Relacionan una dieta rica en grasas con niveles altos de óxido nítrico y mayor riesgo de cáncer

Comida grasa

Getty Images

La evidencia científica cada vez aporta más luz sobre los hábitos relacionados con el desarrollo de cáncer, enfermedad en la que la alimentación juega un papel de prevención o de riesgo importante

Las dietas pobres en frutas y verduras, ricas en ultraprocesados o abundantes en grasas trans, azúcares, grasas saturadas, carne roja o alcohol, se han vinculado a varios tipos de cáncer como el de colon y recto. 

Ahora, investigadores del Instituto Beckman de Ciencia y Tecnología Avanzadas demostraron que existe un vínculo directo entre la cantidad de grasa incluida en la dieta y los niveles corporales de óxido nítrico, una molécula de señalización natural relacionada con la inflamación y más papeletas de desarrollar cáncer.

Alimentos altamente procesados desencadenan una respuesta inflamatoria relacionada con el cáncer

En el comunicado oficial, los autores explican la relación entre las dietas altas en grasa y niveles más altos de óxido nítrico. Los resultados de la investigación, que ha sido revisada por pares, aparecen publicados en la revista ACS.

"El cáncer es una enfermedad muy complicada", destaca Anuj Yadav, investigador y autor principal del estudio. Su equipo trató de comprender el ecosistema del microambiente tumoral, donde minúsculos cambios sutiles pueden incidir en cómo un cáncer progresa a nivel molecular. 

Parte de la respuesta inflamatoria del cuerpo procede de alimentos altamente procesados, ricos en calorías y grasas, como la comida basura, los alimentos precocinados, las patatas fritas o los embutidos. 

Para entender la relación entre los alimentos, la inflamación y los tumores a nivel molecular, los autores desarrollaron una sonda avanzada y altamente sensible, capaz de obtener imágenes de tejidos profundos.

Galicia tiene un tesoro: Un estudio explica por qué la dieta atlántica es la mejor para vivir más feliz y por más tiempo

Las sondas moleculares no son de talla única, sino que estos grupos de átomos o moléculas empleadas para estudiar las propiedades de moléculas adyacentes deben adaptarse a las condiciones del propio experimento. 

Etiquetada como BL660-NO, la exitosa sonda se trata de la primera de su tipo que se utiliza en imágenes de bioluminiscencia de óxido nítrico en el cáncer.

La sonda se empleó para un estudio de dieta en ratones, donde se comparó la tumorigenicidad de los roedores portadores de cáncer de mama con una dieta alta en grasas (en la que al menos el 60% de las calorías venían de este nutriente) con ratones con una dieta baja en grasas (10 % de calorías provenientes de la grasa). 

Para hacer la comparativa, se midieron los niveles de óxido nítrico en los dos grupos, pudiendo apreciar un aumento de este marcador en el ecosistema del tumor como resultado de la dieta alta en grasas. 

"Muchos factores pueden influir en esto, desde la dieta hasta el ejercicio, factores externos que realmente no tenemos en cuenta y que deberíamos tener en cuenta cuando consideramos los tratamientos contra el cáncer", destaca Michael Lee, coautor de la investigación. 

Ahora que se conoce el vínculo entre la dieta rica en grasas, los niveles de óxido nítrico y el desarrollo del cáncer, pueden explorarse nuevas vías de prevención y tratamiento de esta enfermedad. 

Otros artículos interesantes:

Descubren otro superpoder de la dieta mediterránea: está relacionada con un menor riesgo de sufrir cáncer de pulmón

La larga sombra del fuego: vivir cerca de un incendio forestal aumenta el riesgo de varios tipos de cáncer

Las carnes menos grasas y calóricas con las que obtener proteínas animales sin comprometer tu salud

Te recomendamos