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Una investigación descubre que la estimulación cerebral podría eliminar los pensamientos violentos y criminales

Penn Medicine
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  • Continúa siendo un misterio cómo el cerebro controla muchos de nuestros impulsos.
  • Pero hay algunas áreas, como la prefrontal dorsolateral del córtex, que se han asociado a comportamientos antisociales.
  • Los científicos han demostrado que estimular este área para impulsar su actividad puede reducir las tendencias violentas de las personas.
  • En otras palabras, sería lo opuesto a realizar una lobotomía que elimina el área problemática. 
  • Hay mucho por trabajo por hacer, pero los investigadores tienen esperanzas de que este tratamiento pueda ser utilizado en criminales violentos en el futuro.

Los neurocientíficos están convencidos de cómo funcionan algunas áreas del cerebro. Por ejemplo, el córtex prefrontal es la parte del cerebro que está asociada a nuestras ideas complejas y comportamientos. 

Pero este órgano también encierra muchos misterios como cuáles son las razones por las que algunas personas tienen psicopatías incurables o por las que después de un daño traumático en el cerebro, la personalidad de algunas personas puede cambiar por completo volviéndose agresiva y violenta. 

En un reciente estudio, publicado en Journal of Neuroscience, investigadores de la Universidad de Pensilvania y Nanyang Technological University intentaron resolver cuestiones sobre conductas violentas y si las tendencias criminales de alguien podrían controlarse con estimulación cerebral

Para ello, los investigadores reclutaron a 86 adultos participantes, la mitad de ellos recibieron estimulación cerebral no invasiva y la otra mitad no. Luego se les pidió que leyeran dos escenas hipotéticas, una sobre un asalto físico, alguien rompiendo un vaso sobre la cabeza de una persona por hablar con su novia, y otra sobre un asalto sexual, donde los juegos previos íntimos llevaron a la violación. 

Después de escuchar las historias, se les pidió a los participantes que cuantificaran la probabilidad de que se comportaran cómo lo hizo el protagonista. Aquellos del grupo que recibieron estimulación eléctrica tenían entre un 47% y un 70% menos de probabilidades de vincularse con la persona en la historia que cometió los crímenes. 

Los médicos utilizaban la lobotomía para tratar daños cerebrales
Los médicos utilizaban la lobotomía para tratar daños cerebrales Wikimedia

"Poder manipular aspectos complejos y fundamentales de la cognición y el comportamiento desde fuera del cuerpo tiene tremendas implicaciones sociales, éticas y posiblemente legales", según apuntó Roy Hamilton, neurólogo de la Escuela de Medicina Perelman de Penn y autor principal del estudio. 

El equipo se concentró en la corteza prefrontal dorsolateral en el área frontal superior del cerebro porque es una zona que se había relacionado con el comportamiento antisocial en investigaciones previas. 

"Abordamos el estudio basándonos en las habilidades del comportamiento y valoramos nuestras hipótesis sobre qué áreas del cerebro son relevantes para generar intenciones agresivas", dijo Hamilton. "Nos gustó ver que, por lo menos, algunas de nuestras principales predicciones se han confirmado", añadió.  

La lobotomía frontal, una cirugía altamente invasiva del lóbulo prefrontal, se utilizó en el pasado para tratar enfermedades mentales y criminales violentos. El psicólogo Adrian Raine, profesor de Penn Integrates Knowledge y también autor del estudio aseguró que la técnica de estimulación es completamente diferente. En lugar de eliminar partes del cerebro que potencialmente pueden ser las responsables, estos expertos consideran puede ser más beneficioso estimularlas y aumentar su actividad. 

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"Estamos diciendo lo contrario", explicó el experto que añadió "que la parte frontal del cerebro necesita estar mejor conectada con el resto del cerebro"

El investigador agregó que con solo realizar sesiones de veinte minutos ya vieron el efecto. "¿Qué pasaría si lleváramos a cabo más sesiones? ¿Qué pasaría si lo hiciéramos tres veces a la semana durante un mes", se cuestionó. 

Sin embargo, todavía queda trabajo por hacer. Los resultados del estudio mostraron que las personas se oponían moralmente a ciertos actos, pero la probabilidad de que lo llevaran a cabo no cambiaba.  

Cuando realicen más investigaciones esperan que se pueda ofrecer un tratamiento similar a los delincuentes convictos en el futuro, junto con intervenciones tradicionales como la terapia cognitivo conductual. 

"Esta no es una opción mágica que va a eliminar la agresión y el crimen", dijo Raine. "Pero, ¿podría ofrecerse la estimulación transcraneal de corriente directa como una técnica de intervención para los delincuentes primerizos para reducir la probabilidad de volver a cometer un acto violento?", se pregunta el experto. 

Quizás, dijo Hamilton, "el secreto para albergar menos violencia en tu corazón es tener una mente debidamente estimulada".

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