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Por qué invertir a largo plazo en ETFs es rentable: el 87% gana dinero en los últimos 10 años

Traders preocupados en el parqué de la bolsa de Wall Street
Reuters
  • Los dos ejercicios en los que han generado más rentabilidades, en promedio, han sido 2016 y 2017, donde el 100% de los ETF consiguió generar beneficios.
  • En los últimos 11 años la categoría de activos en ETF que mejor se ha comportado ha sido la de las empresas de gran capitalización de Estados Unidos.
  • En siete ocasiones más de la mitad de los ETF han conseguido generar retornos a los inversores: de 2009 a 2012, en 2014 y de 2016 a 2017.

El debate entre la gestión activa y la pasiva está de moda permanentemente. La “rivalidad” que se ha desarrollado a veces impide ver la realidad que se palpa sobre los mercados.

Pero la pregunta siempre es la misma: ¿qué metodología de inversión puede ser más provechosa para el ahorrador?

La mayoría de expertos, banca de inversión, gestoras y firmas de análisis, consideran que una es complementaria de la otra. Es decir, cuanto más diversificada esté una cartera, menor será el impacto en momentos de descensos.

Principalmente, porque batir al mercado en momentos de subidas es muy complicado y pocos, entre ellos Warren Buffett, lo hacen; mientras que perder menos que los índices de referencia en mercados bajistas es más asumible. 

De ahí a que una pueda ir de la mano de la otra. Sin embargo, los datos muestran que con un horizonte temporal lejano, incluso pensando de cara a la jubilación, la mayoría de los productos pasivos tienen un desempeño bastante positivo para los ahorradores.

Tanto es así que el 87% de los ETF ha ganado dinero desde 2008, año en que se produjo la quiebra de Lehamn Brothers y que comenzó la recesión económica y financiera a nivel mundial. 

Así las cosas los dos ejercicios en los que han generado más rentabilidades, en promedio, han sido 2016 y 2017, donde el 100% de los ETF consiguió generar beneficios. Por el contrario, el peor año fue el pasado, en el que solo un 7% terminó en verde, aunque en línea con la mayoría de las clases de activos. 

Tal y como se observa en un análisis elaborado por Charlie Bilello, director de Investigación de Pension Partners, en los últimos 11 años la categoría de activos en ETF que mejor se ha comportado ha sido la de las empresas de gran capitalización de Estados Unidos en los mercados, con un rendimiento acumulado del 114,4%. Es decir, un 7,2% anualizado.

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Además, desde que estallara la crisis, en siete ocasiones más de la mitad de los ETF han conseguido generar retornos a los inversores: de 2009 a 2012, en 2014 y de 2016 a 2017. En contraposición, cuatro veces en que menos de la mitad han terminado en positivo. En concreto: en 2008, 2013, 2015 y 2018.

Bilello expone que para un inversor que mantenga una cartera diversificada a nivel mundial en ETF, este ha sido “probablemente su peor año desde 2008”. De modo que asignando activos del 60% en bolsa y del 40% en bonos, calificada esta cartera como moderada o de crecimiento según cada entidad o cliente, la pérdida en 2018 fue cercana al 6%.

El analista de Pension Partners asegura que sin lugar a dudas, esto no es más que un “rasguño en comparación con las pérdidas devastadoras que enfrentaron los inversores en 2008”. Con todo, para toda una generación de nuevos inversores que no sabían nada pero ganaban año tras año, “este es su 2008”.

Los menos afortunados

En el lado opuesto de estos ETF nos encontraríamos con los de materias primas, que son los que han plasmado un peor comportamiento desde la quiebra de Lehman Brothers con unas pérdidas del 52,7% o un 6,6% anualizado.

Y es que la volatilidad del petróleo u otras commodities han pesado sobre la evolución de estos vehículos durante todos estos años. 

Tanto es así que las materias primas han sido una de las dos únicas categorías que han reflejado pérdidas a lo largo de la crisis financiera. En esta línea, los otros ETF que también han sido damnificados son los de mercados emergentes, con descensos del 2,6% desde 2008% y un 0,2% en términos anuales

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