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Este emprendedor fundó su primera empresa en la universidad: desde entonces, ha puesto en marcha 12 startups y ha convencido a Silicon Valley

Bernat Farrero, cofundador Factorial RH y uno de los fundadores y director general de Itnig.
Bernat Farrero, cofundador Factorial RH y uno de los fundadores y director general de Itnig.

Itnig

  • Bernat Farrero es el fundador y director general de Itnig, un fondo que invierte en startups. También es cofundador de Factorial RH, una empresa de software de gestión de recursos humanos.
  • Factorial RH ha levantado 15 millones de euros en una ronda de financiación de una importante firma de Silicon Valley, en pleno coronavirus. 
  • Este emprendedor, desde que constituyera su primera compañía en la universidad, ha puesto en marcha 12 startups. Actualmente, también invierte en proyectos emergentes. 
  • Farrero, que combina la faceta de emprendedor e inversor, revela cuáles son sus 2 requisitos clave para entrar en un proyecto. 
  • Además, explica por qué es un buen momento para el ecosistema innovador. En su opinión, el coronavirus ha dado lugar a nuevas oportunidades. 
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Bernat Farrero se define a sí mismo como un nerd. Su carrera empezó casi inconscientemente y, como ocurre muchas veces, por culpa de una pasión: la tecnología. 

"Buscábamos excusas siempre para vender proyectos y, así, probar nuevos sistemas", dice Farrero refiriéndose a él y a sus amigos de la universidad, con quienes había puesto en marcha una empresa de desarrollo de software, Itnig.

"Ya en aquel entonces todo se digitalizaba", puntualiza. "Empezamos a vender proyectos y teníamos trabajo infinito, así que contraté a gente de mi clase de la universidad".

Pero actualmente, este panorama es muy distinto: Farrero ya ha puesto en marcha 12 empresas —de las cuales ha vendido 2, otras 4 siguen en crecimiento y 6 están consolidadas—. E Itnig, la primera que constituyó siendo estudiante, es a día de hoy un fondo que invierte en startups

Poco a poco, a este emprendedor le entraron ganas de ir más allá: "Si somos buenos ayudando a la gente a que consiga sus objetivos, ¿por qué no iniciamos un proyecto nosotros?". Y ahí es cuando empezó todo. 

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Su segundo proyecto fue Camaloon, una empresa de impresión. Entonces, la compañía comercializaba un solo producto: chapas personalizadas con el lema 'No a la guerra'. Vendían exclusivamente en España y por internet. Pero pronto empezaron a crecer.

"Es una historia de crecimiento bastante espectacular: pasamos de 0 a más de 200 personas y de 0 a más de 20 millones de euros de facturación", detalla. 

Pasar de Itnig, donde solo hacían tecnología, a Camaloon fue un paso decisivo. "Vimos que no era suficiente la tecnología, sino que teníamos que hacer bien un montón de cosas, como el márketing, las ventas, etc., para que nuestros proyectos tuvieran éxito", explica. 

Un fondo de Silicon Valley apuesta por una de sus startups: ha levantado una de las mayores rondas de financiación en lo que va de año 

El posterior éxito de este emprendedor se explica porque decidió "no parar ahí". Después vinieron otras startups: Quipu, Parkimeter y Factorial HR —entre las 12 del historial de Farrero—. La primera es una firma de software de gestión administrativa; la segunda, es una app para reservar aparcamientos y, la tercera, es una compañía de software para recursos humanos. 

Esta última ha levantado una de las mayores rondas de inversión en lo que va de año en el ecosistema español, con coronavirus de por medio. Ha logrado 15 millones de euros de un fondo de capital riesgo de Silicon Valley, CRV, el mismo que está detrás de gigantes como Twitter o Dropbox. 

"Imagina lo que se ha revalorizado la compañía en los últimos 3 años" —desde su fundación—, señala Farrero. Además, el coronavirus ha sido otro empujón, ya que, con millones de personas teletrabajando, su herramienta de software para recursos humanos ha sido una solución para muchas empresas. 

De emprendedor a inversor

Desde que este emprendedor se metiera en el ecosistema de la innovación, no ha habido vuelta atrás. Precisamente por eso, Itnig, la firma que fundó en la universidad, se reinventó en un fondo de capital riesgo. 

Farrero explica que hay 2 requisitos para que la compañía decida entrar en una startup. Primero, que haya oportunidad: "Hay mercados que cambian, que crecen, que están en transformación y en los que hay una oportunidad de hacer algo distinto", apunta. 

Y segundo, buscan talento y trabajo: "Buscamos equipos que sean muy ambiciosos. Que piensen fuera de la caja totalmente y que piensen cómo cambiar las industrias en las que se encuentran. Y, además, es gente que tiene capacidad de hacer. No solo de decir o de dirigir, sino de hacer", afirma. A su vez, Farrero explica que intentan evitar los perfiles centrados en crear proyectos que crezcan rápido, con el único objetivo de vender y lograr una rentabilidad a corto plazo. 

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Itnig invierte en entre 5 y 10 empresas al año, aproximadamente, de unas 75 propuestas que reciben en total. Su participación oscila del 2 al 15%. "Depende de cada caso. Invertimos alrededor de 100.000 y 150.000 euros por proyecto, en fases muy iniciales, aunque apenas haya producto o métricas de negocio", explica.

En su cartera hay empresas como Syra Coffee (una marca digital de café), Kubbo (una empresa de logística distribuida para entregar pedidos en 1 hora) o Vasquiat (club de moda privado en el que las marcas pueden vender sus colecciones antes de sacarlas al mercado). 

"Para emprendedores que empiezan es el momento perfecto"

Pese al COVID-19, Farrero cree que es una buena época para emprender: "Las crisis en general son buenos momentos de oportunidad y buenos momentos para invertir. Sobre todo para aquella gente que piensa cómo crear algo de nuevo, con los nuevos problemas que han aparecido en el momento actual". 

La situación es "mucho más difícil" para las empresas que están consolidadas, opina. "Les cuesta mucho más cambiar sus modelos de negocio o cambiar de segmento. Pero para emprendedores que empiezan es el momento perfecto". 

"El hecho de que haya cambiado todo tanto, ha generado oportunidades nuevas". Y Farrero es experto en identificarlas. Su caso es el de un emprendedor que el primer día empezó solo, en la universidad, y que actualmente suma 12 empresas a sus espaldas, con el éxito de haber atraído la atención de Silicon Valley. 

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