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Si Jon Snow y Daenerys Targaryen fueran CEO: 9 magistrales lecciones sobre liderazgo que nos enseñan los protagonistas de Juego de Tronos

Jon Nieve y Daenerys Juego de Tronos
  • Una de las claves del éxito de Juego de Tronos es el preciso y brillante retrato de sus múltiples personajes, que además muestran, en su mayoría, una evolución muy coherente.
  • Sus perfiles, especialmente en cuestiones de liderazgo, suponen todo un dossier que podemos extrapolar el mundo profesional o a nuestra vida personal.
  • El (supuesto) bastardo Jon Snow y la valiente Daenerys Targaryen nos ofrecen 9 magistrales lecciones sobre cómo se forma y se comporta un gran líder.

Me declaro fan incondicional de Juego de Tronos. Y como muchos “troneros”, estoy repasando todos y cada uno de los capítulos de las 7 temporadas estrenadas antes de enfrentarme a la octava y definitiva el próximo 15 de abril

Dentro de las incontables virtudes de la que sin duda es una de las mejores series de la historia, se encuentra el brillante retrato de personajes, que además está muy bien perfilado en su evolución gracias a las posibilidades que ofrecen 67 capítulos, que desde luego dan mucho más de sí que una película de dos horas.

Y en ese detallado estudio de personajes, como CEO de Axel Springer España desde hace 6 años, y después de haber entrevistado para Business Insider a más de una decena de CEO durante los últimos meses, uno de los elementos que más me llama la atención es la precisa y acertada descripción de liderazgo, tanto positivo y eficaz, representado sin duda por los dos protagonistas, Jon Snow y Daenerys Targaryen, como el negativo e improductivo, que en los personajes de la serie tiene consecuencias bastante más drásticas que el finiquito y el despido.

Si además de disfrutar de una experiencia televisiva inolvidable queréis entender cómo se forma y ejerce un buen líder, así como los errores que no se deben cometer, no dejéis de prestar atención a estas claves, que te pueden ayudar si tienes o aspiras a un puesto de gran responsabilidad.

1. Valores y principios positivos, sólidos e innegociables

Daenerys Targaryen en una escena de Juego de Tronos.
HBO

Tanto en el mundo profesional como personal, son dos elementos clave para transmitir confianza e imponer respeto.

En el caso de Jon Snow destacan la honestidad (llevada al extremo), el respeto a las normas y a las jerarquías, el compromiso y la lealtad. Y lo demuestra en multitud de ocasiones, sobre todo en su etapa en el Muro.

Daenerys, por su parte, mantiene sin una sola duda su determinación para acabar con la esclavitud y una apuesta clara por la diversidad y el papel de la mujer.

Ejemplos negativos en la serie tenemos a patadas, pero me quedo con todos aquellos que utilizan la mentira, la manipulación para dirigir y presumen de valores reaccionarios, intransigentes y excluyentes.

2. Un líder no nace, se hace

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Nadie nace siendo un gran líder, requiere un largo y necesario proceso.

Al contrario que su hermanastro Robb Stark, que se convierte en Rey de la noche a la mañana (con resultados desastrosos), el proceso de formación de Jon Snow cumple con las etapas adecuadas. Como le dice Lord Mormont en la etapa del Muro, "antes de mandar hay que aprender a obedecer".

Daenerys, por su parte, pasa de ser “vendida” por su hermano, aceptar (de mala gana obviamente) el rol de esclava y demostrar un infatigable instinto de supervivencia a hacerse respetar tras pasar por un dolorosísimo (y ardiente) proceso. Ambos se ganan el respeto de su gente, no lo imponen. En este proceso los dos muestran una autoestima a prueba de bombas y una gran seguridad en sí mismos, aunque resulta interesante como en el caso de Jon Snow surge desde la humildad, mientras que en el de Daenerys tiende a la arrogancia. Sobra decir que resulta infinitamente más recomendable la primera opción: si un líder abandona la humildad, puede acabar pensando que siempre tiene la razón.

Por último, tanto Jon como Daenerys demuestran una infinita capacidad de aprendizaje, así como dedicación a formar a sus equipos, que va desde el interés por aprender idiomas en el caso de Daenerys (dothraki) hasta compartir su habilidad con la espada con los guardianes del Muro, como hace Jon.

En el lado negativo nos encontramos multitud de casos donde elegir, pero me quedo con dos lecciones: el terrible efecto del liderazgo basado en el miedo (el que ejercen Cersei y Joffrey), incapaz de generar compromiso y lealtad, y el error habitual de pensar que un buen especialista para una determinada tarea, como puede ser un general durante una guerra (Robert Baratheon o Robb Stark) puede ser también un buen gestor.

3. Capacidad de análisis, innovación y visión global y a largo plazo

Si alguna vez has visto a Daenerys Targaryen conquistar la ciudad de Yunkai en "Juego de Tronos"...
Game of Thrones/Screenshot

Tanto Jon como Daenerys no toman decisiones con un objetivo "cortoplacista", saben que el mayor beneficio se encuentra en el largo plazo.

Jon da una buena prueba de ello en su alianza con los “salvajes”, enemigos durante siglos, sabiendo que la gran batalla aún está por venir y hay un enemigo común más poderoso que deben combatir juntos. Sobra decir que además se trata de una idea innovadora y totalmente disruptiva. Daenerys tiene en todo momento la “visión” y la “misión” que todo líder debe tener. En su caso, hacerse con el Trono de Hierro y crear un mundo mejor. Y en cuanto su disrupción, ningún ejemplo mejor que sacarse a tres dragones de la manga.

Ambos toman decisiones que a veces son impopulares. Uno de los mayores retos de un líder o CEO es tomar algunas decisiones que la mayoría no entiende o comparte porque no tienen la visión global del líder. Afortunadamente, casi nunca tienen como consecuencia un apuñalamiento masivo, como en el caso del pobre Jon…

Uno de los ejemplos de escasa visión global y a largo plazo es el de Robb Stark, un gran general en la batalla empeñado en tomar malas decisiones como líder, como la de ejecutar a uno de sus aliados, Lord Karstark, anteponiendo la justicia inmediata al resultado final de la guerra. Stannis Baratheon es otro líder vencido por la ansiedad, que busca resultados rápidos sin que le importen los medios, con resultados nefastos.

4. Saben dominar sus impulsos y se crecen ante las dificultades

Juego de Tronos

Un líder debe ser, ante todo, racional, y actuar con responsabilidad.

Las decisiones impulsivas y basadas en emociones, y no en un análisis racional de la toda la información recopilada, tienden a resultar fatales. Jon lo demuestra al aplacar su deseo de abandonar el Muro cuando se entera de la muerte de su padre. A Daenerys le cuesta más controlar su impulsos, aunque su intuición suele darle buenos resultados. Con el paso del tiempo se vuelve mucho menos visceral, o como bien dice Tyron, se rodea de gente que le ayuda a controlar su impulsividad.

A la vez, ambos demuestran que sacan lo mejor de sí mismos en los momentos más adversos. Y son unos cuantos a lo largo de la serie…

Joffrey Baratheon es un ejemplo de todo lo que un líder no debe ser, y en este sentido se mueve por impulsos, terroríficamente negativos, y se asusta y paraliza ante las dificultades, como en la Batalla de Aguasnegras.

5. Piensan en el beneficio común antes que en el personal

Juego de Tronos temporada 8 - Nuevas imágenes

Un buen líder debe tener claro que en más ocasiones de las que le gustaría deberá tomar decisiones en las que no solo no hay beneficio personal, sino incluso perjuicio.

Daenerys lo demuestra, por ejemplo, cuando decide casarse con el adinerado de Meereen con el objetivo de mantener la paz, en un matrimonio convertido en alianza política (aunque no dure mucho). Y, desde luego más importante, renuncia a la seductora y romántica propuesta de Daario Naharis porque sabe que será un obstáculo para su reinado.

Jon Snow sorprende al nombrar como explorador jefe de la Guardia de la Noche a Allister Thorne, con quien no tiene precisamente una buena relación, para mantener unido al grupo -asumiendo que cuenta con un importante apoyo-, a pesar del riesgo personal que eso acarrea. Dadas las consecuencias, el aprendizaje sería si merece la pena mantener elementos de conflicto dentro de un equipo.

Un excelente ejemplo de todo lo contrario lo tenemos en Cersei Lannister, incapaz de tomar una sola decisión que vaya a favor del bien común y en contra de sus intereses. Las consecuencias, obviamente, son nefastas, incluso para ella.

6. Se rodean de buenos equipos y consiguen que den lo mejor de sí mismos

Juego de Tronos temporada 8 - Nuevas imágenes

Como muchos líderes afirman, la primera y más importante decisión es rodearse de un gran equipo, que complemente las fortalezas y sobre todo las debilidades del líder.

Daenerys lo tiene muy claro desde el principio, y por eso mantiene a su lado y escucha desde el principio los consejos de Jorah Mormont, y posteriormente va incorporando a gente tan diversa -y talentosa- como Ser Barristan Selmy, Daario Naharis, Missandei, Gusano Gris y el mismísimo Tyron Lannister.

Por su lado, Jon tiene claro que Sam Tarly le puede aportar el conocimiento y la ilustración que a él le falta, mientras que el “fichaje” de Ser Davos le aporta el incalculable valor del sentido común, la diplomacia y la valiosa capacidad de tener en cuenta el worst case de cada situación.

Además, los dos se esfuerzan en otorgar a su gente las posiciones en las que más pueden explotar su talento, y sacan lo mejor de cada uno mediante la motivación y la confianza. Su gestión de los recursos es muy eficaz.

Dos buenas muestras de errores en la composición de equipos: Stannis Baratheon y su fe ciega en la impredecible y misteriosa Melisandre, por encima de la poderosa sensatez y la sólida lealtad Ser Davos. Y, de nuevo, Robb Stark: Tener a tu madre como consejera en tu corte/empresa, parece cuanto menos, arriesgado.

7. Asumen que son un modelo para sus equipos

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Todo buen líder debe dar ejemplo con lo que predica, de otro modo, es muy complicado que pueda trasmitir credibilidad.

Daenerys participa personalmente en situaciones de alto riesgo, por no mencionar su implicación con los dragones.

Jon Snow es el primer voluntario en arriesgar su vida en defensa del grupo, como lo hace al acudir solo a negociar con Mance Ryder o en cualquiera de las múltiples batallas en las que siempre es el más activo y comprometido.

Por no volver a mencionar a Joffrey, Robert Baratheon no supone precisamente un gran ejemplo para sus súbditos cuando lo único que hace y le importa (y se siente orgulloso de ello) es "beber, cazar y fornicar".

8. Saben tomar decisiones, en general buenas

Juego de Tronos

Si hay algo que debe hacer un líder es tomar decisiones. Y, en especial, en momentos de crisis, donde el equipo lo que busca es seguridad.

Jon Snow comienza a tomar decisiones en cuanto adquiere sus primeras responsabilidades en el Muro. Y lo hace con humildad y la mayoría de las veces con acierto, aunque él piense a veces que se equivoca por los malos resultados iniciales. Resulta muy interesante como la serie refleja el poderoso efecto que tiene en los grupos tener a alguien que tome decisiones con tanta rapidez como determinación.

En cuanto a Daenerys, asume con tanta naturalidad como determinación su papel de Kaleeshi, tomando decisiones con mucha autoridad sin apartarse de su misión y confiando en su intuición, a veces incluso en contra de la opinión de su equipo. Su virtud es que acierta en la mayoría de las ocasiones, y cuando se equivoca lo reconoce y lo convierte en un aprendizaje.

En cuanto a ejemplos negativos, el caso de Theon Greyjoy es paradigmático: a pesar de ser el primer hijo varón de un rey, en principio destinado a gobernar, su falta de afecto y escasa autoestima le llevan o bien a inhibirse o bien a tomar decisiones equivocadas una y otra vez. Sus intentos de liderazgo acaban siendo un completo fracaso porque es incapaz de liderarse a sí mismo. Buen ejemplo de que no todo el mundo está preparado para mandar. Brienne de Tarth demuestra mucha más inteligencia al reconocerlo con naturalidad: "Yo no he nacido para liderar, sino para seguir", le dice a su fiel escudero. Qué importante es saber reconocer las propias fortalezas y debilidades...

9. Son grandes comunicadores

Juego de Tronos temporada 8 - Nuevas imágenes

De poco servirían todas las cualidades anteriores si un líder no es capaz de comunicar con claridad los objetivos, la estrategia y lo que espera de sus equipos.

Tanto el Rey del Norte como la Rompedora de Cadenas demuestran una gran habilidad para dar discursos potentes, claros y motivadores, y casi más importante, muy convincentes, en los que ante grandes y variadas audiencias logran transmitir sus ideas con determinación y completa seguridad (aunque en el caso de Daenerys la mitad de ellos sea para anunciar todos sus títulos). 

Stannis Baratheon sería el caso contrario, un líder demasiado taciturno e introvertido, incapaz de articular discursos poderosos y convincentes, de ahí que en el momento más importante de su vida se vea abandonado por la mayoría de sus seguidores.

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