Trigo, maíz, cebada, centeno... Los cereales tienen la llave económica de la desatada y alcista cesta de la compra

Un agricultor recoge maíz en un campo de China
Reuters

“La alimentación puede verse afectada porque la guerra enfrenta a 2 países muy relevantes en la producción de cereales como el trigo, el maíz, el centeno o la cebada", arranca Francisco Aranda, presidente de UNO, la Organización Empresarial de Logística y Transporte de España.

Rusia es el primer país en exportaciones de trigo, mientras que Ucrania suministra el 35% de todos los cereales que entran en la Unión Europea. 

El impacto para España es incontestable: Ucrania había postulado como uno de los graneros del mercado doméstico, al cubrir el déficit entre producción y consumo importando desde ese país. 

Las compras de ese producto a Ucrania representaban, hasta ahora, el 40% del total de importaciones de maíz a otros países. Desde la organización agraria COAG aclaran a Cinco Dias, que de esa cantidad, que tradicionalmente había oscilado entre 400 y 600 millones de euros al año, un tercio va destinado a piensos para alimentación animal.

Los restantes se destinan a la alimentación humana. Ahora, el cierre abrupto del mercado y la dificultad para encontrar mercados alternativos en el corto plazo anticipa una subida de precios en los lineales.

A este complejo escenario no ayuda una inflación desatada: de hecho, el precio de los productos se disparó en febrero un 7,4%, algo nunca visto desde 1989.

En esta escalada sin fin de la cesta de la compra hay una causa clara: el encarecimiento de la energía y las materias primas, que llevan más de medio año elevando los costes de la cesta de la compra en productos como el aceite, la carne o la luz y la gasolina.

La problemática tras la invasión a Ucrania se agudiza: Rusia proporciona alrededor del 40% del gas que consume Europa. La situación del petróleo no es mejor. Este ha subido un 45,5% en 2022. No obstante, España no encuentra en el país de Vladimir Putin su mayor proveedor. 

Ucrania: el gran granero del viejo continente

lata de maíz

El 70% del territorio de Ucrania es cultivable, y se trata del mayor productor del mundo de aceite de girasol, según los datos del año 2019 que recopila el Observatorio de la Complejidad Económica (OEC) y recoge El Economista.

El efecto dominó es evidente: el aceite de girasol ha subido más de un 13% en el año, al tiempo que el trigo lo hace con un alza en los precios de casi el 75% desde el pasado mes de julio.

Por su parte, el maíz, ha visto crecer su precio un 28% en lo que va de año en el mercado estadounidense, el mayor de todo el mundo, y ya cotiza a menos de un 10% de los máximos históricos que se alcanzaron en 2012. 

Así, el epicentro del problema radica en Ucrania y su delicada situación.

El aceite supone para Ucrania el 20% de las exportaciones mundiales de este recurso agrícola. En 2019, le supusieron unos ingresos de 3.750 millones de dólares. 

Mayor es aún el peso del maíz, con 4.800 millones de dólares en 2019 en ventas. Supone su mayor fuente de ingresos por las ventas al exterior. Con el trigo y de cebada se da la misma coyuntura: representaron 3.100 millones de dólares y casi 500 millones en exportaciones en 2019, respectivamente.

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