencia del proceso", concluye Colás. 

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La salud necesita pasar su cuarta revolución industrial 

"Nosotros, que estamos trabajando en mejorar la eficiencia de procesos crónicos, tenemos clarísimo que con poco esfuerzo se consigue mejorar la eficiencia", asegura Colás. 

La salud no ha tenido todavía su cuarta revolución industrial y la tecnología se ha destinado a las necesidades clínicas no cubiertas, en vez de a los procesos, lamenta el experto. 

Colás solo destaca en España el caso de la historia clínica electrónica, donde cree que ocupamos un buen lugar en comparación con los demás países europeos.

Sin embargo, "todavía no tenemos una historia clínica común o una tarjeta sanitaria común", advierte. ¿La explicación? "No es un problema de la tecnología, es problema de la organización", insiste. 

A raíz de la crisis sanitaria provocada por la pandemia, Colás cree que se pondrá el acento en que la innovación debe moverse hacia otras áreas. 

"Ya no es suficiente descubrir cómo tratar problemas clínicos no resueltos", advierte. "O empezamos a poner innovación y tecnología en que contemplar todos los procesos en su totalidad y en hacerlos más eficientes o dentro de muy poco no tendremos suficiente dinero para financiarlos", insiste. 

"Solo la eficiencia nos permitirá seguir tratando también las necesidades clínicas no cubiertas", concluye. 

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