Pasar al contenido principal

Una investigación revela que en Londres están lloviendo partículas de microplástico a niveles nunca registrados

Episodio de contaminación en Londres
Un turista pasea con el skyline de Londres de fondo durante un fuerte episodio de contaminación en la capital británica. Reuters
  • Una investigación en Londres ha revelado que la contaminación por microplásticos está alcanzado niveles nunca registrados en la ciudad.
  • La mayoría de microplásticos encontrados son poliestireno y polietileno, muy usados en el envasado de alimentos.
  • Aunque son absorbidos por las personas, existe un importante debate sobre los daños que pueden causar a largo plazo.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

El problema con el plástico y sus efectos contaminantes es más profundo de lo que la mayoría de la sociedad piensa. Las piezas muy pequeñas de plástico, conocidas como microplásticos, están en casi todos los lugares y en los últimos días caen, o llueven, sobre los habitantes de Londres.

Tal como revela The Guardian, la contaminación por microplásticos está alcanzado niveles nunca registrados en la ciudad.

Los microplásticos proceden principalmente de la ropa y los envases, aunque casi cualquier tecnología fabricada suele conllevar este tipo de partículas de las que todavía se debate cuál es su daño sobre el cuerpo humano.

Leer más: Más de 200 millones de personas podrían convertirse en refugiadas climáticas en 2022: estas son las regiones que se verán más afectadas

La detección de microplásticos no solo ha llegado a nuestro cuerpo humano, donde se pueden hallar hasta 20 sustancias derivadas del plástico en la orina, también a cualquier lugar del planeta, como la nieve ártica. El principal problema existente con los microplásticos está en cómo se filtran en los ecosistemas de manera incontrolable

Para detectar esta lluvia de microplásticos en Londres se recogieron muestras del techo de edificios altos de la ciudad. Los resultados obtenidos fueron de entre 575 y 1.008 piezas diarias por metro cuadrado. La mayoría de ellas eran de poliestireno y polietileno, muy usados en el envasado de alimentos.

Las personas absorben por vías respiratorias e ingieren con la saliva estos microplásticos, pero existen pocos estudios que revelen los daños a la salud que provocan al adentrarse en los órganos y la corriente sanguínea.

Steve Allen, del instituto de investigación EcoLab, afirma que "con lo que sabemos, es bastante aterrador pensar que lo estamos respirando. Necesitamos una investigación urgente".

En todo caso, esta es una de las investigaciones sobre la existencia de microplásticos en ciudades más importantes que ha habido. Según un informe de la OMS, son un "riesgo mínimo para la salud", pero el desconocimiento sobre los problemas que puedan causar a largo plazo inquieta a los científicos.

Y además