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Barack Obama comparte la lección de liderazgo que aprendió al criar a sus hijas: las personas son diferentes, y por eso necesitas dirigirlos de manera distinta

El presidente Barack Obama, con sus hijas Sasha (izq.) y Malia, bromean durante los comentarios en el tradicional Día de Acción de Gracias acerca de salvar a un pavo de la mesa con un "perdón presidencial", en la Casa Blanca un miércoles de noviembre.
El presidente Barack Obama, con sus hijas Sasha (izq.) y Malia, hace una broma durante el Día de Acción de Gracias de salvar a un pavo de la mesa con un "perdón presidencial" en la Casa Blanca el miércoles 27 de noviembre de 2013 en Washington. Associated Press/Evan Vucci
  • El expresidente de EE. UU., Barack Obama, ha hablado el pasado miércoles sobre la crianza de sus hijas en un evento en San Francisco organizado por la compañía de análisis de datos Splunk.

  • El político dice que sus hijas Malia y Sasha tienen temperamentos diferentes, así que tuvo que tomar diferentes estrategias para criarlas.

  • Asimismo, en cualquier compañía u organización, Obama dice que los líderes pueden adoptar diferentes enfoques al tratar con diferentes personalidades, así como dar a la gente espacio para cometer errores y aprender de ellos.

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El expresidente de EE. UU., Barack Obama, dijo que hay una lección de liderazgo que aprendió al criar a sus hijas Malia y Sasha. Así lo ha explicado en un evento organizado el miércoles en San Francisco por la compañía de análisis de datos Splunk.

"Criar a los hijos es similar a cultivar plantas", dijo Obama.

"Son un bambú, un roble o un nogal. Todos necesitan agua, luz solar, mucho cariño y atención, pero la forma en la que crecen y a qué ritmo, cuando las ramas brotan, cuando florecen en un momento dado, es diferente. Y así, nuestras hijas eran distintas, y a medida que crecían, se volvían identificables".

Obama dijo que Malia, que ahora tiene 21 años, tiene su temperamento tranquilo, mientras que Sasha, que ahora tiene 18, se parece más a su esposa, Michelle.

"Lo que esto significa es que criar a los niños de la misma forma no tiene sentido. Tiene que haber equidad e imparcialidad en términos de querer que lleguen a los mismos resultados, pero tuvimos que tomar diferentes estrategias con nuestras hijas en ciertas cosas", explicó.

Este principio, dice, es "en realidad una buena lección de liderazgo" que se puede aplicar en el lugar de trabajo.

"Lo que encontré con mi personal es que hay algunas personas con las que podía ser más directo, y otras con las que tengo que ser un poco más, como lo llaman las niñas, 'sándwiches de cumplidos' (compliment sandwiches por su nombre en inglés), tratando de encubrir la crítica en algo parecido a 'Eres maravillosa. Fue un informe terrible. Te quiero'. Se trata un poco de eso".

(Los expertos en liderazgo podrían no estar de acuerdo con el expresidente: lo que él llama el "sándwich de cumplidos" también ha sido llamado de maneras negativas y es considerado por muchos como un enfoque equivocado para dar retroalimentación).

Ahora que sus hijas están lejos por la universidad, Obama dice que tiene que recordar no llamarlas constantemente y dejarles un poco de espacio. Con sus hijas, dice que la meta es entrenarlas para que tomen buenas decisiones, y que tuvo que aprender a equilibrar el deseo de ayudarlas y dejarlas cometer sus propios errores.

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"Esa es una herramienta de liderazgo útil que se aplica también a las empresas o a cualquier organización. Tienes que darle a la gente suficiente espacio y responsabilidad para que puedan entender las cosas, y al hacer eso, significa que van a cometer errores. Es parte de ese proceso de desarrollo", destacó el expresidente.

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