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La liberalización del mercado chino del automóvil que beneficiará a las marcas europeas

china sector automóvil
Ford.
  • China anuncia que suprimirá los topes de propiedad extranjera en las compañías automovilísticas. 
  • La apertura definitiva del mercado chino del automóvil comienza este año por los productores de coches híbridos y eléctricos. 
  • A partir de 2022, la apertura del mercado chino del automóvil alcanzará a los fabricantes de toda clase de vehículos turismo. 

China va a liberalizar por completo su sector automovilístico, pero lo va a hacer escalonadamente, empezando este mismo año. La medida afecta con carácter inmediato a los productores de coches eléctricos, híbridos e híbridos enchufables; a partir de 2020, tendrán las puertas del mercado chino abiertas los fabricantes de vehículos comerciales y, desde 2022, la liberalización alcanzará a toda clase de turismos. 

Este anuncio llega en medio de la guerra comercial con EE.UU. y debe leerse en este contexto puesto que beneficia principalmente a los fabricantes europeos y a otros de mucho menor volumen, como Tesla. Además, se trata de la mayor medida aperturista en el país desde que, en 1994, se creara el actual marco, que ha posibilitado entrar en China a los fabricantes de automóviles, pero pagando un alto precio. 

Y es que, hasta este mismo año, quien quisiera vender en el mayor mercado mundial de automóviles debía establecer una empresa conjunta con una firma local en la que, el fabricante extranjero  obtendría un porcentaje máximo del 50% de la propiedad. Esto ha permitido a las empresas chinas con las GM, Ford y otros fabricantes extranjeros se han asociado recibir grandes transferencias tecnológicas y el know how de fabricación acumulado durante décadas para ponerse al día con occidente en apenas 20 años. 

Durante este tiempo, la penetración en el mercado chino de los grandes fabricantes de EE.UU. se ha llevado a cabo a través de joint-ventures, en el caso de GM, con SAIC y en el de Ford, con Zotye. También las marcas europeas y japonesas han tenido que unir fuerzas con firmas chinas en estos años, pero el diseño de la medida por parte del gobierno chino hace que los analistas vean en Volkswagen, Toyota, Daimler o BMW los mayores beneficiados, ya que disponen en su gama de un alto número de modelos eléctricos e híbridos. 

La apertura de China a los fabricantes extranjeros tampoco beneficia especialmente a los locales, con quienes los jugadores globales han tenido que repartir beneficios desde 1994, pero que en pocos casos han conseguido salir con éxito del mercado chino. El cambio de paradigma deberá ser un acicate para que, antes de 2022, todos ellos sean capaces de competir con Volkswagen o Renault en igualdad de condiciones.  

Sin embargo, se da el caso de que en todo este tiempo los únicos fabricantes de automóviles chinos que que han logrado internacionalizarse con éxito han sido, precisamente, los que no son de propiedad estatal y no se han visto beneficiados de esta ley 50:50. BYD, participado por Warren Buffet ha conseguido llevar sus coches eléctricos fuera de las fronteras de China y Geely Automotive es hoy en día propietario de Volvo Cars. Incluso Great Wall ha conseguido ser el primer fabricante chino en vender en Europa

Seat, pillada con el pie cambiado

La liberalización del mercado chino del automóvil llega en un mal momento para Seat, que a partir de 2019 se disponía a hacer su segundo intento de desembarco en este país de la mano del fabricante JAC Motors. De haber conocido este cambio del panorama, quizá, en la cúpula del fabricante español habrían diseñado otra estrategia. En todo caso, JAC Motors es una empresa de capital estatal chino que ya era uno de los aliados locales de Volkswagen y está especializada en la fabricación de SUV. 

La idea era que Seat se encargue del diseño de modelos y del control de la producción y de la calidad en la fábrica de JAC Motors, mientras que su socio aportaba la red y, quizá, su propia marca. En todo caso, quizá no decidan dar marcha atrás en Martorell a este plan puesto que una de los atractivos de JAC para Seat es que pronto inaugurará una fábrica en Hidalgo (México) para producir SUV que vendería en este mercado y en EE.UU. Siempre y cuando la guerra comercial no siga adelante y el gobierno de Trump no decida liquidar definitivamente el acuerdo NAFTA.
 

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