Llegó el gran día: el BCE se desmarca de la Fed con una bajada de tipos histórica… pero sabe a poco

Christine Lagarde, presidenta del BCE.
Christine Lagarde, presidenta del BCE.

REUTERS/Kevin Lamarque

  • El recorte de tipos del BCE es histórico… y también puntual: un empujoncito de emergencia para desatascar las economías europeas. Lagarde puede desmarcarse de la Fed, pero no mucho.
  • Esta primera bajada permitiría dejar el precio del euro en el 4,25%, desde el 4,5% en el que se encontraba, su nivel más alto en dos décadas. 

Ha llegado el gran día. Los mercados ya agitan las botellas de champán, aunque lo mismo no da tiempo ni a descorcharlas. El Banco Central Europeo (BCE) se dispone a bajar los tipos de interés en un movimiento histórico...que sabrá a poco.

El Consejo de Gobierno del BCE se reúne hoy para acordar una decisión que en realidad ya está tomada: salvo sorpresas, todo el mundo espera que anuncie la primera bajada de tipos de interés en 2 años. La propia presidenta del organismo, Christine Lagarde, lo ha dejado caer en varias ocasiones. 

"La bajada de tipos es un hecho", asegura Axel Botte, responsable de Estrategia de Mercados de Ostrum AM (Natixis IM). Esta primera bajada permitiría dejar el precio del euro en el 4,25%, desde el 4,5% en el que se encontraba hasta ahora, su nivel más alto en dos décadas. 

El anuncio es histórico por 3 razones: pone fin al mayor endurecimiento de la política monetaria en la historia del euro; porque es la primera vez que el BCE se desmarca de EEUU bajando tipos antes que la Reserva Federal (Fed); y porque a diferencia de recortes anteriores, lo hace sin que la economía haya entrado en recesión.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde

Un empujoncito de emergencia...¿hasta cuándo?

"Este debería ser el primer recorte de 25 puntos básicos de los 200 puntos básicos de relajación entre junio de 2024 y julio de 2025", observa Rubén Segura-Cayuela, economista jefe de Bank of America para Europa.

La decisión de bajar tipos es histórica, pero también puntual. La primera, y también la última... al menos por lo pronto. Una forma de inyectar algo de oxígeno en una economía a medio gas, donde además la inflación empieza a dar tregua, pero sin pasarse, para no abrir una brecha con lo que haga la Fed.

Lo avisó el propio economista jefe del organismo, Philip Lane, hace algunos días, al reconocer que, aunque estuvieran preparados para bajar tipos, eso no significaba que hubiera más recortes en el horizonte: 

"Todavía tenemos que seguir siendo restrictivos durante lo que queda de año", dijo, y avanzó que la normalización no llegaría hasta 2025, cuando se espera que la inflación se acerque al 2% (que es el objetivo perseguido por el BCE para alcanzar la estabilidad de precios).

Por ahora, ni los salarios ni la inflación permiten relajarse. 

Los salarios en la eurozona están en niveles históricos (subieron un 4,7% en el primer trimestre por el acelerón de Alemania, donde se dispararon un 6,2%) y eso añade presión sobre los precios. "Los inversores han quedado impresionados por la inesperada aceleración de los salarios negociados en el primer trimestre", reconoce Gilles Moëc, economista jefe de AXA IM.

Mientras tanto, la inflación no termina de despegarse de la economía: los precios subieron un 2,6% en mayo, dos décimas más que en abril, según los datos adelantados por Eurostat.

El 2,6% de mayo sigue estando lo suficientemente lejos del objetivo del 2% como para no precipitarse con los recortes de tipos, pero lo suficientemente cerca como para comprometerse con una primera bajada de 25 puntos básicos. Hay que recordar que venimos de una inflación del 10% en 2022.

"Los datos de inflación dan luz verde a una histórica primera bajada de tipos del BCE, aunque es probable que venga acompañado de un mensaje de 'ir despacio en nuevos recortes', hasta que veamos una tendencia de precios más definitiva hacia el objetivo de inflación del 2%", resume Ben Laidler, estratega de mercados globales de la plataforma de inversión y trading eToro.

Ilustración de un empleado surfeando un gráfico economía

El recorte de hoy llegará como un soplo de aire fresco en la renta variable, y en otros sectores, como la vivienda (por el abaratamiento de las hipotecas). El objetivo sería darle un empujoncito de emergencia a la economía para evitar un estancamiento.

"El inicio de un ciclo de recortes de tipos debería suponer esta vez un nuevo alivio para el mercado de renta variable. El anuncio sostendrá las perspectivas de crecimiento europeo con la perspectiva de disminuir los costes de inversión", destaca Raynaud.

Desmarcarse de la Fed... pero no mucho

La pregunta ahora sería… ¿Hasta cuándo debería durar ese empujón? ¿Bastará con uno? 

Bajar los tipos de interés permite estimular la economía. El problema es bajarlos y desmarcarse demasiado de la Fed, que ahora mismo los está manteniendo (e incluso llegó a rumorearse que podría subirlos ante la fortaleza de la inflación en EEUU, que no termina de ceder).

"Podría ser difícil para el BCE tener un ciclo de recorte de tipos largo y duradero sin que la Fed hiciera lo mismo", apunta Françoise Rimeu, estratega senior de La Française AM. Alejarse de la senda de la Fed podría tener consecuencias negativas para Europa, provocando una depreciación del euro respecto al dólar, por ejemplo.

El BCE ha expresado con frecuencia que podrían tener políticas divergentes, pero la realidad es que, como Bartleby, preferirían no hacerlo

Para Rimeu, si el crecimiento económico se mantiene estable en la eurozona, "consideramos que la posibilidad de una larga divergencia de políticas es bastante baja. Pero si se produce una desaceleración económica importante (y no hay inflación), entonces el BCE podría bajar los tipos sin contar con la Fed".

La presidenta del BCE, Christine Lagarde

El problema es que la situación en EEUU y en Europa es bastante diferente. Mientras que la inflación en la eurozona ha pasado de superar el 10% en 2022 al 2,6% en mayo, con unas economías a medio gas; en EEUU todavía supera el 3%, con un crecimiento del PIB robusto (aunque algo inferior a lo esperado en el primer trimestre).

Pero los analistas confían en que la Fed termine cediendo a los recortes también: bien porque la inflación se modere, bien porque la economía empiece a resentirse. "La Fed bajará los tipos de dos maneras. O la economía se debilita hasta el punto de necesitar condiciones financieras más laxas o la inflación se enfría", apunta Bret Kenwell, analista de inversiones en Estados Unidos de eToro. 

Hay cierto margen para desmarcarse de la Fed. Para Raynaud, el BCE puede divergir, pero con un límite estimado de 2 a 3 recortes de 25 puntos básicos. El próximo sería en septiembre y, después, en diciembre, en función de los datos.

Raphael Olszyna-Marzys, economista internacional en J. Safra Sarasin Sustainable AM, sin embargo, apuesta por 4 recortes: "creemos que el BCE tiene margen para recortar los tipos 4 veces este año, a partir de junio"; y Bank of America pronostica que los recortes llegarán a situar los tipos en el 2% a mitad de 2025.

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