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La historia real de la niña adoptada que resultó ser una adulta con enanismo e intenciones asesinas: era una menor de verdad que fue abandonada

Kristine y Michael Barnett.
Kristine y Michael Barnett. Cárcel del Condado de Tippecanoe
  • Natalia Barnett ha protagonizado numerosas historias en medios de comunicación estos días: fue adoptada y a los pocos años abandonada.
  • Sus anteriores padres adoptivos justificaron su abandono porque no era una niña de 8 años, sino una mujer de 22 años con enanismo que intentó matarlos.
  • Sin embargo, por ahora se sabe que el matrimonio Barnett logró registrar un cambio de edad a 22 años cuando era mucho menor.
  • Es cierto que sufre una displasia ósea. Hoy legalmente tiene 30 años, pero su nueva familia lucha por registrar su edad real: es una adolescente de 16.
  • El Confidencial ha revelado en un artículo toda la verdad sobre esta historia viral que ocultaba un trasfondo mucho más oscuro.
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Los medios de comunicación llevan varios días publicando una historia que es demasiado buena para ser real. Es la historia de un matrimonio estadounidense —Kristine y Michael Barnett— que abandonaron en 2013 a una niña que adoptaron cuando esta tenía presuntamente ocho años porque resultó ser una mujer de 22 con un tipo de enanismo y, por si fuera poco, intenciones asesinas.

Así lo han contado medios españoles como Antena 3 o El Correo. El problema es que la versión de los Barnett, de la que también se hizo eco Business Insider, no es del todo cierta.

Los periodistas Carlos Barragán y Antonio Villareal han expuesto en El Confidencial la otra cara de esta asombrosa historia. La menor que podría ser una mujer de 22 años con tendencias homicidas no era tal: efectivamente, sí, es una persona que sufre un tipo de enanismo. Pero no es una adulta.

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El artículo de El Confidencial relata que en 2011 la familia Barnett se quedó en "shock" cuando vieron que la niña tenía vello público y encontraron restos de sangre en su ropa, lo que indicaba que la menor estaba menstruando. Unos primeros tests de densidad ósea revelaron que la niña, en lugar de ocho años, tendría al menos catorce.

Sin embargo, Barragán y Villareal también cuentan que es normal encontrar estos síntomas en las personas afectadas por la displasia ósea. El artículo zanja: "Los síntomas que Kristine Barnett observaba en su hija no eran de una adulta o adolescente tardía, sino que eran absolutamente congruentes con los de una niña con displasia".

En 2012 los padres lograron cambiar el certificado de la edad de la niña, Natalia Grace, a 22 años. Se ignora cómo lo lograron, a pesar de que nuevos tests médicos apuntaban a que la niña tendría once años —y no los que inicialmente podría tener, ocho o nueve años—.

El matrimonio empieza a incidir en que Natalia tiene más de 18 años después de que empujara a la madre, Kristine, a una verja electrificada. Una carta del médico de la familia, el doctor Andrew McLaren, expone que la niña también ha sido diagnosticada con un desorden mental que solo aparece "a partir de los dieciséis años". Durante la hospitalización de Natalia, la misiva apunta a que admitió tener unos 18 años.

El Confidencial sin embargo no ha logrado recabar más detalles de la clínica de Indiana debido a la política de privacidad que el centro mantiene con sus pacientes.

La niña no era adulta y fue abandonada

El relato se remonta ya a septiembre de 2013, cuando el matrimonio decide alquilar durante un año un piso en la ciudad de Lafayette, y dejan allí a Natalia. Al año, la pareja se divorcia y Natalia se queda en la calle al no poder continuar pagando la renta. Tuvo que dejar de ir a clase.

Los vecinos de Lafayette relataron a la prensa local que comenzaron a hacerse cargo de "una pequeña chica" que encontraron "sentada en un porche, sola, sucia, sin zapatos y hambrienta". Hoy Natalia tiene, legalmente, 30 años. Aunque en realidad solo tendría 16. Su nueva familia de acogida está revirtiendo el proceso legal para registrar su edad real.

Su anterior padre adoptivo, Michael Barnett, ha cooperado. Pero su madre, Kristine, no. De hecho, el abogado de Michael, en conversación con El Confidencial, ha reconocido que la chica no era adulta a pesar de que su exmujer declara lo contrario en entrevistas con el Daily Mail.

Hoy Natalia tiene una familia nueva y por ahora las tendencias asesinas que le achaca su anterior madre adoptiva no se ven reflejadas en las fotos en Facebook que ha encontrado el digital español: en ellas, Natalia aparece sonriendo junto a sus nuevos hermanos y padres.

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