La gente pensó que estaba loca cuando renuncié con 26 años a mi trabajo de 6 cifras en Deloitte para ser 'tiktoker' y 'coach', pero ya voy camino de igualar mi antiguo salario: así lo he conseguido

Victoria D'Ambrozio

Shawon Davis

  • Victoria D'Ambrozio dejó su trabajo de consultora para convertirse en coach empresarial.
  • Desde que dejó su trabajo en enero, está a punto de ganar seis cifras en su primer año.
  • Esta es su historia, contada a la escritora independiente Perri Ormont Blumberg.
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Soy una coach de negocios y mentalidad y una influencer en TikTok que recientemente ha dejado su trabajo de consultoría de seis cifras en Deloitte para trabajar por mi cuenta.

En mi primer año, estimo que ganaré lo mismo que ganaba en mi trabajo corporativo (aunque espero llegar a más), y el próximo año, estoy buscando duplicar eso asesorando a más clientes e introduciendo nuevos servicios. 

Cuando comencé a publicar contenido en septiembre de 2020, ya tenía el plan de que dejaría mi trabajo en un año

En aquel momento, partía de cero, pues no tenía presencia en Internet, así que supuse que me llevaría al menos un año crear una comunidad y establecerme como líder del sector. 

Siempre supe que quería trabajar por mi cuenta, así que dejarlo era una cuestión de cuándo, no de si lo haría. Aunque inicialmente me había dado un plazo de un año, mis seguidores en las redes sociales crecieron más rápido de lo que había previsto. 

En enero de 2021, había conseguido unos 30.000 seguidores y tenía a la vista diferentes oportunidades de monetización: clientes de coaching, oportunidades de hablar en público, el fondo de creadores de TikTok, acuerdos con marcas...

Para mí era muy importante dejar Deloitte en buenos términos

Casi todos mis conocidos pensaban que estaba loca, y lo entiendo: dejar tu trabajo en medio de una pandemia no parece la mejor idea, así que tuve que tener mucha fe en mí misma y en mi capacidad para hacer que esto funcionara. 

Esperé a que el proyecto de mi cliente actual terminara y avisé con dos semanas de antelación para que me asignaran un nuevo proyecto, así que fue una ruptura bastante limpia y nadie salió perjudicado por mi marcha. Expliqué a mis jefes, a mis compañeros de trabajo y a Recursos Humanos por qué me iba (para perseguir mis objetivos profesionales de convertirme en oradora, autora y entrenador) y todos me apoyaron. 

Hubo gente que se sintió confundida o sorprendida: la mayoría de la gente deja la consultoría y se va a otra empresa de consultoría, se dedica a la tecnología o hace un MBA, no para dedicarse a TikTok, que la mayoría de mis compañeros de trabajo pensaban que era solo una aplicación que los niños utilizaban para hacer vídeos de baile. 

Aunque sabía que renunciar era la mejor decisión para mí, fue aterrador

Las redes que había lanzado en solo cuatro meses pasaron de ser un divertido proyecto paralelo a convertirse en la base de mi negocio, en aquello en lo que confiaría para mantenerme económicamente. No tenía ninguna prueba de que esto fuera a funcionar, el mundo estaba del revés y había gente en mi vida personal que me decía que estaba cometiendo un error y que debía quedarme en Deloitte. 

A pesar de todo eso, sabía que en el fondo todo iría bien. 

También sabía que esta era mi oportunidad. Estaba ganando impulso, tenía clientes que querían trabajar conmigo y no podría hacerlo mientras estuviera en Deloitte. Me imaginé que, en el peor de los casos, si las cosas no funcionaban, acabaría volviendo a la empresa. 

Mi día a día consiste, por lo general, en atender llamadas, atender a los clientes y crear contenidos para mi podcast y mis redes sociales

Cuando renuncié, tenía ya algunos clientes en cartera, así que sabía que podría cubrir al menos algunos de mis gastos básicos. También tenía ahorros a los que podía recurrir en caso de necesidad. 

La mayor parte de mis ingresos proceden de mis servicios de coaching privado. Trabajo muy estrechamente con mis clientes en aspectos como la mentalidad y la estrategia empresarial para construir su negocio desde cero. Puedes tener todas las estrategias y herramientas de negocio del mundo, pero si no tienes la mentalidad correcta, nunca podrás poner esas estrategias en acción y ver resultados duraderos. 

El aspecto que más me gusta de mi trabajo es el impacto que tengo. Todos los días recibo mensajes de personas que me dicen que solo mi contenido gratuito les ha cambiado la vida y les ha dado el valor y las herramientas que necesitan para perseguir sus sueños. 

Soy una persona extrovertida, así que lo que menos me gusta es trabajar sola

Aunque me encanta mi trabajo y nunca lo cambiaría, el espíritu empresarial puede ser solitario a veces, por lo que es muy importante hacer el esfuerzo de hacer amigos  y encontrar personas con ideas afines con las que conectar y hablar. Estoy agradecida por tener un sistema de apoyo, pero los primeros meses de mi viaje fueron duros.

Nunca digas nunca, pero no me veo volviendo a la oficina a corto plazo. 

Este artículo se publicó originalmente en BI PRIME.

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