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Guía para no perderse en la guerra comercial entre EEUU y China

Guerra abierta entre EEUU y China por los aranceles impuestos por Trump
EFE/Jim Lo Scalzo

El presidente de EEUU, Donald Trump, ha anunciado que llevará a la práctica la amenaza que había lanzado hace apenas dos semanas imponiendo finalmente un arancel del 25% a las importaciones procedentes de China de acero y del 10% a las de aluminio. Trump justifica esta decisión arguyendo que, de este modo, pretende frenar las “prácticas injustas” del gigante asiático que han provocado, según el mandatario la deslocalización del empleo y la actividad económica en EEUU.

Pero, ¿qué significa exactamente la medida adoptada por Trump y qué consecuencias tiene para los implicados?

¿Cuál es el origen? 

La imposición de aranceles a la importación de China supone una medida que Trump justifica en el artículo 301 de la Ley de Comercio Exterior estadounidense, en vigor desde 1974, y según la cual el Ejecutivo está autorizado a adoptar medidas económicas —no especificadas en el texto y de libre elección por parte del presidente— contra países que se estima que puedan estar restringiendo el comercio estadounidense. 

Ese marco normativo permitió en su momento a EEUU iniciar una investigación a raíz del supuesto robo de propiedad intelectual estadounidense y la transferencia forzada de tecnología por parte de China. Y, según los cálculos del país norteamericano, el daño se cifró en casi un billón de dólares, lo que ha dado lugar a la guerra comercial abierta entre ambos países.

¿Qué medidas ha aprobado Trump?

El Gobierno de EEUU ha impuesto aranceles a las importaciones procedentes de China, del 25% en el caso del acero y del 10% en el caso del aluminio. Además, ha fijado impuestos para otros muchos bienes importados del país asiático, que en la práctica se traducen en unos 60.000 millones de dólares.

Por otra parte, el otro país que ve minada su relación comercial con EEUU es Japón, al que también se aplican los aranceles del 25% para el acero y del 10% para el aluminio. Y, aunque estas son las dos únicas naciones afectadas hasta el momento, el Ejecutivo se encuentra revisando en estos momentos los diversos acuerdos con otros países y organizaciones comerciales.

¿Cuál es la respuesta de China?

Al otro lado, desde Pekín no han tardado en reaccionar a la decisión de Trump. En una respuesta casi inmediata, el Gobierno chino ha informado este viernes de que ya prepara la aplicación de aranceles por valor de hasta 3.000 millones de dólares sobre las importaciones estadounidenses.

En este sentido, China ha dejado caer que se plantea imponer un arancel del 15% para ciertos productos estadounidenses como la fruta, el vino o tubos de acero, mientras que para el cerdo o el aluminio reciclado la tasa se fijaría en un 25%. Así, el Ministerio de Comercio ya ha preparado una lista de 128 productos procedentes de EEUU que pasarían a ser gravados si no se llega a una solución diplomática en esta guerra comercial.

¿Qué pasa con Europa?

La decisión de Estados Unidos por ahora no afecta a la Unión Europea, aunque esto podría cambiar en el futuro. En todo caso, como Trump está revisando su política comercial con Europa, las exenciones que actualmente rigen estas relaciones comerciales podrían eliminarse en el futuro, dependiendo de si la Casa Blanca considerase que dañan o restringen el comercio estadounidense.

Quizás por eso, anticipándose a posibles escenarios perjudiciales, los líderes del Consejo Europeo han emitido un comunicado conjunto en el que se "lamenta la decisión de EEUU de imponer aranceles al acero y al aluminio. Estas medidas no están justificadas por cuestiones de seguridad nacional y una protección sectorial en EEUU es un remedio inapropiado para los problemas reales de sobrecapacidad. Tomamos nota de que los envíos de acero y aluminio desde la UE han sido quedado temporalmente exentos de estas medidas y hace un llamamiento para que esa exención sea permanente".

¿Cómo ha reaccionado el mercado?

Las bolsa estadounidense reaccionó con caídas tras conocerse la imposición de aranceles a China. Wall Street cerró el jueves con una caída del 2,9%. Los mercados asiáticos también se resintieron. El Nikkei de la bolsa de Tokio cayó un 4,5%. En Europa, el impacto en los mercados ha sido menor. Los principales parqués europeos registraban caídas de alrededor del 1% a primera hora de este viernes, que en algunos casos se han ido suavizando hasta quedar en tablas a media sesión. En el caso del Ibex 35 caía un 1,4% a las 14:30 del viernes y se dejaban un 4% en la semana.

Mientras, numerosos expertos estadounidenses criticaban la decisión ya que, en caso de extenderse a todas las exportaciones chinas en suelo norteamericano, perjudicaría a más empresas cotizadas de las que saldrían beneficiadas. Además, una de las principales razones que se esgrimen para la congelación de los hipotéticos aranceles a otros actores en el alambre como la UE, Brasil, México, Argentina, Australia o Corea del Sur es, precisamente rebajar las tensiones y que los mercados no reaccionen muy negativamente a estas medidas.

En cualquier caso, cabe recordar que su relación con China representa el 75% del déficit comercial de EEUU, lo que supone unos 375.000 millones de dólares del casi medio millón de déficit total, el mayor del planeta. Una cifra que Donald Trump pretende reducir a base de aranceles. De momento, el representante estadounidense de Comercio Exterior, Robert Lighthizer, publicará en las próximas dos semanas una lista de productos afectados, mientras que las inversiones chinas se restringirán en los próximos 60 días. Lo que aún no ha definido el Departamento del Tesoro es cómo llevará a cabo esta medida.

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