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El Hierro logra no depender de energías fósiles durante 18 días seguidos

Parque eólico
Malopez 21/Wikimedia Commons

La pequeña isla volcánica de El Hierro es el punto más remoto de España, lo que ha generado desde hace años entre sus habitantes una conciencia de la necesidad de lograr la autosuficiencia energética.

El resultado de esa preocupación fue la inauguración en 2014 de la central energética de Gorona del Viento, que combina la energía eólica e hidráulica.

Hoy en día, la mitad de la demanda energética de la isla se dedica a la desalación, tratamiento y distribución del agua, pero parte de la energía sobrante se dedica a bombear agua a depósitos situados a 700 metros de altura, cuyo contenido se deja caer para hacer funcionar la instalación hidráulica cada vez que la aportación de la energía eólica resulta insuficiente (la isla está peinada por los alisios, pero el viento siempre es un recurso fluctuante).

Leer más: 5 tendencias clave en el sector de la energía para 2018

A mediados de 2015 finalizaba el período de prueba de Gorona del Viento, y ese año tan sólo pudo aportar el 19,2% de la demanda eléctrica de la isla, lo que dio pie a un aluvión de críticas al proyecto: la dependencia de la central de diésel (que quema miles de toneladas de combustible al año) era aún ridículamente alta para la cantidad de dinero invertida.

Sin embargo, al año siguiente la central renovable ya aportó el 40,7% del consumo eléctrico total de El Hierro, y en 2017 el dato ascendía ya a casi la mitad: 46,5%. Pero la verdadera noticia está en el prometedor arranque que ha tenido 2018: La isla de El Hierro ha sido capaz de cubrir su demanda de electricidad con energía 100% renovable durante 18 días consecutivos, en el periodo entre el 25 de enero y el 12 de febrero, según datos de Red Eléctrica de España. En lo que va de año, el viento ha permitido que no sea necesario recurrir a tecnologías contaminantes en la cobertura de la demanda durante 560 horas.

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