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Los accionistas de Telefónica se quejan de la baja cotización de las acciones, pero Pallete responde que esta acabará reflejando la "transformación digital"

José María Álvarez-Pallete
Telefónica
  • Los accionistas han reiterado la pregunta de por qué la acción de Telefónica no consigue levantar el vuelo, mientras la compañía sigue su camino de transformación digital. 
  • "Estamos convencidos de que el auténtico valor se verá reflejado en la cotización", ha dicho el presidente de la compañía José María Álvarez-Pallete. 
  • El consenso de analistas da un potencial a la acción del 22%, pero todavía está penalizada por el castigo de los mercados al sector de las telecomunicaciones. 

Por qué la acción de Telefónica no acaba de remontar. Esta ha sido la pregunta reiterada de los accionistas que han tomado la palabra en la junta de la compañía celebrada en IFEMA (Madrid). 

En medio del discurso de la transformación digital de Telefónica, los accionistas se preocupan por lo que les toca el bolsillo: el precio de la acción.

Los títulos de Telefónica llegaron en el verano pasado a cotizar por debajo de los 7 euros, un nivel que pocos pensaban que pudiera tocar. Tras estas cotizaciones mínimas, volvieron a subir para situarse en niveles algo superiores a los 7 euros, en los que están actualmente. 

Una cotización mejor que la de hace unos meses, pero que todavía está lejos de la época previa a que la crisis financiera se notara en España. En 2007, el 26 de septiembre la acción de Telefónica cerró a 19,63 euros tras anunciar un aumento del dividendo un 25% en un momento en el que además servía de refugio en bolsa en medio de la crisis de la subprime con los mercados en modo pánico. 

Ahora, el consenso de analistas da un precio objetivo para la acción de 8,8 euros, según ha explicado el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete. Una cifra que supone un potencial para la acción del 22% si se tiene en cuenta el cierre del jueves 6 de junio.  

El mercado no acaba de responder a la evolución de las cifras que está teniendo la compañía: mejora datos de beneficio, pero que además cumple con la reducción de deuda que era una de las metas impuestas por el mercado. 

Las últimos cifras muestran que Telefónica ha reducido la deuda en 14.000 millones en tres años, una cifra equivalente a si el regulador le hubiera dejado vender la británica O2. Ahora tiene 14.000 millones menos de deuda y sigue manteniendo la filial británica, pero aún así la acción no despega. 

Leer más: El presidente de Telefónica escenifica su “cambio digital” en la junta de accionistas: solo los ingresos digitales suponen ya 7.000 millones de euros, tanto como la suma de Spotify y Dropbox

En su discurso de apertura de la junta de accionistas, el máximo directivo de Telefónica ha reiterado la idea de que Telefónica es ya una empresa tecnológica y han pasado el ecuador del cambio. El directivo ha añadido que este cambio viene además acompañado de mejoras en las cuentas de las compañías. Y esperan que esto acabe reflejándose en bolsa. 

"Estamos convencidos de que el auténtico valor se verá reflejado en la cotización", ha dicho Pallete. 

A pesar de esto, el mercado sigue sin apostar por la acción. ¿Qué está ocurriendo en las bolsas para que la acción no consiga subir? 

Pallete ha explicado que están realizando esta transformación digital en medio del "recelo" de los mercados hacia el sector de las telecomunicaciones a lo que se suman las "turbulencias del mercado y las divisas" tanto en Latinoamérica como en Reino Unido. 

Aún así, en la respuesta a los accionistas el directivo ha mostrado cierto atisbo para la esperanza al afirmar que en lo que va de 2019, la cotización de Telefónica está comportándose algo mejor que la media del sector. 

Hay que tener en cuenta varias cosas para poner en contexto la evolución de las acciones de la compañía. Por un lado, la operadora tiene un gran peso en el Ibex 35 por lo que los movimientos de grandes actores del mercado se notan en la evolución de su acción cuando, por ejemplo, deciden ponerse cortos en este selectivo. 

A esto se suma que el sector de las telecomunicaciones ha sido uno de los grandes castigados en bolsa, junto con el bancario. Los analistas ven algunos problemas graves para los jugadores de este sector y esto hace que los grandes fondos, que son los que en realidad mueven el mercado, no hagan grandes apuestas por empresas de este sector, aunque las cuentas estén saneadas. 

Entre las dudas que genera el sector para los analistas se encuentra, por ejemplo, la gran cantidad de inversión que supondrá el despliegue del 5G. A esto se suman dudas relativas a la regulación y sus grandes competidores digitales. 

En un contexto, donde los analistas también castigan al sector al percibir un estancamiento de los ingresos de la parte del negocio más tradicional junto con un fuerte endeudamiento. 

Con estos mimbres, habrá que esperar a ver qué opina el mercado de las acciones de la compañía y cuándo se refleja esta transformación digital en las matildes.

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