El espantoso, terrible y malísimo año del Vision Fund de SoftBank: así se ha desplomado el fondo de capital riesgo, según exempleados, inversores y competidores

El mal año de SoftBank

Tomohiro Ohsumi/Getty Images; IStock; Vicky Leta/Insider

  • El Vision Fund de SoftBank acaba de experimentar uno de los años más negros de su historia.
  • El inversor tecnológico japonés ha perdido miles de millones apostando erróneamente por empresas como FTX y perdiendo a altos cargos de mucho prestigio.
  • 11 exempleados y fondos de la competencia han hablado con Business Insider sobre el estado de agitación que reina dentro del brazo de inversión riesgo de la firma.

El 11 de noviembre, los inversores de SoftBank atendieron la llamada en la que se reportaban los beneficios trimestrales. Entonces, un sonriente Masayoshi Son (cómodamente vestido con un jersey oscuro de cuello alto y americana) les dijo que sería la última vez que presentaba los datos.

Durante décadas, el presidente y CEO de SoftBank había convertido una llamada rutinaria en un evento fascinante con dibujos, arte, historia, ecuaciones misteriosas y referencias a todo, desde Jesucristo hasta la gallina de los huevos de oro. Sus reportes de beneficios trimestrales se habían convertido en legendarios.

Pero el excéntrico liderazgo de Son al frente del holding tecnológico japonés ha provocado algunos grandes fracasos en su unidad de inversión de riesgo, y la prensa ha tachado cada vez más esas presentaciones de extravagantes, desconcertantes e incluso delirantes.

A pesar de que el holding anunció un beneficio global por primera vez en meses, SoftBank registró una pérdida de casi 9.500 millones de euros en el trimestre en sus inversiones de capital riesgo, incluidos los fondos Vision y para América Latina. 

Estas pérdidas en un periodo de 6 meses entre abril y septiembre alcanzaron los -3.350,7 yenes, o unos 23.273 millones de euros, según representantes de la empresa.

Durante esa última llamada, Son admitió con resignación que "tenemos que estar en modo defensivo", por lo que ha delegado en Yoshimitsu Goto, director financiero de SoftBank, la tarea de encargarse de los futuros informes trimestrales. Son dijo que Goto es "más adecuado que yo" para el "modo defensivo". 

Ahora son las grandes empresas las que compran en el sector tecnológico en detrimento del capital riesgo, lastrado por la incertidumbre de la guerra

Satya Nadella, director ejecutivo de Microsoft.

Son programó su despedida pública justo antes de otro gran golpe: el fondo había invertido 95 millones de euros en FTX, una cantidad que se quedará en cero, según entiende Business Insider, después de la quiebra de este último.

Debido a un controvertido plan de compensación por el que Son obtuvo una participación personal en los fondos de inversión sin pagar por adelantado (pero acumulando intereses), el CEO también debe a SoftBank alrededor de 4.500 millones de euros a partir del 17 de noviembre, según  Bloomberg.

Vision Fund de SoftBue fue un fondo bastante influyente, tras haber recaudado 95.000 millones de euros en 2017, seguido de planes para recaudar más de 100.0000 para Vision Fund 2 en 2019 (2 de los mayores vehículos de inversión de riesgo jamás establecidos). 

Sin embargo, los expertos, entre los que se encuentran 11 exinversores, exempleados, inversores de capital riesgo y analistas, se preguntan si alguna vez recuperará su influencia. Todas las identidades son conocidas por Business Insider, pero algunos han solicitado permanecer en el anonimato porque no estaban autorizados por la empresa a hablar con la prensa.

Crisis de gestión en la cúpula

Aunque los ejecutivos del sector consideran a Son un "gran visionario" que nunca rehúye una gran idea, como indica a Business Insider un exinversor de Vision Fund, la ejecución de esas ideas ha resultado ser bastante más compleja.

En julio, Rajeev Misra, un estrecho aliado de Son y durante mucho tiempo jefe del Vision Fund, dio un paso atrás para asumir un papel de mucha menos responsabilidad, según publicó Business Insider, y está sentando las bases para iniciar su propio fondo de inversión con varios otros socios senior.

Misra, exempleado de Deutsche Bank, que dirigió el negocio de renta fija de la firma durante el colapso financiero de 2008, se convirtió rápidamente en el hombre clave de Son para las operaciones más complejas.

Ayudó a SoftBank a superar obstáculos clave en la financiación de su adquisición del diseñador de chips ARM en 2016 (por 30.000 millones de euros), por ejemplo, y desempeñó un papel fundamental en el acuerdo con el gobierno de Arabia Saudí como socio en Vision Fund 1. 

Son está ahora centrado personalmente en la preparación de ARM para su salida a bolsa, tal y como explicó en noviembre. El éxito de la escisión de ARM sería una redención muy necesaria.

Sin embargo, Misra también se ha visto envuelto en polémicas. The Wall Street Journal publicó un artículo sobre Misra en 2020 en el que afirmaba que había trabajado para sabotear las carreras de ejecutivos rivales de SoftBank. SoftBank y Misra han negado la veracidad del informe.

Masayoshi Son, CEO de SoftBank.

Éxodo de ejecutivos 

Yanni Pipilis y Munish Varma, 2 socios gestores de Vision Fund, también se marchan para unirse a Misra en su nuevo fondo, según publicó Bloomberg, y uno de los socios comanditarios de Vision Fund 1, Mubadala Investment Company, respalda su nuevo fondo.

Un inversor de Londres ha dado su opinión al respecto, comentando que el parece "desconcertante" la capacidad de Misra para crear un nuevo fondo echando mano de antiguos socios mientras sigue supervisando las empresas de Vision Fund 1, dadas las habituales cláusulas de no competencia que los gestores incluyen en los contratos de trabajo. 

"Abandonar tu propio fondo parece un poco extraño, y llevarte después a todo el equipo es bastante desconcertante. Además, tener después a los mismos inversores apoyándote en el nuevo proyecto, también suena raro", opina el inversor. 

Es evidente que se trata de una situación atípica, aunque una persona de SoftBank afirma que la empresa se ha esforzado por mejorar su gobierno corporativo y sus procesos de gestión de conflictos en los últimos años.

El éxodo deja a Son en una situación difícil. Un antiguo inversor de Vision Fund indica que el CEO no tiene habilidades de gestión.

Desde 2020, 10 ejecutivos de alto nivel de SoftBank se han marchado, entre ellos Deep Nishar, socio director senior de Vision Fund; Marcelo Claure, director de operaciones; y Katsunori Sago, director de estrategia. Sumer Juneja, socio gestor, dirigirá las inversiones europeas.

Para Richard Kaye, analista y gestor de carteras de Comgest y accionista del Grupo SoftBank, estas renuncias dan a Son la oportunidad de volver a atraer a la dirección a Japón.

"Creo que tras la marcha de Marcelo Claure, y con el creciente éxito de los negocios de SoftBank en Japón, SoftBank Corp y Z Holdings, Son quiere utilizar a su equipo japonés (imagino que el excelente director financiero, Goto, entre ellos) para sus operaciones globales", afirma Kaye. Claure, en cambio, tenía su sede en Miami.

Según Business Insider, el Vision Fund se ha consolidado en una sola unidad internacional para gestionar mejor la cartera de lo que se estaba convirtiendo en un imperio de startups en expansión, y un exempleado cree que podrían incluso producirse más despidos.

Sin embargo, uno de los inversores señala que es probable que SoftBank ralentice su ritmo de inversión, dado el equipo tan reducido que supervisa ahora su cartera, hasta el punto de que es posible que no despliegue más capital. "No se necesita personal directivo para gestionar la cartera", afirma el inversor. 

Rajeev Misra, CEO de SoftBank Investment Advisers.

El mercado vuelve a la carga

Hay otras razones para preguntarse sobre la futura estrategia de emprendimiento de SoftBank. En 2017, cuando los tipos de interés estaban tan bajos, era fácil utilizar su capital para impulsar a las startups a conseguir valoraciones multimillonarias.

Un inversor de la competencia describe la estrategia original de SoftBank como muy agresiva. "Si no aceptas el dinero de SoftBank, estás jodido", afirma el inversor, que explica que los fundadores pensaban que si no aceptaban el dinero, SoftBank invertiría en la competencia de la startup. "Hirieron los sentimientos de mucha gente", añade.

Una fuente cercana a SoftBank niega esto, señalando que la firma japonesa invertía a menudo en múltiples startups del mismo sector, como el de los viajes en coche.

En la actualidad, con los tipos de interés al alza y una economía en caída libre, los inversores se muestran cautelosos ante las inversiones en startups tecnológicas que queman efectivo y que forman una parte fundamental de las carteras de Vision Fund.

En sus inicios, SoftBank protegió enérgicamente sus mayores inversiones en tiempos de crisis. Fue un completo disparate ofrecer a WeWork un paquete de rescate multimillonario después de su intento fallido de salir a bolsa en 2019. 

Un cofundador de una startup respaldada por SoftBank cuenta a Business Insider que cuando la empresa estaba en momentos difíciles, el inversor intervino con la liquidez de emergencia y desplegó una inmensa cantidad de recursos humanos para dar a su negocio una oportunidad cuando no tenían que hacerlo. "Querían evitar la mala prensa asociada a otra mala inversión", afirma el fundador.

Sin embargo, los inversores se preguntan hasta qué punto estará dispuesta la empresa a rescatar startups que necesiten un salvavidas en la actualidad. Kaye, por ejemplo, dice que Son "no rescatará a empresas en apuros" en este clima actual. Esto es una realidad.

Klarna, el gigante del "compra ahora y paga después" que obtuvo una valoración de 43.000 millones de euros el año pasado, despidió gente en julio. La pérdida de interés de los inversores por las startups que queman efectivo la llevó a recaudar 758 millones de euros, con una valoración de 6.300 millones, de inversores como Sequoia, Silver Lake y Mubadala. SoftBank no participó.

Otras empresas de su cartera han recortado sus plantillas, como GoPuff, OneTrust, Cameo y Remote.

"Debido a que rescataron WeWork y a que fue un fiasco, la disposición de los accionistas a soportar otro fiasco de tamaño similar probablemente ha disminuido mucho", opina Richard Windsor, fundador y propietario de la firma de investigación Radio Free Mobile.

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Masayoshi Son, fundador y propietario del grupo SoftBank
Imagen de una presentación de Masayoshi Son a los inversores de SoftBank.

¿Cómo puede recuperarse SoftBank?

En agosto, la sabiduría de las tácticas de inversión a lo grande de SoftBank se hizo visible cuando registró el peor resultado de su historia: 22.200 millones de euros de pérdidas para la empresa, 16.400 millones de los cuales procedían de la reducción de inversiones en el Vision Fund. 

Durante su presentación de resultados de noviembre, Son admitió la insensatez de invertir startups en el punto álgido del mercado y prometió que reduciría las inversiones y recortaría gastos para enderezar el rumbo, incluyendo recortes de personal en el Vision Fund. 

"Una vez más, Vision sigue siendo la misma. Nuestras creencias siguen siendo las mismas. Pero nos guste o no, sabemos que tenemos que reducir los costes operativos", dijo Son.

Por el momento, SoftBank está aguantando el tirón del estado actual de su cartera. En septiembre, planteó la idea de recaudar un tercer fondo, según el Wall Street Journal, lo que proporcionaría a Son y compañía otra oportunidad de rescate. Pero hay indicios de que los inversores no están muy interesados.

Elliott Management, que acumuló una participación de 2.370 millones de euros en SoftBank al comienzo de la pandemia, ha vendido la mayor parte este año, según el Financial Times, tras perder la fe en la capacidad de Son para devolver beneficios a los accionistas. Además, existen rumores de que SoftBank está sopesando la posibilidad de convertirse en una empresa privada.

Dado su rendimiento inversor hasta la fecha, la pregunta obvia es qué ocurrirá una vez que Vision Fund 2 haya alcanzado la totalidad de la inversión. Para uno de los inversores con los que ha hablado Business Insider, que reside en Londres, la respuesta está clara, sobre todo teniendo en cuenta el estado de la economía.

"No creo que sea fácil recaudar fondos para Vision Fund 3 con el escenario actual. Quizá esa sea la razón por la que todos estos tipos están abandonando el barco", afirma.

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